Ana Bedia, en 'Más de uno Madrid', programa dirigido y presentado por Pepa Gea
Los datos de cierre de 2025 de la Encuesta de Población Activa confirman que el edadismo laboral no da tregua y está enquistado. Y es que, nada más y nada menos, que la mitad de los parados en España tiene más de 50 años.
Ana Bedia, directora de 65YMÁS, ha abierto el melón del edadismo laboral, este martes, en ‘Revolución sénior’, la sección en la que semanalmente interviene en el programa 'Más de uno Madrid', presentado y dirigido por Pepa Gea en Onda Cero Madrid de lunes a viernes de 12:30 a 14:00 horas.
Bedia ha destacado que "hoy en día, quedarse en paro con más de 50 años es todo un drama, porque además de quedarte en paro, con todo lo que conlleva económica y psicológicamente y a una edad con cargas familiares como hipotecas y niños en el colegio o en la universidad; pasas a estar abocado al paro de larga duración, porque nadie te quiere contratar por tu edad, y a temer cómo afectará toda esta situación a tu pensión futura".
En la misma línea, Pepa Gea destaca que "es increíble, que cuando estamos en nuestro mejor momento laboral, con experiencia y dominando lo que hacemos, las empresas tiren nuestros currículums a la basura sólo por nuestra edad". Una realidad que ha sido reconocida públicamente por la propia vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que ha asegurado que ella, a sus 54 años, si se presentara a un proceso de selección, sería excluida".
Por su parte, Bedia ha puntualizado que "una cosa es reconocer la realidad y otra lograr solucionar este problema". Explica que se pone un subsidio para mayores de 52 años, que lo que hace es sumar mes a mes beneficiarios que se quedan estancados cobrándolo ya hasta su jubilación, y se ofrecen cursos de orientación y reciclaje para trabajadores e incentivos de contratación a empresas, que no están pudiendo hacer frente a este problema con efectividad. La directora de 65YMÁS considera que se lucha "contra algo tan enraizado en la sociedad y difícil de cambiar como es el edadismo y los prejuicios".
Y destaca que la mayoría de las empresas siguen viendo a los jóvenes como trabajadores vitales, activos y con iniciativa y a los sénior como empleados que les salen caros y sin motivación," cuando la realidad es completamente distinta y los valores del talento sénior son infinitos".
A partir de los 50, a la basura
Ana Bedia ha contado en el programa que hace unos días se ha desatado todo un debate en la red social LinkedIn sobre el tema del edadismo laboral.
La madrileña Raquel Sánchez Armán, fundadora de Helpers Speakers, empresa con sede en Las Rozas, lanzaba un post que lleva ya más de mil comentarios, en el que reflexiona sobre el edadismo laboral de los sénior.
La imagen que lo ilustra lo dice todo: aparece ella misma vestida de ejecutiva, con un traje negro compuesto por fada y chaqueta y con un maletín en la mano, y metida en un envase de alimentos de supermercado y envuelta por un film transparente con una pegatina en la que se puede leer: “Caduca a los 50 años”.
Raquel dice que tiene 52 años y se siente "demasiado joven para su edad", pero que a partir de los 50 el mercado laboral te mira como si fueras ese "yogur caducado".
Critica la contradicción de que ante una esperanza de vida mayor, la edad de jubilación se retrase y el sistema obligue "a cotizar como si fueras inmortal", mientras la sociedad dictamina al mismo tiempo que un trabajador con 50 años está amortizado y desahuciado, condenándolos, dice, a esa fosa común que es la prejubilación o el paro de larga duración.
Toda una contradicción en la que no sólo influye el edadismo laboral hacia los sénior, sino también la economía: las empresas ven a los trabajadores con canas como empleados que les salen muy caros.
Sobre este punto, Raquel explica que, según su experiencia impartiendo talleres en empresas, estamos ante la gran farsa del talento “fresco”. Para ella, la constante demanda del mercado de "talento joven, dinámico y flexible" en realidad es una farsa para hacerse con perfiles "baratos y moldeables".
La mayoría de las personas que ha comentado el post coincide con Raquel en señalar que la experiencia no caduca, lo que caduca es la valentía de algunas empresas para gestionarla.
Además, hay personas que relatan que han sufrido en sus carnes el edadismo laboral. Uno de estos casos, cuenta que con 44 añitos le está costando pasar procesos de selección, que empieza muy bien, pero que en la segunda o tercera fase recibe el típico correo de… gracias por tu interés, pero seguimos con el proceso de otros candidatos, nos quedamos con tu CV para un futuro...



