La inmigración alivia, pero no soluciona la sostenibilidad de las pensiones, avisan expertos

El IEE señala que amortiguan el gasto en pensiones, al ampliar las bases de cotización y tributarias

La inmigración alivia, pero no soluciona la sostenibilidad de las pensiones, avisan expertos Miia

El envejecimiento de la población supone un problema estructural en España. El cada vez mayor número de pensiones que tiene que sostener el Estado presiona al alza el gasto público y deteriora la salud de las cuentas públicas a largo plazo. En este contexto, "la llegada de población extranjera podría ser un alivio en el corto plazo, al aumentar las cotizaciones a la Seguridad Social y la tasa de empleo; sin embargo, no es una solución definitiva".

Así lo advierte el Instituto de Estudios Económicos (IEE) en su informe El aumento demográfico en España, donde analiza el impacto de la inmigración sobre la sostenibilidad del sistema.

Tal como subrayan el presidente del organismo, Íñigo Fernández de Mesa, y su director general, Gregorio Izquierdo, las cifras son contundentes: entre 2018 y 2025, España sumó 2 millones de personas activas, hasta alcanzar los 24,8 millones, y casi todo este incremento procedió de extranjeros y personas con doble nacionalidad (pasaron de 3,6 a 5,5 millones de activos), mientras la población activa española se mantuvo estable (19,3 millones).

 

IMPACTO DE LA INMIGRACIÓN EN LA ECONOMÍA

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Los inmigrantes, amortiguadores del gasto en pensiones

En su radiografía, el IEE concluye que los inmigrantes suelen presentar una contribución fiscal neta favorable, especialmente durante sus primeros años de residencia, debido a que se concentran en edades de máxima actividad laboral, cotizan y pagan impuestos sobre la renta y el consumo. Además, utilizan relativamente menos prestaciones asociadas al envejecimiento (pensiones, dependencia o gasto sanitario de edad avanzada).

 

ratio dependencia mayores 65 nacionalidad iee

 

"Contribuyen a compensar el deterioro entre población activa y jubilados, derivado del envejecimiento demográfico", explica el informe, por lo que estos expertos ponen de relieve que "la inmigración no resuelve, por sí sola, el desafío de sostenibilidad del sistema de pensiones, pero sí contribuye a amortiguarlo al incrementar el número de cotizantes y la población potencialmente activa".

El efecto amortiguador del gasto en pensiones se nota en que, al integrarse en el mercado laboral, la población extranjera amplía las bases tributarias y de cotización, contribuyendo directamente a la sostenibilidad del sistema de protección social. 

Asimismo, impulsan la afiliación a la Seguridad Social. El IEE destaca que el actual proceso de regularización extraordinaria de personas migrantes puede suponer un aumento significativo de los cotizantes, estimando la incorporación de alrededor de 550.000 ocupados al sistema formal.