Sociedad

Alertan de brechas digitales en el medio rural, que sufren especialmente las mujeres mayores

María Liébana

Martes 7 de abril de 2026

5 minutos

Un informe revela que la digitalización es ya una necesidad estructural en los pueblos

FADEMUR pide a Igualdad un estatuto de las mujeres rurales para que tengan "los mismos derechos" (Europa Press)
María Liébana

Martes 7 de abril de 2026

5 minutos

Internet es una herramienta imprescindible, también en el campo, pero persisten importantes desigualdades de uso, y también de acceso que afectan en mayor medida a las mujeres rurales, y en especial, a las de más edad. Es una de las conclusiones del informe “Redes con raíces. Cohesión territorial, vulnerabilidad social e igualdad de género en el acceso a la digitalización y la información veraz”, una investigación coordinada con la Universidad Complutense de Madrid y financiada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que acaba de presentar la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR).

El estudio analiza cómo la digitalización está transformando la vida en el medio rural y advierte de que, aunque internet se ha consolidado como una herramienta imprescindible, persisten importantes desigualdades en su acceso y uso, especialmente entre las mujeres rurales. En ese sentido, el trabajo muestra cómo la baja autonomía digital (28% de la muestra) se concentra en edades avanzadas y un perfil fuertemente ruralizado y con mayor presencia de inactividad y desempleo.

La digitalización: de lujo a necesidad

El informe constata que internet ha dejado de ser un recurso opcional para convertirse en una infraestructura básica para la vida cotidiana, el empleo y la participación social en los pueblos.

Sin embargo, el acceso a las competencias digitales no es homogéneo. La brecha digital se cruza con factores como la edad y el género, generando situaciones de vulnerabilidad para quienes no cuentan con habilidades suficientes para desenvolverse en entornos digitales.

Alertan de brechas digitales en el medio rural, que sufren especialmente las mujeres mayores

Mujeres rurales: sobrecargadas, pero más implicadas

Uno de los aspectos que destaca el estudio es el papel central de las mujeres rurales en los procesos de digitalización: participan más en formación, muestran mayor interés por las tecnologías y, en muchos casos, lideran su implicación en el territorio.

No obstante, esta implicación también supone una mayor carga: muchas tareas digitales vinculadas a la gestión del hogar, la administración o las relaciones familiares recaen sobre ellas sin reconocimiento explícito, reproduciendo desigualdades de género.

Por otro lado, una de las principales aportaciones del informe es poner el foco en el componente emocional de la digitalización. El miedo a equivocarse, la vergüenza o la desconfianza hacia la tecnología influyen directamente en el aprendizaje y el uso de herramientas digitales.

Así, el informe arroja que el 47,2% está bastante o totalmente de acuerdo con que la digitalización avanza más rápido de lo que puede aprender, el 35,2% preferiría no tener que usar lo digital tan a menudo y el 40,7% está bastante o totalmente de acuerdo con que internet “ha ido demasiado lejos”.

En este contexto, el papel de las redes comunitarias (familia, asociaciones como Fademur o formadoras) resulta clave para acompañar los procesos de aprendizaje y reducir la brecha digital.

En ese sentido, los hijos e hijas constituyen el principal recurso de apoyo (44,5%), seguidos de la Inteligencia Artificial (37,6%), amigos/as (28,3%), técnicos/as especializados/as (22,4%), otros familiares (16,9%) y la pareja (16,6%). El apoyo institucional resulta muy débil, casi inexistente: los servicios públicos alcanzan el 9,3% y las organizaciones no gubernamentales y asociaciones el 9,0%.

Redes sociales: altavoz para el mundo rural

El informe también analiza el papel de las creadoras de contenido de temática rural, que utilizan las redes sociales para combatir estereotipos, visibilizar el trabajo en el sector primario y generar nuevas oportunidades económicas.
Estas mujeres convierten lo digital en una herramienta de emprendimiento, diversificación de ingresos y construcción de un relato más realista y actualizado del medio rural.

Desinformación y riesgos digitales

Respecto a la desinformación, el estudio advierte además de la vulnerabilidad frente a la desinformación y los riesgos asociados al entorno digital, como el anonimato o el fraude, lo que refuerza la necesidad de fomentar el pensamiento crítico y el acceso a información veraz. En este sentido, las recomendaciones pasan por la formación, el apoyo institucional y el enfoque integral para contrarrestarlos.

Finalmente, el estudio concluye que la digitalización puede ser una herramienta clave para la cohesión territorial y la lucha contra la despoblación, pero solo si se abordan de forma conjunta las desigualdades de género, edad y territorio.  Ante esto, FADEMUR subraya la necesidad de:

  • Impulsar programas de formación digital adaptados al medio rural.
  • Incorporar la dimensión emocional en las políticas de digitalización.
  • Reforzar el pensamiento crítico frente a la desinformación.
  • Integrar de forma real la perspectiva de género en las estrategias digitales.
  • Apoyar las redes comunitarias como motor de inclusión digital.

Este informe es una aportación a la implementación de las medidas que se derivan de la Estrategia Nacional para la Equidad Territorial y el Reto.
La estrategia reconoce explícitamente la necesidad de incorporar la perspectiva de género como eje transversal de las políticas públicas, orientada a remover las barreras estructurales que han impulsado históricamente a las mujeres (especialmente en el medio rural) a abandonar sus territorios, limitando su participación económica, social y política

Sobre el autor:

María Liébana

María Liébana es redactora especializada en temas de economía.

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