El sueño podría ayudar a identificar a personas con riesgo de alzhéimer
Los microdespertares nocturnos se asocian con un mayor riesgo genético en personas de mediana edad
La forma en la que dormimos podría ayudar a identificar en una etapa más temprana a las personas con riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Así lo revela un estudio de la Universidad de Lieja (GIGA Neurosciences) que ha observado que una mayor frecuencia de microdespertares nocturnos se asociaba con mayor riesgo genético para esta enfermedad.
La investigación, publicada en la revista Sleep y que ha contado con el apoyo de la Fundación Stop Alzheimer's, analizó los patrones de sueño de más de 500 personas sanas, de 18 a 31 años y de 50 a 69 años, y observaron que entre los participantes de mediana edad esta conducta a la hora de dormir se asociaba con un mayor riesgo genético de desarrollar alzhéimer, una relación que, sin embargo, no se observó en adultos jóvenes.
Para ello, los investigadores aprovecharon la naturaleza parcialmente genética de la enfermedad para calcular un riesgo poligénico aunque, destacan en un comunicado, el riesgo poligénico es bajo y no permite predecir quién desarrollará la enfermedad.

De esta forma, los resultados mostraron que el riesgo genético de desarrollar la enfermedad se vinculaba con la frecuencia de los microdespertares nocturnos en los participantes de mayor edad, es decir, breves periodos de actividad cerebral en los que la persona no se despierta complementamente pero que pueden alterar el ciclo del sueño.
"Estos microdespertares no son, por lo tanto, insignificantes, ciertos perfiles podrían promover la acumulación de proteínas implicadas en la enfermedad de Alzheimer y estar asociados con una mayor vulnerabilidad", señala Puneet Talwar, investigador del laboratorio GIGA ULiège.
Además, los investigadores también analizaron una región ubicada en el tronco encefálico que interviene en la vigilia, la atención y la regulación del suelo, el locus coeruleus, una región "difícil de observar", pero que "parece desempeñar un papel en los mecanismos iniciales vinculados a la enfermedad", explica Gilles Vandewalle, codirector de la plataforma de tecnología de imágenes in vivo GIGA CRC y director de investigación del Fondo para la Investigación Científica (FNRS) en la ULiège.
El estudio concluye, así, que estos resultados abren nuevas vías para la detección y prevención de la enfermedad, pudiendo el estudio del sueño ayudar a la identificación temprana de individuos vulnerables a largo plazo. Aunque señalan que estas conclusiones son asociaciones estadísticas que necesitan de confirmación y en esta etapa no permiten predecir la enfermedad.
"El sueño podría convertirse en un marcador accesible para la identificación temprana de individuos vulnerables", añade Gilles Vandewalle. Por su parte, Lucie Leroux, responsable de las actividades en francés de la Fundación Stop Alzheimer's, afirma que "esta investigación demuestra que el sueño no solo es un indicador de salud, sino también una palanca potencial para la intervención".
