Pensiones de miseria frente a la inflación: los jubilados no contributivos cobran 629 euros de media

Comer y pagar recibos, misión imposible para el casi medio millón de pensionistas asistenciales

Pensiones de miseria frente a la inflación: los jubilados no contributivos cobran 629 euros de media Miia

El precio de no cotizar los 15 años mínimos que exige la Seguridad Social española puede ser muy alto, ya que no disponer de ese periodo mínimo de cotizaciones impide acceder a una pensión contributiva, y las personas afectadas se ven obligadas a depender del sistema de prestaciones asistenciales, de muy baja cuantía.

Es lo que les sucede a los más de 300.000 jubilados asistenciales y los casi 165.000 titulares de incapacidad no contributiva existentes en toda España en julio de 2026, según se desprende de las estadísticas actualizadas por el Imserso. Aunque el importe de ambas clases de pensiones ha subido con fuerza en los últimos años, todavía se encuentran muy por debajo del nivel del SMI (salario mínimo interprofesional), situado en la actualidad en 1.221 euros al mes.

 

NÚMERO Y CLASES DE PENSIONES NO CONTRIBUTIVAS (JULIO 2026)

PNC julio 2026, vision general
Fuente: Imserso

 

Para más inri, estas exiguas pensiones se ven aún más reducidas por culpa de la inflación disparada en julio, un mes en el que los precios de consumo han subido el 3,6%, haciendo que llenar la cesta de la compra y pagar los recibos de luz y gas sea una tarea cada vez más costosa, incluso imposible, para miles de hogares.  

 

PENSIÓN MEDIA DE UN JUBILADO ASISTENCIAL

PNC jubilacion, julio 2026
Fuente: Imserso

 

Esta situación de penuria es palpable para los mayores de 65 que no cuentan con los 15 años de cotización exigidos por el sistema contributivo. En efecto, la pensión asistencial ofrece una cobertura básica: en julio de 2026, los 304.854 jubilados no contributivos en toda España han ingresado de media 629 euros mensuales.

A todas luces, percibir poco más de 600 euros al mes sitúa a este colectivo muy por debajo de los estándares mínimos para vivir con desahogo. Y ello, a pesar de que ahora cobran 231 euros más al mes que en 2020, cuando en plena pandemia del covid el importe medio no llegaba a los 400 euros (la cuantía general ese año fue de 389,08 euros), tal como reflejan las estadísticas del Imserso.

Ni 700 euros de paga media por incapacidad asistencial

Tampoco es más holgada la situación de las personas que reciben una prestación por incapacidad no contributiva. El pasado mes de julio, la pensión media asistencial se situó en los 699,87 euros mensuales para sus 164.546 titulares.

 

PAGA MEDIA DE UN PENSIONISTA DE INCAPACIDAD ASISTENCIAL

pnc incapacidad no contributiva julio 26
Fuente: Imserso

 

Este importe es ligeramente superior al de jubilación, debido principalmente a que 38.493 de sus beneficiarios perciben un complemento del 50% por la necesidad del concurso de una tercera persona para realizar las actividades básicas de su vida diaria. Sin embargo, tener que hacer frente a los costes adicionales derivados de una discapacidad con un presupuesto mensual que ni siquiera alcanza los 700 euros es una misión imposible.

La evolución de este tipo de pensiones muestra un fuerte aumento de cuantía, que sigue siendo insuficiente para los estándares actuales y con la inflación desatada.

En julio de 2020, la pensión media de incapacidad era de 444,63 euros mensuales (con una media anual de 429,63 euros en dicho ejercicio). A pesar del incremento de 255,24 euros mensuales respecto al verano de 2020, la brecha frente al encarecimiento real de productos de primera necesidad, suministros y alquileres sigue empujando a este colectivo a depender de redes de asistencia familiares.

Llenar la nevera y pagar recibos, prohibitivo

Las ínfimas nóminas del casi medio millón de pensionistas no contributivos nada pueden contra la inflación, que encadena 5 meses por encima de la barrera del 3%, consolidando un escenario de encarecimiento continuo de productos y servicios que estrangula el bolsillo de los pensionistas.

En julio, el encarecimiento de la vivienda es palpable en cada factura que llega al buzón, debido a las subidas de los recibos de luz y gas. Por si la presión energética no bastara para dejar seco el bolsillo, la cesta de la compra está por las nubes, lo que obliga a millones de hogares a hacer malabares para llenar la nevera. Aunque el alza oficial de los alimentos es del 1,6% anual, los productos frescos y esenciales han experimentado alzas de precios mucho mayores.

Los bienes básicos que más se han disparado respecto a lo que costaban hace un año son las bayas frescas (+17,2%), cítricos frescos (+15,5%), huevos (+13,4%), ternera (subida del 9,9%), pescado fresco y congelado (+7,7%) y carne de cordero (+6,4%).