CEOMA denuncia el "silencio" ante el maltrato a mujeres mayores dependientes
Llama a coordinar políticas efectivas para la atención y la prevención de la violencia en la vejez
La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) denuncia el silencio generalizado que rodea al maltrato en mujeres mayores de 65 años y especialmente entre las mujeres con discapacidad. Para CEOMA es urgente coordinar políticas efectivas para la atención y la prevención de la violencia en la vejez, abordando las necesidades específicas de este grupo al que recuerdan “también le afecta el maltrato”. Con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y el Maltrato en la Vejez, que se celebra este lunes 15 de junio, el presidente de CEOMA, José Luis Fernández Santillana expone que “las mujeres mayores y dependientes son prácticamente invisibles y olvidadas ante una realidad social sumamente dura”.
Según el estudio ‘Mujeres especialmente vulnerables a la violencia”, elaborado por la Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género perteneciente al Ministerio de Igualdad, el 5 por ciento de las mujeres de 65 años o más han sufrido violencia física por parte de alguna pareja a lo largo de su vida. El porcentaje sube a un 10,3 por ciento entre las mujeres mayores de 75 años denunciando haber padecido algún tipo de violencia a lo largo de su vida.
Del estudio se desprende que el 2,9 por ciento de las mujeres de 65 años o más y el 3,3 por ciento de las mujeres que superan los 75 años han padecido violencia sexual. En relación con la violencia psicológica emocional, el grupo de mujeres de 65 años o más son las que registran los niveles más bajos en contraposición de las jóvenes. Sin embargo, el patrón de la violencia económica es diferente, siendo el grupo de mujeres de 65 años o más el segundo más sometido a este tipo de violencia.
Con todo lo anterior, desde la organización se pide un mayor desarrollo de la recogida de datos oficiales, ya que actualmente muchas formas de maltrato no están debidamente identificadas en las estadísticas y eso dificulta diseñar políticas públicas eficaces. Ante esta situación, resulta prioritario avanzar hacia sistemas de recogida de datos específicos sobre violencia y discriminación hacia las personas mayores.

Políticas globales e interconectadas
Para CEOMA, contar con estos datos resulta esencial para analizar la realidad social de las mujeres mayores de 65 años que sufren algún tipo de violencia, ya que la organización considera que la violencia en la vejez resulta “poco denunciada e ignorada”. En los últimos años, el maltrato entre las mujeres mayores ha ido en aumento y la clave no está “solo en la sensibilización”. Según los datos del Ministerio de Igualdad, las mujeres víctimas mortales por violencia de género mayores de 60 años se han duplicado desde 2019, pasando del 9 por ciento al 18,8 por ciento en 2025.
Ante esta situación, el presidente de CEOMA, José Luis Fernández Santillana insta al Ejecutivo a coordinar “políticas que conecten la violencia en la vejez, la discapacidad y el abandono fortaleciendo la prevención para reducir la violencia entre las mujeres mayores”. Desde la organización se insiste en que las medidas deberían dar no solo apoyo institucional sino “ofrecer la atención especializada a la mujer mayor y dependiente, la asistencia jurídica y el apoyo psicológico tanto para las víctimas como a los cuidadores para evitar la violencia cruzada y reducir los ambientes tóxicos”.
De igual forma, Fernández Santillana ha recordado que “todos los tipos de maltrato son graves y deben abordarse con la misma contundencia” y, en este sentido, alerta del peligro del que es “oculto y normalizado”, porque es el más difícil de detectar y denunciar. “Muchas personas mayores sufren situaciones de desprecio, aislamiento o pérdida de capacidad de decisión sin que su entorno lo identifique como violencia, lo que puede prolongarse durante años y generar consecuencias muy profundas en la salud emocional y el bienestar de la persona”.
Mujeres mayores dependientes, víctimas de maltrato
Asegura el presidente de CEOMA que “ser mujer y mayor incrementa el riesgo de sufrir maltrato, pero este riesgo se agrava con la dependencia”. Así mismo, desde la entidad se exige que dentro de las políticas para abordar la problemática social se incluyan medidas que resuelvan el abuso contra mujeres con discapacidad. Recuerdan que la discapacidad requiere cuidados específicos, que “han de ser contemplados para poder diseñar líneas de trabajo para reducir al máximo la violencia”. El aislamiento de las mujeres que sufren maltrato en la vejez se ve aún más incrementado en una persona con discapacidad y resulta dependiente.
Además de una respuesta por parte del Gobierno para tratar la violencia en la vejez, Fernández Santillana hace mención especial también a los límites de las propias personas mayores y la defensa de sus derechos. El presidente de CEOMA indica que “la gran mayoría desconoce sus derechos” y esto dificulta el hecho de denunciar. A ello se suma también “el miedo a las represalias, la dependencia emocional o económica, la presión de la familia o el estigma social suelen actuar de freno a denunciar situaciones de maltrato”.
“Desde CEOMA queremos contribuir a sensibilizar a la sociedad sobre estas realidades, promoviendo una cultura basada en el respeto y la defensa de los derechos de las personas mayores, poniendo especial atención en aquellas situaciones que, por cotidianas o normalizadas, resultan más difíciles de identificar y combatir”. Para ello, Fernández Santillana ve necesaria “una respuesta institucional más coordinada, así como una mirada basada en derechos y no únicamente asistencial o paternalista”.
CEOMA puso en marcha en 2019, junto con CONFEMAC, el teléfono contra el abuso y maltrato a las personas mayores. A través del número 900 65 65 66, los profesionales atienden y gestionan llamadas durante todos los días del año, en horario de 9.00 a 21.00 horas. Desde su activación, han sido atendidas 4.192 personas de todas España.


