Alexandra Concepción Pérez-Mancebo
Practicopedia
¿Se deben guardar los plátanos en la nevera para que duren más?
Guardarlos en el frigorífico en el momento adecuado puede alargar su vida útil
Los plátanos son una de las frutas más consumidas gracias a su versatilidad, valor nutricional y precio asequible. Sin embargo, su rápida maduración sigue siendo un inconveniente habitual en muchos hogares.
Es común comprar un racimo en buen estado y, en cuestión de pocos días, encontrarse con que los plátanos están demasiado maduros, con la piel oscurecida y una textura excesivamente blanda. Aunque muchas personas optan por separarlos del resto de frutas, existe un método menos conocido que podría ayudar a prolongar su conservación.
La clave está en entender por qué maduran tan rápido. El principal responsable es el etileno, un gas natural que libera la propia fruta, especialmente a través del tallo. Este gas transforma el almidón en azúcares simples, lo que provoca que el plátano se ablande y cambie de color. Además, este proceso se acelera en ambientes cerrados y cálidos.
Las temperaturas superiores a los 20 ºC favorecen la producción de etileno, por lo que se recomienda mantener los plátanos en un lugar fresco, seco y alejados de otras frutas si se quiere retrasar su maduración.

No obstante, la chef Rachel Sherwood propone una solución poco habitual: guardar los plátanos en la nevera, pero solo cuando ya estén maduros. De este modo, se ralentiza el proceso y se prolonga su consumo.
Este método tiene un efecto secundario que puede resultar engañoso: la piel se oscurece rápidamente. Sin embargo, este cambio es únicamente estético y no afecta ni al sabor ni a la textura interna de la fruta.
La razón se debe a que el plátano es una fruta tropical sensible al frío. Cuando se expone a temperaturas inferiores a los 10 ºC, las membranas celulares de la piel se rompen, liberando una enzima llamada polifenoloxidasa, que al reaccionar con el aire provoca las manchas marrones.
A pesar de este aspecto menos atractivo, el interior del plátano se mantiene en buen estado. Incluso es posible congelarlos una vez maduros para evitar el desperdicio, ya que la pulpa conservará sus propiedades.
En definitiva, aunque el color exterior pueda generar dudas, la nevera puede convertirse en una aliada clave para alargar la vida de los plátanos cuando alcanzan su punto óptimo de maduración.

