Tener una cuenta en el banco sale cada vez más caro: las comisiones que más afectan a los mayores
Las cuentas, los cajeros y las operaciones en ventanilla pueden generar gastos adicionales
Pedir un extracto de al cuenta impreso en papel en la ventanilla de tu banco, sacar dinero en un cajero de una entidad diferente a la tuya aún cuando no hay otra alternativa, mantener una cuenta si no llegas a las bonificaciones, quedarte en descubierto aunque sea un par de días. Suma y sigue. Hablamos de comisiones bancarias. Cada vez son más y más exigentes, porque el sector financiero comienza a apoyar su negocio tanto en el cobro de servicios como en su actividad tradicional.
Los mayores las sufren más que ningún otro colectivo. En ocasiones por carecer de habilidades digitales, por tener pensiones bajas o por acudir a las sucursales a hacer sus transacciones. Todo se traduce en más cobros.
“Las comisiones que más afectan a los mayores son las que se piden en los servicios que son muy básicos, que ellos han utilizado de forma normal en su día a día, de forma gratuita y ahora ya no lo son”, explica a 65YMÁS Antonio Luis Gallardo, responsable de estudios de la Asociación de Usuarios Financieros, Asufin. Por ejemplo, “hacer ingresos de efectivo en entidades que van retirando el servicio de caja, y que hacen que nos tengamos que desplazar para hacer ese ingresos, o para pedir documentación”, añade.
“Nos cobran por imprimir un folio impreso, por hacer gestiones con nuestro dinero. Aún nos regalan el aire que respiramos en las sucursales y el desgaste de las baldosas cuando las pisamos… pero todo se andará como sigamos así”, bromea desde una asociación de mayores una persona que trabajó en banca y que, esta vez, prefiere no identificarse. “Antes no tratábamos así a los clientes”, concluye.
Comisión por mantenimiento de una cuenta
Mantener una cuenta, cuando no está bonificada, está por las nubes. Alcanza los 240 euros al año. “Las comisiones de mantenimiento de las cuentas son una de las que pueden tener un mayor impacto en el bolsillo de los colectivos más vulnerables, ya que pueden alcanzar varias decenas de euros al trimestre” explica Javier Meza, especialista bancario de HelpMyCash.
“Las condiciones para mantener bonificación y gratuidad en las cuentas, son cada vez más y más exigentes. Ya no vale con domiciliar solo el ingreso de la pensión, sobre todo si es pequeña. Exigen además recibos domiciliados, uso de la tarjeta, tener el dinero ahorrado en productos de inversión, otros productos contratados, como seguros”, nos cuenta Antonio Luis Gallardo. “Lo que muchas personas buscan en el banco, y ese el caso de muchos clientes mayores, es gestionar sus ingresos y sus pagos. Pero el banco busca clientes rentables y por eso busca vincularlos y exigirles contrataciones cruzadas de otros productos”.

Comisión por retirada de efectivo en cajero
Las comisiones por retirar efectivo en el cajero, cuando se utiliza un terminal de una entidad distinta a la propia se han disparado en los últimos años. Y son una de las comisiones que más afectan a las personas mayores. Porque el cierre de sucursales y cajeros obliga a realizar desplazamientos. En el medio rural esta situación puede ser un verdadero drama, las opciones se reducen tanto que muchas personas se ven abocadas a usar un cajero de una entidad diferente a la suya, sencillamente porque no tienen otra opción. Pero en la ciudad también hay problemas. Hay personas mayores que terminan pagando comisiones por usar un cajero distinto al suyo, solo por la dificultad de acudir al suyo, si éste está lejano. Una situación que cada vez es más frecuente.
Pese a que las comisiones por la retirada de efectivo en los cajeros automáticos está regulada por el Real Decreto-ley 11/2015, de 2 de octubre, es habitual tener que pagar una comisión de 2 euros, o más, solo por usar un cajero a quienes no son clientes de la entidad, independientemente de la cantidad de dinero retirada.
“Si los clientes, y especialmente los mayores, tienen un cajero muy lejos, y usan otro por ser más cercano, pues ahí tienen otra comisión, que es elevada”señala el experto de ASUFIN. “Las comisiones están muy vinculadas al uso del dinero en efectivo. Porque si no sacas dinero en el cajero de tu entidad, tienes que pagar comisión. Y eso en los pueblos y zonas donde van desapareciendo las oficinas y solo queda un cajero, pues es un problema”, nos cuenta José Luis Fernández Santillana, presidente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores, CEOMA.
Comisión por… ¿no usar la tarjeta lo suficiente?
