Las plataformas de cuidados, en el punto de mira del Gobierno para acabar con los falsos autónomos

Díaz anuncia la trasposición de una directiva europea que controlará este sector

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Las plataformas de cuidados, en el punto de mira del Gobierno para acabar con los falsos autónomos

El Gobierno, y más en concreto, el Ministerio de Trabajo y Economía Social, tiene en su punto de mira a las plataformas digitales de cuidados.

Así lo dieron a entender varios miembros del Ejecutivo, incluida la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la jornada Retos y Políticas en el sector de cuidados de larga duración: una perspectiva multidimensional, que organizó recientemente la Autoridad Laboral Europea (ELA). 

Durante su intervención, Díaz puso énfasis en la inminente transposición de una directiva europea de plataformas, de 2024, que aplicará la presunción de laboralidad y pondrá límites estrictos al uso de algoritmos en el trabajo. 

En un aviso claro a las empresas del sector, sentenció: "No vamos a permitir que se conviertan en agencias de colocación, sencillamente, porque no es legal y, además, porque supone en términos mercantiles una auténtica competencia desleal". 

En la misma línea se pronunció Joaquín Pérez, secretario de Estado de Empleo y Economía Social. En su discurso, alertó de que "el sector de los cuidados va a ser uno de los más expuestos a la plataformización del trabajo" y exigió dos precauciones fundamentales: en primer lugar, garantizar que el que se hace a través de estas empresas no suponga "la desaparición de los vínculos de subordinación" y, en segundo, planteó que los algoritmos sean transparentes, accesibles y expliquen claramente qué impacto tienen en la dimensión laboral de los empleados. 

Expertos critican la falta de formación en las agencias de cuidados: "Se tienen que profesionalizar"

Mercantilización, mujeres migrantes y prevención

La radiografía más exhaustiva sobre este sector la aportó Lucila Finkel, directora general de Nuevas Formas de Empleo, quien, apoyándose en un estudio encargado a la investigadora Paula Rodríguez-Modroño, explicó que, aunque se presentaron en su momento como soluciones innovadoras, que ayudarían a reducir la economía sumergida, en la práctica, intensifican la "mercantilización de los cuidados" y externalizan los costes tanto a las familias como a las propias trabajadoras.

Además, denunció que un 62% de estas empresas en España operan sin ofrecer ningún tipo de contrato formal. 

Y criticó la falta de "medidas de prevención de riesgos". "Utilizan algunos trucos para exonerarse de responsabilidad, haciendo que las trabajadoras firmen términos y condiciones que las dejan totalmente vulnerables a accidentes o acoso", comentó. 

Finkel puso un énfasis especial en dos víctimas principales de este sistema: por una parte, las mujeres migrantes indocumentadas y, por otra, al "trabajo invisible" no remunerado que genera el control algorítmico –buscar ofertas, mantener su perfil, subir documentación o desplazarse sin recibir compensación alguna–. 

Agencias, directorios y plataformas bajo demanda

En su exposición, detalló que la situación no es homogénea en todo este segmento económico. Según sostuvo, el ecosistema actual en España es muy volátil, con empresas que aparecen y desaparecen rápidamente. 

En particular, el estudio al que se refirió la directora de Nuevas Formas de Empleo contabiliza alrededor de 30 plataformas que se dividen en tres grandes grupos:

  • Agencias de Colocación Digitales (45% del mercado): Son las únicas que operan de forma similar a las agencias tradicionales, formalizando contratos bajo el Sistema Especial de Empleados de Hogar. Pese a ofrecer mayor formalidad y centrarse en cuidados a largo plazo, tienen como asignatura pendiente, al moverse en el entorno de los cuidados, promover una verdadera profesionalización a través de la formación, tal y como denunció 65YMÁS –no todas las personas que operan en este ámbito la tienen, ya que no es obligatoria–. 
  • Marketplaces o Directorios Digitales (35%): Funcionan como tablones de anuncios digitales donde los trabajadores pagan una cuota o suscripción por tener visibilidad, afirmó la directora general. Tienen alta autonomía, pero no establecen relación de empleo.
  • Plataformas bajo demanda (20%): Ejercen un alto control algorítmico sobre las trabajadoras para tareas estandarizadas y muy fragmentadas –como limpiezas o cuidados exprés–. Retienen una comisión por cada servicio y, según detalló Finkel, se asocian con las condiciones más precarias de trabajo, inestabilidad y menores ingresos.
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Plataformas de cuidados en España (2026). Fuente: Estudio 'Regímenes de control sociotécnico en el trabajo de las plataformas de atención en España' de Paula Rodríguez-Modroño Ángela Medina-Calvo publicado en 'Critical Sociology' (imagen cedida por la autora). 

El fraude del "falso autónomo"

Un reciente informe de la Autoridad Laboral Europea (ELA) se hace eco de esta realidad denunciada por el Ministerio de Trabajo

El documento advierte que las empresas retienen un enorme control sobre el emparejamiento de clientes, la fijación de precios y los estándares del servicio, pero eluden asumir las responsabilidades tradicionales de un empleador. 

Además, algunas fomentarían la figura del "falso autónomo" o trabajador erróneamente clasificado. 

Esto se traduciría, denuncian, en inestabilidad contractual, salarios más bajos, jornadas impredecibles y graves brechas en la cobertura de seguridad social para las trabajadoras.

Por otro lado, en el documento, en el cual se hace referencia al caso español y a la labor investigadora de Paula Rodríguez-Modroño, se reconoce también que "aunque las plataformas digitales pueden permitir el trabajo no declarado en algunos casos, también pueden, hasta cierto punto, contribuir a reducir los acuerdos laborales informales; por ejemplo, al ofrecer contratos de trabajo formales, gestionar las nóminas y el registro en la Seguridad Social, apoyando así el cumplimiento de las leyes laborales y de seguridad social". 

"Además, gracias a la recopilación de datos sobre los trabajadores domésticos, las plataformas digitales también pueden ayudar en las labores de cumplimiento legal. Actualmente, están obligadas a colaborar con las autoridades laborales, proporcionando datos que pueden ayudar a identificar a trabajadores no afiliados a la seguridad social, detectar el impago de impuestos y supervisar los acuerdos contractuales en general. Sin embargo, el acceso a los datos pertinentes se produce únicamente bajo petición de las autoridades de inspección", indican y avanzan que tras la trasposición de la directiva de la UE, que deberá llevarse a cabo antes de final de este año, se obligará a que "proporcionen datos a las autoridades de forma sistemática".