La Universidad de Murcia combate la soledad no deseada con 'vínculos intergeneracionales'

Conecta a mayores, voluntariado universitario y profesionales del del ámbito social y educativo

‘Vivir y Convivir’: el programa intergeneracional que une a mayores y estudiantes. Foto: Bigstock. Miia

La Universidad de Murcia, a través de la Cátedra de Innovación Social, está desarrollando un modelo de intervención que pone el foco en las relaciones, la comunidad y la participación para abordar la soledad no deseada en personas mayores. Este enfoque se articula en torno al Círculo de Mayores y Discapacidad (CIMAD) y se concreta en iniciativas como Vínculos intergeneracionales contra la soledad no deseada.

El CIMAD es un espacio de trabajo colaborativo que reúne a administraciones públicas, entidades sociales y ámbito académico con un objetivo común: mejorar la calidad de vida de las personas mayores y de las personas con discapacidad desde un enfoque centrado en la persona. Su planteamiento apuesta por integrar la atención social y sanitaria, reforzar la participación y generar propuestas útiles para las políticas públicas.

Dentro de este marco, Vínculos intergeneracionales contra la soledad no deseada se ha consolidado como una de las iniciativas más representativas. Se trata de un programa intergeneracional que conecta a personas mayores —con y sin discapacidad—, voluntariado universitario y profesionales del ámbito social y educativo en un espacio común de encuentro.

La iniciativa nació en 2024 como experiencia piloto y ha mostrado una evolución significativa. En su primera edición participaron 72 personas y 12 entidades. Un año después, la segunda edición reunió a 110 participantes y 16 organizaciones, ampliando su alcance y consolidando una red de colaboración en torno a la soledad no deseada. En 2026, el programa ha dado un paso más con la puesta en marcha de encuentros intergeneracionales de carácter trimestral.

 

Foto: 65ymás.
 

Los encuentros combinan intervenciones inspiradoras, dinámicas participativas centradas en la escucha activa y espacios de conversación intergeneracional sobre la experiencia de la soledad y el acompañamiento. La jornada se completa con momentos informales que favorecen la relación y el intercambio, generando un clima de confianza que facilita la creación de vínculos significativos.

Los resultados observados en las distintas ediciones apuntan a una alta implicación de las personas participantes, una mejora en la percepción de acompañamiento y una reducción de la soledad percibida. "Me gustan estos encuentros porque no nos hacen invisibles; la soledad es muy dura", señalaba una de las personas participantes tras la última edición.

Para la directora de la Cátedra de Innovación Social, Catalina Guerrero Romera, Vínculos Intergeneracionales demuestra que la innovación social nace del encuentro. Cuando la universidad se implica con su entorno y trabaja junto a otras entidades y organismos, es posible generar respuestas colectivas frente a desafíos complejos como la soledad no deseada”.

El programa pretende contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente el ODS 10 (reducción de las desigualdades) y el ODS 17 (alianzas), y refuerza el papel de la Universidad de Murcia como agente activo de cohesión social y transformación comunitaria.

En un contexto marcado por el aumento de la longevidad, iniciativas como el CIMAD y Vínculos Intergeneracionales apuntan hacia una dirección esencial: la soledad no deseada requiere respuestas que fortalezcan los vínculos, activen la comunidad y sitúen a las personas en el centro.