¿Puede un helicóptero de incendios coger agua de tu piscina? Esto dice la ley
Los propietarios pueden reclamar después una indemnización
Los incendios forestales que se han registrado en nuestro país en los últimos días han reavivado una duda que se vuelve habitual entre las personas que cuentan con piscina sobre si los helicópteros de extinción pueden utilizar el agua de una piscina privada. La ley contempla esta posibilidad cuando resulta necesaria para combatir incendios.
En situaciones de emergencia, los equipos de extinción cuentan con autorización para utilizar los recursos que consideren necesarios, ya sean públicos o privados, con el objetivo de detener el avance del fuego y proteger a la población. Entre esas fuentes de agua pueden encontrarse embalses, lagos, pozos y también piscinas particulares, siempre que permitan realizar la maniobra de carga con seguridad.
Si bien los expertos suelen dar prioridad a usar las piscinas municipales por sus mayores dimensiones, profundidad y la ausencia de obstáculos, las piscinas privadas también pueden emplearse si están cerca al incendio y ayudan a reducir el tiempo de respuesta de los medios aéreos.

Qué deben hacer los propietarios
Si un helicóptero se aproxima a la propiedad para cargar agua, las autoridades recomiendan salir inmediatamente de la piscina y alejarse de la zona para evitar riesgos. El movimiento de las hélices genera fuertes corrientes de aire capaces de desplazar objetos, por lo que también es importante retirar o asegurar sombrillas, tumbonas, colchonetas, juguetes y otros elementos ligeros.
De la misma manera, cuando exista riesgo de incendios y sea posible hacerlo con seguridad, es importante mantener un nivel elevado de agua en la piscina para facilitar que esta se pueda usar en varias cargas consecutivas si los servicios de emergencia lo necesitan.
La ley permite su uso y prevé compensaciones
La utilización del agua de piscinas privadas para las labores de extinción está respaldada por la normativa de protección civil y emergencias. Del mismo modo, impedir de forma deliberada la actuación de los equipos de extinción o evitar que un helicóptero cargue agua de la piscina, puede ser considerado una obstrucción a una intervención de emergencia y una desobediencia a la autoridad, con posibles sanciones administrativas e incluso responsabilidades penales.
Una vez finalizada la emergencia, los propietarios pueden solicitar una indemnización si la intervención ha provocado daños materiales en la vivienda o sus instalaciones, o si se ha consumido una cantidad importante de agua de la piscina. Para poder realizarlo, deberán acreditar los perjuicios sufridos ante la administración competente.

