El Tribunal Supremo aclara desde cuándo se puede coger el permiso por hospitalización
Se puede solicitar para familiares hasta segundo grado
El permiso retribuido de cinco días por hospitalización o enfermedad grave de un familiar es uno de los derechos laborales más relevantes para la conciliación en España. Regulado en el Estatuto de los Trabajadores, permite a los empleados ausentarse del trabajo con sueldo para atender a familiares en situaciones delicadas.
Sin embargo, su aplicación ha generado dudas durante años, especialmente sobre cuándo deben disfrutarse esos días. Ahora, una sentencia del Tribunal Supremo, dictada el 4 de febrero de 2026, ha aclarado este punto.
Qué es el permiso de cinco días y a quién corresponde
Este permiso da derecho a ausentarse del trabajo durante cinco días, manteniendo la retribución, cuando se produce alguna de estas situaciones:
- Hospitalización de un familiar
- Enfermedad grave
- Accidente
- Intervención quirúrgica sin hospitalización que requiera reposo domiciliario
Se puede solicitar para familiares hasta segundo grado (padres, hijos, abuelos, nietos, hermanos) y también para personas convivientes que necesiten cuidados directos.
Requisitos para solicitarlo

Para acceder a este permiso, es necesario cumplir algunas condiciones básicas:
- Justificar la situación médica, normalmente mediante informe o parte hospitalario
- Acreditar el parentesco o convivencia
- Demostrar la necesidad de cuidado, especialmente si no coincide con el momento del ingreso
Además, el permiso debe estar vinculado a una situación real y actual, no pudiendo utilizarse de forma desvinculada del hecho que lo origina.
Cómo se disfrutaba hasta ahora
Tradicionalmente, muchas empresas exigían que el permiso se iniciara el mismo día en que se producía el ingreso hospitalario o la intervención médica.
Esta interpretación generaba problemas en la práctica, ya que en muchos casos la necesidad de atención no surge en ese momento, sino posteriormente, por ejemplo durante la recuperación en casa.
La sentencia del Tribunal Supremo del 4 de febrero de 2026 ha cambiado este criterio. El alto tribunal establece que no es obligatorio que el permiso comience el mismo día del hecho causante, siempre que la necesidad de cuidado del familiar continúe.
Es decir, el trabajador puede decidir cuándo iniciar esos cinco días si justifica que el familiar sigue necesitando atención.
También puede disfrutarse tras el alta hospitalaria
Otro aspecto clave que aclara la sentencia es que el permiso no termina necesariamente con el alta hospitalaria. Si el familiar requiere reposo domiciliario o cuidados posteriores, el trabajador podrá utilizar el permiso en ese periodo, lo que resulta especialmente relevante en el caso de personas mayores o dependientes.
Con esta decisión, el Tribunal Supremo refuerza el objetivo del permiso: facilitar el cuidado real del familiar. Además, introduce mayor flexibilidad para los trabajadores y reduce los conflictos con las empresas, que hasta ahora aplicaban criterios más restrictivos.



