El embajador Raimundo Bassols desvela el secreto de su longevidad con 100 años

Según le ha asegurado al Dr. Manuel de la Peña, es "partidario de la calidad de vida"

El embajador Raimundo Bassols desvela el secreto de su longevidad con 100 años (Instagram: @manueldelapena) Miia

A sus 100 años, el embajador Raimundo Bassols cuenta con una larga trayectoria vital de la que podemos aprender todos. De hecho, ha sido preguntado recientemente por el Dr. Manuel de la Peña, presidente del Instituto Europeo de la Salud y del Bienestar Social y miembro de LongeviQuest, que reúne datos sobre la vida de las personas más longevas del mundo, por el secreto de su longevidad, con quien ha compartido sus secretos de longevidad

Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona y doctorado en Derecho por la Universidad de Bolonia y la de Barcelona, Bassols empezó en la carrera diplomática en 1954. Fue secretario de Estado para las Relaciones con las Comunidades Europeas y embajador en Marruecos. En este sentido, ha explicado que "trabajó mucho", aun así "lo pasé profesionalmente muy bien". También lo fue en Buenos Aires hasta su jubilación.

A este respecto, ha contado que tuvo una niñez y una juventud "muy triste, y supe que no se salía de la vida si no era a fuerza de voluntad, de estudio, de firmeza y de ilusión. Todo esto me llevó a una buena situación profesional y a una profesión que me exigió mucho, porque fue para mí la profesión de mis sueños". 

 

Sus secretos para una vida longeva

Ahora, este barcelonés de nacimiento dedica su tiempo a leer, a la música y a pasear. También realiza cada día ejercicios para mantener activa la mente. "Todos los días después de comer hago media hora los cinco problemas del día", afirma. 

También juega al ajedrez al menos una vez por semana, "porque considero que lo poco que me queda del cerebro lo tengo que conservar, como lo poco que me queda en las piernas o el corazón". Y es que, tal y como ha asegurado, es "partidario de la calidad de vida".

Bassols tiene tres hijas, siete nietos y seis bisnietos, "que van a ser siete", una familia, asegura, que es "maravillosa". De hecho, explica que incluso le ha enseñado a jugar al ajedrez a sus nietos

 

 

En concreto, Bassols camina "todos los días, inexorablemente. El domingo un poco menos porque oigo la misa, pero sino inexorablemente todos los días tres cuartos de hora o una hora, despacio. Tres mil pasos. Esto todos los días sin fallar nunca". 

No es una tarea que esté exenta de pereza, de hecho, asegura que es algo que le da "una enorme pereza" y, además, "no lo puedo hacer acompañado porque acompañado me canso, me cansa andar y hablar al mismo tiempo", lamenta. 

No obstante, consigue superar esa pereza "con una enorme voluntad, que he tenido desde que era niño. Los objetivos que me he fijado en la vida los he cumplido casi todos, o por lo menos he llegado al final, a tocarlos, por una voluntad firme que he tenido siempre".