Miriam Gómez Sanz
Sociedad
Saberes Vivos 2030: el proyecto que rescata las tradiciones de los mayores
Iris Social documenta antiguos oficios y ritos populares para transmitirlos a nuevas generaciones
En una sala de la Residencia Santa María del Camino, en Carrión de los Condes (Palencia), un grupo de mayores mira fotografías de herramientas que sus manos manejaron durante décadas en el campo. Marta Niño, trabajadora social de la asociación Iris Social, les pide que reconstruyan juntos, con esas imágenes, todo el proceso de cultivo del trigo y la cebada. No hace falta insistir demasiado. Los recuerdos llegan solos y, con ellos, las palabras. Y las palabras traen más recuerdos. De repente, en esa sala, el pasado cobra vida.
Se trata de Saberes Vivos 2030, un proyecto piloto impulsado por Iris Social que busca rescatar, documentar y difundir conocimientos tradicionales en riesgo de desaparecer. Según explica Niño, este conocimiento conecta con los Objetivos de Desarrollo Sostenible: "Queremos revalorizar la cultura propia y los oficios de cada territorio, porque los modos de vida respetuosos con el entorno también contribuyen a salvar el planeta".
La iniciativa, financiada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, se desarrolla entre diciembre de 2025 y octubre de 2026 en cuatro territorios: Palencia, Gijón, Marín (Pontevedra) y Vecindario (Gran Canaria).

El trabajo se organiza en dos fases. En la primera, ya en marcha, el equipo identifica los saberes a través de entrevistas, talleres de reminiscencia y grabaciones audiovisuales. Todo este material se integrará en un archivo digital abierto, accesible al público desde la web de la asociación.
En Palencia, el equipo ya colabora con cinco residencias y ha localizado además a cinco "portadores de saber" individuales, expertos en oficios como la panadería artesanal, la talla en madera o la elaboración de escriños.
"Hemos pretendido que los temas partan directamente de las personas mayores", explica Niño. "A partir de lo que surgió en las primeras conversaciones, seleccioné los temas que más podían dar juego para los talleres".
"Sabemos cosas por experiencia"
Los talleres de reminiscencia son el punto de partida. A través de imágenes, música o relatos, se estimula la memoria y se generan conversaciones que, en muchos casos, no se habían producido antes dentro de las propias residencias. "Una vez que cantaban una canción, enseguida salía otra relacionada", recuerda.
Niño destaca la sorpresa de descubrir historias como la de una antigua molinera: "Son cosas que chocan mucho: el contraste de cómo antes se hacía todo por uno mismo y ahora lo tenemos todo hecho".
Socorro Sánchez, de 89 años y natural de Abia de las Torres, es una de las participantes. "Hablamos del campo, de las costumbres, de ir a lavar al río y de cómo era la vida antes de que llegaran las máquinas. Hace sesenta y siete años entró el primer tractor en mi pueblo", relata. Para ella, el valor de estos encuentros es el reconocimiento: "Sabemos cosas por experiencia, no por cultura, y eso es lo que se puso en valor".

La segunda fase consistirá en la transmisión de esos conocimientos mediante talleres intergeneracionales. Cada territorio acogerá diez, además de dos en centros educativos. Serán grupos reducidos, entre seis y ocho participantes, y con una duración de 24 horas, combinando teoría y práctica. Están dirigidos especialmente a colectivos vulnerables, como mujeres, personas migrantes o jóvenes.
Los contenidos varían según el territorio. En Palencia incluyen bordado a mano, leyendas locales, cancionero, talla en madera, jabones artesanales, cocina tradicional, panadería, escriños o prácticas agrícolas. En Canarias abarcan desde el carnaval antiguo o la zafra hasta el silbo, la alfarería o el pastoreo. En Asturias se centran en la sidra, la alimentación tradicional, remedios caseros, costura o minería.
Los talleres estarán impartidos por formadores especializados, aunque el proyecto contempla también la participación de las propias personas mayores en actividades concretas, reforzando ese intercambio directo.
Cuando termina el taller, empieza la conversación
Desde la residencia, la valoración es claramente positiva. Valeria Villalba, trabajadora social en la residencia Santa María del Camino, explica: "Son personas muy predispuestas y al final lo que les encanta es hablar, y si les hablan de temas que les son familiares, pues más todavía".
Además, el impacto del proyecto no se queda en la actividad puntual: "Se generó una conversación entre ellos muy bonita, porque siguieron hablando de cosas que hacían anteriormente aunque Marta ya se hubiera ido".

Cómo participar
Saberes Vivos 2030 busca dos perfiles. Por una parte, personas mayores con conocimientos en tradiciones locales (oficios, gastronomía, costumbres, folklore), dispuestas a compartirlos de forma altruista. Por otra, formadores especializados, con experiencia en esos oficios, encargados de impartir los talleres.
Las personas interesadas pueden informarse o participar a través de las sedes del proyecto:
- Palencia: 698 19 80 15 / martani@irissocial.es
- Vecindario: 928 99 46 56 / miriamrodriguez@irissocial.es
- Marín: 604 018 591 / orientacion2@irissocial.es
- Gijón: 694 300 245 / aitanaantu@irissocial.es


