Carlos Herrera y Mariló Montero ya son abuelos
El pequeño se llama Marcos y "tiene las mismas orejas, idénticas, que su abuelo"
Carlos Herrera y Mariló Montero ya son abuelos. Su hijo Alberto Herrera y Blanca Llandres han dado la bienvenida a su primer hijo en común, Marcos.
El pequeño nació en Sevilla y tanto la madre como el bebé se encuentran en perfecto estado. La noticia ha llenado de alegría a la familia, que esperaba con ilusión la llegada del primer nieto de los comunicadores.
Para Carlos Herrera, una de las voces más reconocibles de la radio española, la llegada de su primer nieto supone un momento especialmente significativo. El periodista siempre ha mostrado públicamente el estrecho vínculo que mantiene con sus hijos, por lo que este nuevo capítulo familiar llega cargado de emoción: "Estoy loco de felicidad”, aseguraba a los medios.
También Mariló Montero ha expresado su felicidad tras convertirse en abuela. La periodista ha descrito al recién nacido como un bebé precioso y ha confesado que la experiencia de conocer a su nieto ha sido muy emocionante: "Es un muñeco". Además, Montero ha confesado ante las cámaras que ver a su hijo convertirse en padre es una cosa "hipnótica, una cosa tremenda".
Por su parte, el padre primerizo ha usado la radio para dar la buena noticia: "El sábado asistí en primera persona a un milagro, el acto más excepcional y extraordinario que puede realizar un ser humano, una mujer. Y la mía, mi mujer Blanca, es la cosa más grande que me ha pasado y me pasará en la vida. Jamás veré ni conoceré a nadie que la iguale. Es imposible que quiera más de lo que quiero a mi mujer, y me ha entregado el mayor regalo que Dios le hizo al hombre, que, le soy sincero, por encima de todo es el gran sueño de mi vida: el de ser padre y tener la oportunidad de dejar el mundo mejor de lo que nos encontramos. Porque solo en la familia se asientan los cimientos que luego transformarán el mundo. Y ojalá mi hijo Marcos le mire a la vida con los ojos de su madre, porque de verdad no hay mayor luz, bondad, generosidad y amor en 57 kilos de cuerpo"
"Yo hoy soy el padre más feliz del mundo y quería que supieran que mi hijo, Marcos Herrera Llandres, pesó 3 kilos y 235 gramos. Llegó al mundo en poco más de cuatro horas. Es un niño sano, hermoso, un muñeco, y ya es más bético que el escudo y tiene las mismas orejas, idénticas, que su abuelo", ha bromeado.



