Tiene 95 años y entra en el libro Guinness por ser el esquiador acuático más longevo del mundo

Ha practicado este deporte durante más de siete décadas y continúa haciéndolo

Tiene 95 años y ha entrado en el libro Guinness por ser el esquiador acuático más longevo del mundo. Foto: guinnessworldrecords.com Miia

Bryan Murray es un hombre neozelandés que sigue demostrando, incluso a sus 95 años, que la edad no es ningún límite para hacer aquello que nos propongamos. Y es que con 94 años y 318 días se convirtió en el esquiador acuático más longevo del mundo, un título que nadie ha conseguido arrebatarle todavía. 

Murray ha practicado este deporte durante más de siete décadas ya, y continúa haciéndolo. Con un año menos, consiguió este reconocimiento en el lago Kereta, en Auckland (Nueva Zelanda), y aún hoy en día, ya como bisabuelo, sigue disfrutando de la que es su afición. 

 

 

Según informa Guinness World Records, Murray se atrevió con el esquí acuático a raíz de que unos amigos suyos instalaran un motor en su lancha, trajesen un par de esquís acuáticos y decidieran probarlo. Poco después, este neozelandés estaba compitiendo en torneos por el país. De hecho, en la década de 1960 comenzó a competir.

"Tenía unos 30 años y todavía era un esquiador básico cuando empecé a competir", explica. Y aunque asegura que nunca alcanzó un nivel de habilidad elevado, "era lo suficientemente bueno como para seguir ganando en torneos de mi categoría de edad en trucos de eslalon y saltos". Con todo, afirma que "me hubiera encantado alcanzar el nivel de los jóvenes esquiadores de hoy en día, pero la edad reduce la flexibilidad necesaria". 

"Al principio no lo consideré, pero a medida que crecía se convirtió en un reto y lo disfruté tanto que seguí adelante. Además, toda la familia participaba en este deporte, lo que nos llevó a recorrer toda Nueva Zelanda para participar en torneos”, explica. 

Algo que anima a Murray a seguir con esta afición es "saber que estoy sirviendo de ejemplo para que otros se mantengan activos", afirma. “La mayoría de la gente me dice que soy una inspiración para personas de todas las edades". 

Años después, Murray sigue esquiando todos los veranos, mientras que los inviernos los dedica a mantenerse en forma en el gimnasio para poder seguir practicando este deporte que tanto le apasiona.