Miriam Gómez Sanz
Libros
Margarita Centeno, la mujer que escribe a mano sus novelas con 87 años
Escribe varias horas al día en bibliotecas coruñesas y ya prepara su tercer libro
Cada mañana y cada tarde, en dos bibliotecas públicas de A Coruña se repite una escena discreta. Una mujer menuda ocupa siempre la misma mesa, abre un cuaderno de doble línea y escribe con pulso firme, pese a la artrosis. No está aprendiendo ahora a trazar letras. Está pasando a limpio los libros que ya ha escrito para mandarlos a imprimir.
Margarita Centeno tiene 87 años y reparte sus horas entre la biblioteca de Sagrada Familia y la del Centro Ágora. Allí escribe entre cuatro y cinco horas diarias, siempre a mano. No usa ordenador. Sus textos nacen en cuadernos grandes, con letra clara y ordenada, y luego pasan por una correctora antes de llegar a imprenta.
Quienes la observan desde otras mesas a veces piensan que es una alumna tardía. La realidad es otra: ya ha publicado dos libros y tiene al menos otros dos en distintos grados de elaboración. La biblioteca es, para ella, un lugar de trabajo cotidiano.

Historias nacidas de la experiencia
Nacida en Zamora en plena guerra y criada en la montaña leonesa, Centeno conoció pronto una vida marcada por el esfuerzo. Se casó con un minero coruñés y, tras un grave accidente en la mina de Sabero, la familia emigró a Alemania. Según cuenta a La voz de Galicia, dejaron a tres hijos pequeños en León y partieron en busca de estabilidad.
En Alemania aprendió el idioma y trabajó primero en limpieza y después como auxiliar de enfermería, un puesto al que accedió por su trato con los pacientes. Fueron doce años de trabajo, un cuarto hijo y una vida repartida entre dos países. En 1975 regresaron definitivamente a España y se instalaron en A Coruña.
Ya de vuelta, Centeno afrontó otra decisión importante: separarse de un matrimonio marcado por el maltrato y el control económico. Siguió trabajando y sacó adelante a sus hijos. La escritura llegó más tarde, con la jubilación y el silencio de la casa.
Sin formación literaria y con estudios que no fueron más allá de los 14 años, empezó a escribir sus recuerdos. Su primer libro, La maldición de los Estévez, aborda conflictos familiares y una herencia perdida. Lo firmó con seudónimo, Marita Sommer, como guiño a Alemania. El segundo reúne dos relatos de ficción inspirados en su etapa como emigrante.

Un nuevo libro en marcha
Ahora trabaja en una novela ambientada en la guerra de Yemen. Para documentarse, ha recurrido a Internet y a testimonios de cooperantes. El manuscrito suma unas 500 páginas de cuaderno y ya ha revisado más de 300. Avanza a una media de cinco páginas al día.
Después, tiene previsto publicar otro texto sobre la minería en las montañas de León, un mundo que conoce de primera mano. Sus próximos libros los firmará con su nombre real.
