José Antonio Colomer: "Es realmente preocupante seguir hipotecado en la jubilación"
La edad de quien se hipoteca para su primera vivienda en regiones tensionadas ya está en 50 años
La edad media de quienes se endeudan para comprar su primera vivienda roza ya los 42 años. Pero hay grandes diferencias por comunidades y hay territorios en los que la edad media de los compradores ya está en los 50 años. Por cada punto porcentual de subida en el precio de la vivienda, se retrasa tres meses la edad en la que se pide hipoteca. El motivo está en la combinación del elevado precio de la vivienda, la precariedad laboral y salarial, el hecho de la que, tras la crisis financiera, la banca ya no financia el 100% del inmueble que se hipoteca. Un cóctel explosivo que retrasa decisiones de vida, como la compra de vivienda.
Y esto dibuja un futuro en el que los jubilados ya no tendrán su casa pagada, como pasa ahora. Seguirán endeudados con pensiones, probablemente también menores. A esto hay que añadir los sénior que piden hipotecas para cambiar a una casa mejor, para aduirir una segunda residencia pensando en el retiro, cuyas cifras también suben.
Para el experto en banca e inversión, José Antonio Colomer (Barcelona, 1952), presidente del Comité de Expertos de Economía de 65YMÁS, esto es realmente preocupante, porque puede suponer que al llegar a la jubilación, cuando los ingresos merman, la dificultad sea mayor para cumplir con las cuotas del banco.
Colomer considera indispensable una mayor cultura financiera para saber analizar la letra pequeña de los contratos hipotecarios, para tomar conciencia de lo mucho que puede suponer en términos de reducción de la hipoteca el hacer un esfuerzo adicional; y para entender que es más importante amortizar capital que reducir las cuotas mensuales.
Y al margen de estos efectos a futuro, para solucionar el problema de la vivienda en España, José Antonio Colomer señala que la llave la tiene el Gobierno, quien debe construir más vivienda y reducir impuestos.
Endeudamiento y jubilación, mala combinación
“Hoy las hipotecas son todas a 30 años, con lo cual, imagínate, el gran problema de la gente es que se endeuda o tiene capacidad para endeudarse cuando ya es muy mayor, con 42 o con 45 años, si encima tiene que hacer una hipoteca a 30 años, pues ya entramos en edad de jubilación”, explica José Antonio Colomer a 65YMÁS. “Y evidentemente los recursos económicos para amortizar una hipoteca cuando entras en la fase de jubilado se reducen, por lo que se hace todo más complicado”, añade.
En el futuro, los jubilados seguirán endeudados con pensiones, probablemente también menores. ¿Es el fin de la jubilación tranquila? Es difícil saberlo, pero a los expertos les inquieta. “Eso es lo realmente preocupante”, asegura Colomer.
“Pensar que una persona de 50 años, accede por primera vez a la contratación de una hipoteca para la compra de una vivienda, e hipotecarse a 30 años, de forma que va a estar pagando hasta los 80 es una locura”, detalla. “Porque a partir de los 67 sus ingresos van a quedar mermados. Entonces sí que se le va a hacer complicado pagar la vivienda. Se les va a hacer muy, muy complicado”, añade.

Cultura financiera
Para evitar esos problemas futuros, José Antonio Colomer lanza una recomendación muy clara a todo aquel que firme hoy una hipoteca, tenga la edad que tenga, pero especialmente si está en la cuarentena o ha cumplido ya los cincuenta años: “Yo recomendaría a la gente que se dieran cuenta lo que supone amortizar capital en una hipoteca a 30 años. Te doy un ejemplo, en una hipoteca de 200.000 euros al 3% a 30 años, sale una cuota media de 843 euros. Si tú puedes aplicar un pago extra de 140 euros mensuales, reduces en siete años la hipoteca, siempre que lo apliques a capital, claro, eso hay que exigírselo al banco”.
“Pero la gente, cuando hace una amortización anticipada, generalmente lo aplica a reducir la cuota para que se haga más llevadero seguir pagando, y eso en realidad es una barbaridad. El banco no asesora lo suficiente”, añade.
En opinión del experto, no se puede echar la culpa solo a la banca. “Hace falta más cultura financiera” en España.
Ahora mismo la legislación obliga a que el consumidor disponga de un periodo obligatorio de reflexión de siete días antes de firmar un contrato hipotecario. Además, el cliente recibe, en papel o en formato electrónico, información general clara y comprensible sobre los contratos de crédito para conocer el coste total y las consecuencias financieras a largo plazo. Pues bien, “aunque ahora la normativa exige siete días para mirar las condiciones de un producto a realidad es que la gente solo mira el tipo de interés, y si lo puede reducir con el seguro de vida, o el seguro del hogar. Pero yo te diría que probablemente sea conveniente renunciar al seguro de vida con el banco, en el mercado se pueden encontrar seguros con mejores condiciones y mucho más económicos”, detalla.
“Hay que revisar muy bien las condiciones de las hipotecas, exigir al banco que permita amortizar capital, que si no, lo normal es que el banco se haga el loco”, dice el presidente del Comité de Expertos de Economía de 65YMÁS. “Por eso recomiendo que aunque firmemos una hipoteca a 30 años, hagamos un esfuerzo adicional para ir haciendo pagos extras anuales y bajar esa hipoteca”, añde.
“Falta cultura financiera, de eso no cabe duda”, concluye el experto.
Soluciones para la vivienda
Hay que abordar el problema de la vivienda, para facilitar a los jóvenes iniciar sus proyectos de vida y que no se retrasen decisiones como la compra de una vivienda, con posibles efectos de segunda ronda, como esa jubilación con deudas.
Para Jose Antonio Colomer, aunque está de acuerdo en que los precios son elevados y los salarios bajos, “si hay un culpable en todo lo que pasa en España en el mercado hipotecario, lamentablemente es el Gobierno. El problema de la vivienda se da porque no se han construido suficiente. Y quien tiene la sartén por el mango para resolver el problema de la vivienda es el Gobierno”.
“La vivienda hoy en día es muy cara y los salarios son bajos. A mis 25 años, una vivienda equivalía al salario medio de cuatro anualidades y la podías pagar la hipoteca en 10 años. Hoy una vivienda media equivale a como mínimo de 8 a 10 anualidades de sueldo y evidentemente la pagas en 30 años con el sistema de amortización francés en el que al principio pagas mucho de interés. Es una barbaridad”.
El Gobierno, en su opinión “tiene suelo, tiene capacidades y tiene recursos. Tiene que construir mucha vivienda pública”. Y, sobre todo, “en lugar de buscarse subvenciones que no sirven para nada, tiene que reducir los impuestos. El país con mayor impuestos a la vivienda es España. El 30% de los costes de una vivienda están en los impuestos. Un 10% de ITP, un 21% si quieres reformar tu vivienda, el 1% de actos jurídicos documentados, etcétera. Es una absoluta atrocidad”, señala José Antonio Colomer.
"De hecho, el mercado hipotecario en nuestro país es competitivo. Las hipotecas en España están en un coste medio razonable respecto a Europa. Nosotros tenemos un coste medio de la hipotecas fijas del 2,75%, cuando en Alemania es el 3,72% en Italia el 3,37% o en Francia el 3,10%…, la media de la Eurozona es el 3,35%”, destaca.

