Miriam Gómez Sanz
Motor
Baliza V-16: cómo evitar multas de 80 euros
La nueva luz conectada sustituye a los triángulos y busca reducir riesgos en averías
La baliza V-16 homologada ya es obligatoria desde el 1 de enero para señalizar averías y accidentes en carretera. Este pequeño dispositivo luminoso sustituye definitivamente a los tradicionales triángulos de preseñalización, con el objetivo de mejorar la seguridad y evitar atropellos en situaciones de emergencia.
No llevarla en el coche o hacerlo con un modelo no homologado puede suponer una sanción leve de 80 euros, la misma cuantía que antes se aplicaba por no portar los triángulos. Para que una baliza sea válida, debe estar certificada por IDIADA o LCOE, los únicos laboratorios técnicos autorizados para comprobar que cumple con la normativa exigida.
La baliza es obligatoria para turismos, furgonetas, autobuses, camiones y vehículos mixtos, así como para conjuntos de vehículos no especiales. En el caso de las motocicletas, su uso es recomendable por seguridad, pero no obligatorio.
Retiradas de homologación
A pocos días de la entrada en vigor de la obligación, la Dirección General de Tráfico (DGT) retiró la homologación a varios modelos de balizas V-16. La causa, según Tráfico, no fueron fallos técnicos, sino la falta de renovación de licencias por parte de algunos fabricantes.
Esta situación ha generado incertidumbre entre quienes compraron su baliza con antelación. Al respecto, la asociación de consumidores Facua aclara que las balizas compradas antes de perder su vigencia cumplen con todas las especificaciones técnicas de seguridad necesarias para sustituir a los tradicionales triángulos de señalización.

Tráfico asegura que "no hay vocación de multar"
Desde la DGT se ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad. "No hay ninguna vocación de multar. Sustituimos los triángulos por este dispositivo que lo que hace es aportar seguridad. Esa V-16 luminosa y conectada va a mejorar nuestra seguridad", aseguró la subdirectora de la DGT, Ana Blanco, en una entrevista en la Cadena SER.
Blanco también subrayó que el objetivo principal es reducir la siniestralidad, evitando que los ocupantes del vehículo accidentado deban abandonarlo para colocarlo y avisando al resto de conductores de la zona de que hay un vehículo averiado.
Por ello, el dispositivo debe guardarse cargado y a mano, por ejemplo en la guantera. En caso de avería o accidente, el conductor lo enciende y lo coloca desde el interior del vehículo en la parte más alta posible, como el techo.
Una vez activada, la baliza no solo emite una señal luminosa visible, sino que también envía automáticamente la ubicación exacta del vehículo a la plataforma DGT 3.0. Esa información llega a otros conductores a través de navegadores, aplicaciones de movilidad o paneles de mensaje variable. Tras señalizar la incidencia, será el propio conductor quien valore si es seguro abandonar o no el vehículo.
Privacidad y balizas conectadas
Una de las preocupaciones más frecuentes es la privacidad. Desde el sector insisten en que estos dispositivos no vigilan al conductor. "La baliza conectada no vigila al conductor: sólo envía una señal anónima cuando tú la enciendes por una emergencia", ha aclarado a Europa Press el responsable de Producto de Wottoline, Borja Martín Palomino.
Según detalla, en modelos como FaseLight o iWottoLight, la SIM integrada es anónima y no está vinculada a datos personales. "No hay que facilitar ningún dato personal para usar la baliza. Solo se envía a DGT 3.0 la posición del vehículo detenido y datos técnicos del dispositivo, nada más", ha apuntado el responsable de Producto de la empresa.
La llegada de la baliza V-16 es una de las principales novedades de Tráfico en 2026, tras un 2025 marcado por cambios relevantes en la normativa vial. Entre ellos, la entrada en vigor de un nuevo paquete de señales de circulación y la reforma del Reglamento de Vehículos para modernizar y descarbonizar el transporte de mercancías.

