Lo que el Gobierno no te cuenta sobre la nueva jubilación flexible
Ana Bedia, en 'Más de uno Madrid', programa dirigido y presentado por Pepa Gea
El Gobierno anunciaba hace unos días a bombo y platillo y mediante Real Decreto la nueva jubilación flexible que entrará en vigor el próximo 28 de agosto. Sobre el papel, esta modalidad de jubilación promete mejorar la compatibilidad entre el empleo y el cobro de la pensión, pero la realidad es que ha levantado ampollas. Sobre la cara B de la jubilación flexible, ha hablado Ana Bedia, directora de 65YMÁS, en ‘Revolución sénior’, la sección en la que semanalmente interviene en el programa 'Más de uno Madrid', en Onda Cero Madrid, presentado por Pepa Gea.
Novedades jubilación flexible
La reforma de la jubilación flexible amplía los incentivos y mejora la compatibilidad entre pensión y empleo para todos aquellos jubilados que quieran volver a trabajar.
Entre las principales novedades está:
- La posibilidad de acogerse a ella sin necesidad de esperar un año tras el retiro.
- Que se incluye por primera vez a los trabajadores autónomos.
- Y una subida en el porcentaje de la pensión compatible para quienes lleven jubilados más de 6 meses y se reenganchen a trabajar.
Además, también se extiende la jornada de trabajo compatible con la pensión: si el jubilado consigue un empleo por cuenta ajena a tiempo parcial, tendrá permitido trabajar entre el 33% y 80% de una jornada ordinaria (en estos momentos, el margen es inferior y oscila entre un mínimo del 25% y un máximo del 75%).
El Gobierno ha presentado la nueva jubilación flexible como una gran vía para incentivar el envejecimiento activo y mantener a las personas en el mercado laboral.
"Y claro está, aunque no lo digan, para hacer frente a la jubilación masiva de la generación del baby boom que va a tensar el sistema hasta el año 2050 y frente a lo cual llevan años alertando los expertos, que avisan sobre la necesidad de tomar medidas para hacer sostenible el sistema de pensiones", puntualiza Bedia.
La cara B de la nueva jubilación flexible
Los pensionistas y los autónomos están que trinan con la nueva jubilación flexible.
Los pensionistas y las asociaciones de mayores critican que la nueva jubilación flexible castiga al jubilado que desea trabajar porque recorta su pensión en proporción a la duración de su nueva jornada laboral, que, como decíamos antes, tras la reforma del Gobierno, puede ir desde el 33 hasta el 80% de la duración de la jornada completa.
Señalan que, si bien es cierto que el Gobierno plantea bonificaciones para quienes lleven más de seis meses jubilados y vuelvan a trabajar, aumentando la pensión un 25% para jornadas largas y un 15% para las más cortas. Y aquí es donde consideran que está la trampa, ya que la subida se aplica sobre la pensión que ya ha sido previamente recortada, por lo que la diferencia real en el bolsillo acaba siendo ínfima en la mayoría de los casos.
Así, denuncian que esta reforma solo beneficia a unos pocos, en concreto a aquellos pensionistas que tengan la oportunidad de acceder o regresar a trabajos con sueldos relativamente altos. Por este motivo, reclaman una penalización cero para las pensiones de los ciudadanos que se acojan a esta medida.
Pongamos un ejemplo práctico. La Confederación Española de Asociaciones de Mayores (CEOMA) advierte que los pensionistas que reciben pensiones entre 850 y 1.000 euros apenas verán un beneficio económico en su vuelta al mercado laboral. Para que a un pensionista en ese rango le compense el ajuste, necesitaría cobrar unos 1.300 euros por trabajar media jornada, algo que es muy difícil de conseguir hoy en día en la práctica.
Y luego tenemos a los autónomos, que aunque se les incluye por primera vez, no están contentos para nada. "El enfado es mayúsculo. Critican que, en el caso del trabajo autónomo, el pensionista solo podrá percibir hasta un 25% de su pensión mientras desarrolla una actividad compatible", explica Bedia.
Eduardo Abad, presidente de UPTA, lo ha calificado directamente de "un auténtico disparate" y asegura que es un claro desincentivo que penaliza el autoempleo. Además, advierte de las consecuencias fiscales negativas que se generan al convertir al autónomo en un contribuyente con dos pagadores.
Por su parte, Lorenzo Amor, presidente de ATA, pronostica que el impacto de esta medida será "prácticamente nulo" entre el colectivo, ya que a los trabajadores por cuenta propia les saldrá mucho mejor optar por la jubilación activa tradicional que ya existía.
Petición al Gobierno
Los expertos señalan que la única vía aceptable sería la compatibilidad plena, instantánea y sin condiciones extractivas entre la pensión y los ingresos del trabajo. Piden que el Gobierno se deje de "retoques insustanciales" o medias tintas que, a su juicio, solo sirven para dar titulares en la prensa.
