¿Tienes 40 años? Te interesan estas recetas para planificar el ahorro de cara a la jubilación
La pensión pública suele representar el 80,4% del salario y no siempre da para vivir con holgura
Los expertos aconsejan empezar a ahorrar cuanto antes y planificar la etapa de la jubilación tan pronto como se pueda, nada más comenzar a trabajar. Sin embargo, existe consenso en que cumplir los 40 marca un punto de inflexión, debido a que se tienen hasta 25 años por delante para tomar decisiones que ayuden a generar un volumen de ahorro suficiente para complementar la pensión pública.
Los 40 son un buen momento para dar el acelerón hacia la jubilación mediante herramientas de planificación, según desglosa el Instituto BBVA de Pensiones en un reciente análisis, donde expone que la clave reside en el ahorro sistemático y automatizado mediante aportaciones periódicas mensuales, lo que permite diversificar el riesgo y multiplicar el capital acumulado gracias al poder del interés compuesto.

Algunas de las recetas propuestas por estos expertos son las siguientes:
- 1.- Evaluar las necesidades financieras reales, para lo cual es necesario realizar un estudio a fondo de varios factores:
- Dibujar el estilo de vida deseado en la jubilación y poner cifras reales al gasto anual necesario para mantenerlo. Se puede estimar calculando qué porcentaje del salario mensual actual se gasta y ajustándolo al retiro.
- Descontar gastos que ya no se tendrán, como el pago de la hipoteca, préstamos o la crianza/educación de los hijos (en la mayoría de los casos, estos gastos habrán desaparecido o se habrán reducido al mínimo).
- Ajustar presupuestos en conceptos como ropa o combustible, y tener en cuenta que algunos servicios estarán parcialmente financiados por el Estado (como el transporte, viajes del Imserso o la atención a la dependencia).
- Contemplar la inflación: está claro que el dinero pierde valor con el tiempo.
- Decidir si se dejará herencia o no. De esa decisión puede depender notablemente el flujo de dinero preciso para vivir tras el retiro.
- 2.- Estimar la pensión pública y asumir sus límites. Hay que ser realistas y aceptar que la pensión de jubilación puede no ser suficiente para cubrir un estilo de vida similar al que la persona mantenía mientras trabajaba.
- La pensión pública suele representar el 80,4% del salario previo. Según cálculos de los expertos del Instituto BBVA de Pensiones, si bien la pensión pública es la principal fuente de ingresos en España (de media representa el 80,4% del salario previo para salarios medios), no suele ser suficiente para mantener el nivel de vida previo por sí sola. Esto es especialmente crítico en salarios superiores a la base máxima, trabajadores con lagunas de cotización, autónomos que han cotizado por debajo de sus rendimientos netos reales y también en el caso de personas con carreras laborales inestables.
- Utilizar simuladores de pensión, como los de la Seguridad Social o el propio de entidades financieras, como BBVA, ayuda a conocer el importe estimado de lo que el trabajador cobrará una vez jubilado.
- Sopesar la jubilación demorada. Puede resultar interesante el retrasar la edad de jubilación voluntariamente, una vez cumplidos los requisitos, puesto que existen incentivos económicos para incrementar la cuantía de la pensión.
- Consejos para autónomos. Si se cotiza por la base mínima de su tramo, se obtendrá una pensión menor. Para compensarlo, se recomienda subir la base de cotización, complementar con ahorro voluntario privado o combinar ambas opciones.
- 3.- Practicar un ahorro privado sistemático es la llave para una jubilación holgada. La brecha entre los ingresos deseados y la pensión pública debe cubrirse mediante ahorro e inversión privada, a través de planes de pensiones, seguros Unit-linked, PIAS, fondos de inversión, etc.
- Automatizar el ahorro. Programar una transferencia mensual automática a un producto de inversión desde cantidades asumibles (por ejemplo, 30 € o 50 € al mes). Las aportaciones periódicas diversifican el precio de compra a lo largo del tiempo, reducen el riesgo y la volatilidad en comparación con aportaciones únicas.
- Incrementar el ahorro paulatinamente. Un truco para hacer crecer el ahorro es ir aumentando la cantidad guardada a medida que crecen los ingresos del trabajo, aprovechando la mayor capacidad económica que se suele producir en la década de los 40 a los 50 años.
- Aportaciones de recuperación. Si la persona ha ahorrado poco en años anteriores, tiene la opción de realizar contribuciones anuales adicionales respetando los límites legal-fiscales.
- 4.- Definir una estrategia de inversión adaptada a cada trabajador, nivel salarial y modelo de vida.
- A los 40 años conviene transitar hacia una estrategia equilibrada: por ejemplo, una asignación del 60% al 70% en renta variable (acciones) para buscar crecimiento y el resto en activos más conservadores (renta fija).
- Gestionar la ventana de jubilación (de los 55 a los 67 años). Conforme se acerca el momento de la jubilación, la cartera debe volverse más conservadora para proteger el capital acumulado, aunque manteniendo siempre un porcentaje en bolsa para superar el impacto de la inflación durante la jubilación.
- 5.- Aprovechar el poder del interés compuesto.
- El factor más determinante es el tiempo, así que es imperioso comenzar a ejecutar un plan cuanto antes; ello permite que el dinero invertido se multiplique gracias a la capitalización financiera.
- Además, el interés compuesto permite aumentar los ahorros a lo largo del tiempo en mayor medida que el interés simple, al aplicarse sobre la cuantía inicial más las ganancias que se van obteniendo mes tras mes, año tras año.
Ya he ahorrado: ¿cómo cobrar el plan de pensiones?
Rescatar el dinero ahorrado de manera eficiente y sin que Hacienda se lleve un buen pellizco es otro factor a tener en cuenta al planificar el futuro en la jubilación. Tal como advierten desde Nationale-Nederlanden (compañía del Grupo NN con 850 000 clientes en España), el principal enemigo del ahorro no es la volatilidad, sino la pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación y la fiscalidad.
"Mantener el dinero inmovilizado durante años puede suponer una pérdida real de valor. Por ello, además de ahorrar, es necesario invertir con una visión de largo plazo y construir una estrategia que combine rentabilidad, protección y planificación", explica Joaquín Hidalgo, responsable de Ahorro y Pensiones.
Esta compañía acaba de lanzar dos herramientas digitales gratuitas. "Una de ellas, la Calculadora de Pensión Pública, permite estimar la futura prestación pública, mientras que el Simulador de Cobro de Planes de Pensiones facilita que la persona interesada compare distintas opciones de cobro de su plan de pensiones", detalla Hidalgo.
El simulador muestra formas de rescate del dinero —en forma de capital, rentas periódicas o combinando ambas opciones— teniendo en cuenta variables personales que influyen en su tributación. De este modo, puede evaluar el impacto fiscal de cada alternativa y comprender cómo determinadas decisiones pueden afectar a los ingresos que finalmente percibirá.
"Es preciso conocer cómo distribuir el cobro a lo largo del tiempo puede ayudar a reducir la carga fiscal en determinados supuestos, favorecer una mayor estabilidad de ingresos durante la jubilación o permitir que una parte del ahorro continúe generando rentabilidad mientras permanezca invertida. Asimismo, situaciones específicas previstas por la normativa, como la posible aplicación de beneficios fiscales asociados a aportaciones realizadas antes de 2007", señalan desde Nationale-Nederlanden.

