Sociedad

Roncar por las noches puede aumentar el riesgo de padecer cáncer

Olga Selma

Domingo 18 de septiembre de 2022

3 minutos

Varios estudios así lo acreditan

Roncar por las noches puede aumentar el riesgo de padecer cáncer
Olga Selma

Domingo 18 de septiembre de 2022

3 minutos

Roncar puede ser un factor de riesgo a la hora de desarrollar ciertos tipos de cáncer, demencia o una enfermedad cardiaca.

La razón: algunas de las personas que roncan tienen apnea del sueño. Es decir, que se despiertan en medio de la noche, al quedar privado de oxígeno. Y este síntoma puede derivar en diferentes enfermedades, incluidas el cáncer.

Esta es una de las conclusiones a las que han llegado varios estudios presentados en el Congreso Internacional de la Sociedad Respiratoria Europea.

Eso sí, no todas las personas que roncan sufren apnea. Existe un mayor riesgo en personas obesas, fumadores o bebedores habituales.

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“Descubrimos que los pacientes con cáncer tenían apnea del sueño levemente más grave, según lo medido por un índice de apnea hipopnea promedio de 32 versus 30, y un índice de saturación de oxígeno (ODI) de 28 versus 26”, explica el investigador en un comunicado de prensa.

A pesar de todo, no se recomienda realizar pruebas de cáncer a las personas que sufran de este trastorno, aunque debe ser una posibilidad que debe ser tomada en cuenta por los médicos.

Remedios caseros para no roncar

Ahora bien, además de evitar comportamientos de riesgo, existen una serie de acciones que se pueden realizar para evitar roncar: 

  • Ejercitar la lengua. Un método que a muchas personas funciona es fortalecer la lengua para evitar que se vaya hacia atrás durante el sueño. Esto se consigue a través de ejercicios de lo más sencillos, como sacarla de la boca y estirarla todo lo que puedas (arriba y abajo, a la derecha y a la izquierda) durante un minuto. También puedes fruncir los labios y aspirar aire para poner en tensión los músculos de la boca y la lengua. Con cinco repeticiones de cinco segundos cada una es suficiente.

  • Evita los lácteos por la noche. Los productos lácteos tienen muchos beneficios, pero en este caso resultan contraproducentes al provocar un aumento de la mucosidad. Por ello, si los incluyes en tu dieta nocturna, puedes incrementar el riesgo de ronquidos.

  • El poder de las infusiones. En cambio, las infusiones de menta y ortiga pueden ayudarte notablemente. La primera opción es mucho más efectiva si el origen radica en un problema respiratorio. Además, también puedes recurrir a ella para hacer gárgaras con agua fría.

  • Inhalador casero. Si los ronquidos aparecen por la incapacidad para respirar por la nariz, puedes elaborar una solución con una taza de agua a temperatura ambiente, una cucharadita de sal y una pizca de bicarbonato de sodio. Solo tienes que untar un poco de la mezcla debajo de los orificios nasales antes de dormir.

  • El remedio de la abuela. Este título lo ostenta la cebolla, la cual es famosa por sus propiedades descongestionantes. Para aprovechar sus beneficios, basta con cortarla por la mitad, espolvorear sal por encima y dejarla en la mesita, muy cerca de ti, durante toda la noche.

Sobre el autor:

Olga Selma

Olga Selma es redactora especializada en temas de salud, alimentación y consumo.

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