Economía

Fedea pide ajustar el IRPF con la inflación y cambiar el gravamen del ahorro

Pepa Montero

Foto: BigStock

Viernes 3 de abril de 2026

5 minutos

Un estudio del 'think tank' aborda eliminar incentivos a planes de pensiones privados

Fedea pide ajustar el IRPF con la inflación y cambiar el gravamen del ahorro
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Viernes 3 de abril de 2026

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La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea @socialfedea) plantea eliminar el carácter dual del IRPF (impuesto sobre la renta de las personas físicas), que trata de forma diferente a las rentas del capital y el trabajo, en un estudio que aborda la reforma fiscal pendiente en España y ha sido realizado por Ignacio Zubiri, catedrático de Hacienda Pública de la Universidad del País Vasco.

Propone asimismo simplificar la estructura del IRPF, suprimir reducciones por rendimientos del trabajo y actividades económicas, el sistema de módulos y ciertos beneficios fiscales y exenciones, así como quitar incentivos a planes de pensiones y al alquiler de viviendas.

A su juicio, el carácter dual del impuesto del IRPF hace que las rentas del capital tributen por debajo de las del trabajo y el diferencial es mayor para las rentas más altas. De esta forma, "la dualidad del IRPF beneficia más a los más ricos (en relación con un impuesto sintético) que al resto de contribuyentes, por una doble razón. Primero, porque lo que se ahorra por unidad de rendimiento del capital es mayor y, segundo, porque los rendimientos del capital representan un porcentaje de su renta mayor que para las clases medias y bajas".

El resultado de esta dualidad del impuesto, según Zubiuri, es una regresividad que acaba implicando que los "tipos efectivos sean decrecientes para las rentas más altas", lo que insta a solucionar.

Ajustar el IRPF por la inflación

En su estudio, el catedrático Zubiri ve imprescindible impulsar un proceso de consolidación fiscal que permita reducir la elevada deuda acumulada a raíz de la gran recesión de 2008 y la crisis del covid19.

"A lo largo de este periodo se han creado varios impuestos nuevos y se han reformado los existentes. Más importante, no se ha ajustado el IPRF por la inflación, lo que ha supuesto una carga importante para todos los contribuyentes. Hay quien afirma que únicamente se han tomado medidas que han subido los impuestos. Esto, sin embargo, dista mucho de ser cierto, ya que se han adoptado también muchas medidas que han rebajado los impuestos", argumenta este experto.

Fedea pide ajustar el IRPF con la inflación y cambiar el gravamen del ahorro

El IRPF debe incluir al menos "dos ajustes por la inflación: en primer lugar, el impuesto debe estar indexado por ley. Es decir, todas las variables monetarias (límites de los tramos de base, límites fijos en términos monetarios, deducciones, deducciones de cuantía fija, etc.) deben aumentar anualmente en la misma tasa que la inflación prevista. En segundo lugar, el valor de actualización en el cálculo de las plusvalías debe actualizarse según la inflación habida desde que se adquirió el activo. De no hacerlo, se penaliza a las plusvalías a largo plazo y pérdidas reales de capital pueden acabar tributando como ganancias", detalla el autor del estudio de Fedea.

Además, propone que se graven tan solo los intereses reales, porque una parte de los intereses nominales es una compensación a la pérdida de valor del principal por la inflación.

Planes de pensiones individuales y de empleo

El experto considera asimismo que los planes de pensiones están plagados de problemas conceptuales y prácticos, y difícilmente pueden compensar una reducción de las pensiones públicas. "El problema conceptual es que, con un sistema que dependiera de las pensiones privadas, los trabajadores actuales tendrían que pagar dos pensiones. La de los jubilados actuales y la complementaria suya para el futuro", asevera.

En el caso de los planes de empleo, parte de la aportación sería pagada por los empleadores. "Si esta aportación empresarial es voluntaria, es poco probable que muchos empresarios la realicen. Y si es obligatoria, la cuestión es por qué, en vez de obligarles a aportar más para financiar planes privados, no se les obliga a aportar más al sistema público de pensiones", se pregunta Zubiri.

El catedrático pone de relieve un problema práctico, que se deriva de la "escasa rentabilidad de los planes de pensiones y de la falta de capacidad de ahorro de la mayor parte de la población". En cuanto a la rentabilidad, señala que la mayoría de planes "no llegan a rentabilidades reales de largo plazo (netas de comisiones) que superen el 1%. Y con esa rentabilidad, para la mayoría de la población, es prácticamente imposible acumular pensiones significativas incluso en el largo plazo".

Advierte de que, incluso para quien pueda ahorrar en planes privados, "obtener una pensión significativa es un objetivo de ahorro de más de 25 o 30 años. Es decir que a quien haya pasado los 40 años, incluso si puede ahorrar, los planes privados le van a servir de poco".

La conclusión de este experto es que los planes privados "no son la solución a los problemas del sistema de pensiones español", por lo que rompe una lanza por "seguir tomando las pensiones públicas como base del sistema y garantizar su sostenibilidad".

Sobre el autor:

Pepa Montero

Pepa Montero

Pepa Montero es redactora especializada en temas de economía. Ha trabajado en medios como El Economista y La Gaceta de los Negocios. Es autora del libro de relatos La casa de las palmeras (Azul como la Naranja, 2013).

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