Miriam Gómez Sanz
Sociedad
El misterio del delfín mutilado que sobrevivió más de dos años sin aletas
Es el cetáceo con amputaciones severas que registra la mayor supervivencia documentada
Un delfín mular joven ha conseguido sobrevivir durante más de dos años en libertad pese a haber perdido la aleta caudal y parte de una aleta pectoral, lesiones que en condiciones normales comprometen de forma crítica la natación y la alimentación. Hasta ahora, ningún otro cetáceo con mutilaciones tan graves había sobrevivido tanto tiempo en libertad. El hallazgo ha sido recogido por un equipo del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universitat de València y publicado en la revista Aquatic Mammals.
El animal, un macho de unos seis años, fue probablemente víctima de un enmallamiento en una red de pesca en aguas próximas a Nules (Castellón). Las observaciones recogidas por el equipo investigador indican que la aleta caudal y parte de la aleta pectoral izquierda estaban seccionadas, una situación que suele tener consecuencias fatales para los cetáceos.
La aleta caudal es el principal motor de los delfines. Sin ella, la natación eficiente y la caza resultan extremadamente difíciles. Sin embargo, este ejemplar logró adaptarse a una condición que, hasta ahora, se consideraba prácticamente incompatible con la vida en libertad.
Ante la pérdida de su principal herramienta de propulsión, el delfín desarrolló un patrón locomotor compensatorio. En lugar del movimiento vertical habitual, desplazaba la parte posterior del cuerpo de forma lateral, similar a la de un cocodrilo.
Este tipo de natación, ya descrito en otros casos muy puntuales, reduce la eficiencia hidrodinámica y limita la maniobrabilidad, especialmente durante la caza. Aun así, el estudio demuestra una notable plasticidad funcional en la locomoción de los cetáceos frente a lesiones graves.

Buen estado físico contra todo pronóstico
Los datos más llamativos llegaron tras la necropsia. A pesar de las mutilaciones, el delfín presentaba una condición corporal muy buena, con un peso superior al esperado para su tamaño. El estómago estaba lleno de presas recientemente ingeridas, lo que confirma que su capacidad para alimentarse no se había visto anulada.
"Es un misterio cómo este delfín sobrevivió tanto tiempo", señala Francisco Javier Aznar, autor del artículo. "Su última comida incluía peces y cefalópodos de valor comercial, lo que sugiere que, tras la mutilación, el animal podría haberse alimentado de capturas o descartes de pesca".
El investigador añade que tampoco se descarta la ayuda de otros delfines: "Que pudiera haber sido asistido por congéneres, especialmente por su madre, si todavía conservaba un vínculo estrecho con ella".

Avistamientos y desenlace final
El delfín fue avistado por primera vez el 12 de octubre de 2021 desde una embarcación de recreo. Volvió a observarse el 12 de agosto de 2023 y, finalmente, apareció varado en la playa de Nules el 26 de abril de 2024, más de dos años y medio después de la mutilación inicial.
Aunque logró sobrevivir durante un largo periodo, la evidencia apunta a que la causa final de la muerte fue el ahogamiento tras una nueva interacción pesquera, lo que refuerza la preocupación por el impacto continuado de estas actividades sobre los cetáceos.
Según la percepción del propio sector, el delfín mular interactúa con frecuencia con la pesca en aguas de la Comunitat Valenciana, lo que incrementa el riesgo de capturas accidentales. Este caso extremo pone de relieve tanto la capacidad de adaptación de estos animales como la presión constante a la que están sometidos.
El estudio ha contado con el apoyo del proyecto Varacomval, de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Comisión Europea- NextGenerationEU. También ha contado con el apoyo de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, así como la colaboración de la Fundación Oceanogràfic y la ONG Xaloc.