La banca suele exigir un uso mínimo de las tarjetas de crédito o débito. “Esto es algo que perjudica especialmente a las personas mayores porque dependen mucho más del dinero en efectivo. Que si, que muchos mayores ya operan con la tecnología y usan habitualmente la tarjeta, yo mismo, pero hay que pensar que hay muchas personas mayores que no”, detalla José Luis Fernández Santillana. “Muchas personas mayores quieren poder disponer de efectivo, y es un problema del que se habla poco. Todos lo vemos cuando vamos al supermercado, es normal ver a personas mayores que van con su dinero en efectivo para hacer la compra, cuantas veces hemos visto sacar todas las monedas para pagar”, añade.
“El uso -o no uso- de la tarjeta es una de las comisiones que pasa más desapercibidas para las personas mayores. Exigir tres operaciones con la tarjeta al mes no supone nada para muchas personas, puede que incluso hagan esos movimientos en un día, señala Gallardo. “Pero para muchas personas mayores sí. Porque muchas personas mayores sacan el dinero en la ventanilla del banco y realizan todos sus pagos en efectivo, y el uso de la tarjeta es muy limitado”.
Comisiones por operar en ventanilla
Hace algo menos de tres años que las personas mayores celebraran como un gran triunfo que el Gobierno prohibiera por ley a la banca cobrar comisiones por retirar efectivo en ventanilla a los mayores de 65 años. Pese a que las entidades ya no cobran cada vez que un mayor acude a la sucursal para retirar su dinero, hay operaciones presenciales que siguen tienen un coste asociado: transferencias, pedir un extracto impreso, entre otras.
“La mayoría de las alternativas bancarias para no pagar comisiones son digitales”, señala Javier Meza. “Los principales bancos de España ofrecen cuentas corrientes gratuitas a los nuevos clientes que se den de alta por Internet y realicen las principales operaciones por los canales virtuales. Sin embargo, abrir una cuenta corriente en una oficina en lugar de hacerlo por Internet o hacer operaciones en ventanilla suele tener un coste distinto” detalla el experto bancario de HelpMyCash.
En efecto, ser analógico y carecer de habilidades digitales, para la banca, está penalizado. “Las comisiones asociadas a determinadas operaciones realizadas de forma presencial, afectan especialmente a quienes tienen mayores dificultades para utilizar los canales digitales”.
Eso sí, Javier Meza recuerda ese logro que supuso el no cobrar a los mayores por sacar dinero en la ventanilla. “Algunos bancos pueden ampliar esta protección y no cobrar comisiones a ciertos colectivos al realizar otras operaciones en ventanilla, como transferencias”.

Cartilla o libreta de ahorro
También fue un triunfo de los mayores el compromiso de la banca de no eliminar las cartillas o libretas de ahorro. Aunque tiene letra pequeña: solo renuevan cartillas que ya existen, no hacen nuevas y algunos bancos las cobran.
“Otro de los problemas más grandes que tenemos es la caída en picado del uso de la libreta. Hay entidades que ya no emiten libretas nuevas según se acaban las antiguas, y otras que ponen grandes dificultades, Y para el colectivo de personas mayores es un instrumento muy útil porque ahí consultan todas sus finanzas, sus ingresos y sus gastos. Si para conocer todos los movimientos tienen que pedir un extracto, o cualquier otra documentación, pues ahí tienes otro problema”, afirma Antonio Luis Gallardo.
Descubierto
Pese a que el Tribunal Supremo declaró nula por abusiva una comisión por reclamación de posiciones deudoras o descubiertos bancarios, (Sentencia 566/2019), muchos bancos las siguen cobrando.
“Las malas prácticas existen, siguen existiendo, sobre todo a la hora de gestionar los números rojos. Un descubierto que puede darse durante un día, supone que se disparen las comisiones. Unos números de rojos de 15 euros nos pueden costar 10 céntimos en intereses y 36 euros en comisiones. Es uno de los puntos más conflictivos”, nos cuentan desde Asufin.
Comisiones: clave en el resultado de la banca
El cobro de servicios y, en definitiva, las comisiones, se han convertido en una clave en el resultado de la banca, hasta el punto de que le están comiendo terreno al negocio tradicional.
Los seis mayores bancos españoles cotizaron obtuvieron un beneficio de 34.000 millones de euros en 2025 (un 7% más) y 29.064 millones de ingresos netos por comisiones. Ante la caída del margen de intereses, el sector se apoya en el cobro de servicios. De hecho el año pasado el capítulo de comisiones representó el 25% del margen básico de la banca.
