6 consejos para alargar la vida útil de tu coche eléctrico

Buenos hábitos de conducción, una gestión térmica adecuada o el cuidado del sistema de refrigeración

6 consejos para alargar la vida útil de tu vehículo eléctrico (Fuente: BigStock) Miia

El 9 de septiembre se celebró el Día Mundial del Vehículo Eléctrico, una fecha clave en el calendario de la transición hacia la movilidad sostenible. Con un parque móvil de cero emisiones en constante crecimiento, el gran reto para los conductores ya no es solo dar el salto a la electrificación, sino saber cómo cuidar su inversión. Para dar respuesta a esta necesidad, Norauto, líder europeo en equipamiento y mantenimiento multimarca del automóvil, comparte una guía con 6 consejos profesionales para maximizar la vida útil la vida útil del coche y garantizar su rendimiento a largo plazo.

Aunque estos vehículos están diseñados para una alta durabilidad, al tener menos piezas móviles que un motor de combustión convencional, la forma en que se conduce, se climatiza y, sobre todo, se gestiona la energía, determina directamente la longevidad de sus componentes mecánicos y electrónicos.

6 pilares esenciales para proteger la salud de la batería

1. Aplicar la regla de oro: mantener el rango entre el 20% y el 80%

Salvo que se vaya a afrontar un viaje largo de manera inmediata, no es aconsejable cargar la batería al 100% de su capacidad de forma sistemática ni apurarla hasta rozar el 0%. Las zonas extremas de carga someten a las celdas de iones de litio a un alto estrés químico. Configurar el límite de carga diaria del coche al 80% es el hábito individual más efectivo para ralentizar el envejecimiento de la batería.

2. Moderar el uso de la carga rápida (corriente continua)

Los cargadores ultrarrápidos de las autopistas son excelentes aliados para viajar, pero usarlos como método de recarga habitual en el día a día acelera la degradación. El proceso introduce una enorme cantidad de energía en muy poco tiempo, elevando drásticamente la temperatura interna del acumulador. Norauto recomienda priorizar siempre la carga lenta o semi rápida en el hogar o en el puesto de trabajo.

3. El peligro del coche parado al sol (gestión térmica)

El calor extremo es el peor enemigo del litio. Aparcar habitualmente bajo el sol abrasador en épocas estivales no solo reduce la autonomía instantánea, sino que daña los componentes internos. Siempre que sea posible, se debe priorizar el estacionamiento bajo techado o en garajes. Además, un truco experto consiste en dejar el coche enchufado si hace mucho calor: de esta forma, el vehículo utiliza la energía de la red eléctrica para activar los sistemas de refrigeración líquida de la batería sin consumir su propia energía.

 

6 mandamientos para alargar la vida útil de tu vehículo eléctrico (Fuente: BigStock)

 

4. No abandonar el vehículo durante periodos de inactividad

Si el coche va a pasar varias semanas parado (por ejemplo, durante unas vacaciones o un viaje de negocios), nunca se debe dejar totalmente vacío o completamente lleno. Lo ideal para preservar los ciclos de la batería es dejar el nivel de carga estacionado en un término medio, concretamente entre el 45% y el 55%.

5. Practicar la conducción eficiente para proteger el motor y los frenos

Aceleraciones bruscas implican picos de demanda energética muy severos que calientan el sistema. Conducir con suavidad no solo protege las celdas de energía y optimiza la autonomía real; también reduce el desgaste de los neumáticos (que en los eléctricos sufren más por el peso y el par motor instantáneo) y alarga la vida de los frenos gracias al uso inteligente de la frenada regenerativa.

6. Ser riguroso con los líquidos y el mantenimiento técnico general

Un coche eléctrico no necesita cambios de aceite de motor, pero sí requiere atención en otros fluidos vitales. El líquido refrigerante (encargado de mantener la temperatura óptima de todo el sistema de alta tensión) debe sustituirse según los intervalos del fabricante. Asimismo, revisar periódicamente el líquido de frenos, los amortiguadores y el estado de la dirección es fundamental para que el vehículo siga rodando con la máxima eficiencia y seguridad durante años. Aunque no tienen cajas de cambio sí tienen cajas reductoras que llevan un lubricante que debe ser reemplazado en el intérvalo que indique el fabricante.