Miriam Gómez Sanz
Libros
Cristina Araújo publica 'Distancia de fuga': "La tecnología quita parte de su épica al amor"
La escritora madrileña retrata amor, universidad y fama en un verano italiano
Cristina Araújo (Madrid, 1980) regresa a las librerías con Distancia de fuga, su segunda novela, "una historia de amor creíble para el siglo XXI". La trama sigue a Theo, joven académico y estudiante de filosofía, y su enamoramiento por Frances, futura promesa del cine y hermana de un amigo, durante un verano en una villa del norte de Italia.
La historia se construye mediante flasbacks que permiten a los protagonistas narrar sus sentimientos y explorar la complejidad del amor contemporáneo. Araújo reconoce que escribir sobre esto hoy no es sencillo: "Hoy en día, si dos personas se quieren y se corresponden, lo normal es que no haya grandes obstáculos", explica en una entrevista con Europa Press. Por eso recurrió a la distancia emocional, los diferentes ritmos vitales y las contradicciones internas para mantener la tensión narrativa.
En este sentido, Araújo considera que "en los clásicos, las parejas siempre tenían impedimentos de religión, de clase, de padres que se oponían...". Sin embargo, afirma que ella no podía tirar de nada de eso para su novela porque "ya no cuadra". "Tuve que pensar bastante en cómo hacer para que no pudieran estar juntos, para que la historia agarrase, para que tuviesen sus problemas y sus diferentes temperamentos", explica.
El fin de la épica romántica
Para Araújo, la era digital ha cambiado la forma de enamorarse. La tecnología "quita parte de su épica al amor", bromea. "Ya no puedes correr por un aeropuerto para alcanzar a alguien porque tiene un móvil y puedes llamarle". Para ella, "se ha perdido el romanticismo de la espera, de la anticipación y de la sorpresa".
La autora recuerda los tiempos en que había que llamar al teléfono fijo y sortear obstáculos reales: "Yo tenía que llamar y lo cogían los padres de la gente. Realmente tenías que tener tus narices y todo eso fomentaba pequeños sacrificios que significaban que la persona te gustaba de verdad". Hoy, añade, la facilidad de contacto y la inmediatez pueden restar encanto a las relaciones.
Universidad y fama como "microcosmos"
La novela sitúa la acción en dos mundos que Araújo considera microcosmos de la juventud: la universidad y la fama. La primera, confiesa, fue para ella "una de las épocas más especiales" de su vida, un refugio entre la adolescencia y la adultez, lleno de primeras experiencias: "el amor, los desencantos, las primeras bofetadas de la vida real".
Asegura tener interés por narrar la juventud, especialmente la etapa de "los veintitantos": "Es una edad en la que todavía hay margen para equivocarse y volver atrás".
Frente a este universo académico, aparece el mundo de la fama. La escritora observa con fascinación esa libertad aparente que posee quien se expone públicamente a edades tempranas, aunque advierte de la presión que conlleva: "Parece que hacen lo que quieren, pero en realidad tienen la vida completamente agendada y todo el mundo les dice lo que tienen que hacer".

Una voz más libre y profunda
Tras el fuerte componente social de su debut, Mira a esa chica (Premio Tusquets Editores 2022), Araújo asegura que con esta novela ha tenido "mayor libertad creativa". Ha querido escribir una historia más lenta y profunda, centrada en los personajes, aunque mantiene constantes de su estilo, como la "introspección" y la exploración de "personajes atravesados por pensamientos contradictorios".
"Me interesa mucho esa tensión entre cómo actuamos y lo que pensamos, y el conflicto moral que eso genera", señala. Un rasgo que, según afirma, conecta esta historia con su debut, aunque desde un tono "menos crudo".
La autora se inspira también en el cine y la música, con referencias como Call Me By Your Name, de donde se inspiró a la hora de iniciar la historia en una villa italiana, o El club de los poetas muertos.


