El uso de un suplemento para el dolor en personas con alzhéimer podría acelerar la enfermedad

El estudio lanza una advertencia sobre la glucosamina

El uso de un suplemento para el dolor en personas con alzhéimer podría acelerar la enfermedad Miia

Una investigación ha hallado que la alteración en el metabolismo de los azúcares en el cerebro no es sería una consecuencia de la enfermedad de Alzheimer, sino uno de sus motores.

El estudio, publicado en la revista Nature Metabolism, abre la puerta a nuevas vías terapéuticas, pero también lanza una advertencia: la glucosamina, un suplemento dietético muy popular para el dolor articular, podría acelerar el deterioro cognitivo y empeorar el pronóstico en personas que ya sufren demencia.

Durante años, la ciencia ha sabido que el metabolismo del cerebro falla en los pacientes con alzhéimer, a menudo detectando un menor consumo de glucosa años antes de que aparezcan los síntomas.

Ahora, los científicos han descrito un fenómeno bautizado como "hiperglicosilación", que consiste en un aumento dramático y anormal en la producción y acumulación de glicanos –moléculas de azúcar complejas unidas a proteínas– en áreas del cerebro cruciales para la memoria y el procesamiento cognitivo, como la corteza y el hipocampo.

Este exceso de azúcares se observó tanto en muestras de tejido cerebral humano post mortem en distintas fases de la enfermedad como en modelos de ratones.

Los investigadores demostraron que este fenómeno no ocurre porque el cerebro deje de "limpiar" estos azúcares, sino porque las células cerebrales enfermas aumentan su fabricación (biosíntesis) de forma descontrolada.

 

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Para comprobar si la hiperglicosilación era realmente una de las causas del deterioro y no un simple efecto secundario, los científicos bloquearon genéticamente y farmacológicamente las enzimas encargadas de producir estos glicanos en ratones con alzhéimer.

Al frenar este exceso de azúcares, los ratones mostraron una mejora significativa en las pruebas de memoria social y reconocimiento, demostrando que este proceso metabólico es una diana terapéutica válida para luchar contra la pérdida de memoria.

Glucosamina

El hallazgo con mayor impacto inmediato para la salud pública del estudio es el papel de la glucosamina. Dado que este compuesto cruza fácilmente la barrera hematoencefálica y es el "ladrillo" fundamental para construir glicanos, los investigadores probaron a administrar dosis orales de glucosamina a los ratones enfermos.

Como temían, el suplemento exacerbó drásticamente los déficits de memoria en los roedores.

Para comprobar si esto se traducía a la vida real, el equipo analizó los historiales médicos electrónicos de más de 50.000 pacientes del sistema de salud de la Universidad de Florida. Los datos epidemiológicos confirmaron que los pacientes con demencia diagnosticada que consumían suplementos de glucosamina mostraron un incremento del 25% en el riesgo de mortalidad en comparación con los que no los tomaban y que en pacientes que presentaban deterioro cognitivo leve –la fase previa a la demencia–, el uso de glucosamina se asoció con una tasa un 25% mayor de progresión hacia la enfermedad de Alzheimer.

El estudio calcula que, solo en Estados Unidos, alrededor del 8% de los pacientes con demencia –lo que supondría más de un millón de personas– podrían estar consumiendo este suplemento sin receta y agravando su enfermedad de forma inadvertida.

Con todo, el estudio aporta una nota de tranquilidad para el resto de la población. Cuando se administró glucosamina a ratones sanos, y cuando se analizaron los datos de humanos sin problemas cognitivos previos, el suplemento no generó hiperglicosilación ni afectó a la memoria.

Esto sugiere que un cerebro metabólicamente sano posee mecanismos de resiliencia naturales capaces de procesar este suplemento, mientras que el cerebro afectado por la neurodegeneración pierde esta capacidad de regulación.

Con todo, los autores del estudio urgen a la realización de ensayos clínicos a gran escala y doble ciego para reevaluar la seguridad de la glucosamina en las poblaciones de riesgo, advirtiendo que este inofensivo suplemento articular podría estar jugando en contra de nuestros mayores en la lucha contra el alzhéimer.