Miriam Gómez Sanz
Libros
Aramburu novela el secuestro de Miguel Ángel Blanco: "Muchos jóvenes no tienen ni idea de quién era"
Reabre la conversación sobre el asesinato del concejal del PP a manos de ETA
El escritor Fernando Aramburu publica Maite (Tusquets), una novela construida sobre los cuatro días del secuestro y asesinato del concejal del PP Miguel Ángel Blanco por ETA en 1997. La historia, protagonizada por dos hermanas y una madre, indaga en lo que esas mujeres se callan entre sí.
El autor de Patria cree que recordar aquel episodio sigue siendo necesario, sobre todo entre las nuevas generaciones. "No ignoro que se han hecho encuestas entre jóvenes en España y, concretamente, en el País Vasco y se ha constatado que muchos chavales no tienen ni idea de quién era Miguel Ángel Blanco", afirmó en un encuentro entre periodistas.
Para Aramburu, recuperar esa memoria puede ayudar a que quienes no vivieron aquellos años comprendan mejor lo ocurrido. "Quizá modestamente pueda contribuir a poner este nombre de nuevo por lo menos en las páginas de Cultura y a que algún chavalillo que no sabía nada se interese y sepa qué ocurría en las calles donde ahora él pasea tranquilamente y juega".
El escritor traza una distinción entre la calle y la política. A su juicio, la sociedad vasca no quiere "hablar" más del terrorismo, pero el Congreso de los Diputados es otra cosa: "un continuo intercambio de reproches y de denigraciones". Aramburu lo atribuye al cálculo electoral: "La idea es, naturalmente, que el votante después me favorezca. Entonces ahora doy una imagen negativa del otro, lo asocio con hechos históricos que son negativos, que fueron violentos y, de esa manera, lo desacredito".
Ha criticado, en ese contexto, que Bildu cuente en sus listas con una diputada condenada por "apología del terrorismo" y ha apuntado que tanto su coordinador general como otros miembros del partido "han estado en ETA". Para Aramburu, si existiera "un gesto verdaderamente humano y claro de reconocimiento o de petición de perdón", las víctimas no estarían "como están".

El escritor rechaza el reproche de parcialidad. Ha reconocido que "personas de talante independentista fueron detenidas y maltratadas, incluso perdieron la vida" a manos de los GAL y ha reiterado su posición: "Voy a mirar la realidad de mi país natal con dos ojos, no con uno". Aunque admite que en cuanto abre la boca "inmediatamente lo politizan a uno", asegura que eso lejos de desanimarlo le estimula: "Me encanta tener antagonistas".
Sobre la violencia en el mundo actual, Aramburu fue más escueto pero no menos contundente: están "otra vez" triunfando los "brutos", mientras Europa vive "en su espacio civilizatorio, pacífico, burocrático, tranquilo". Una fragilidad que, a su juicio, es tan evidente que "ni siquiera nos atacan".



