Cartas al director

La reforma de las pensiones no llegará a tiempo para los 'baby boomers' con carreras irregulares

Fernando Marín

Miércoles 25 de enero de 2023

8 minutos

ministro seguridad social jose luis escriva
Fernando Marín

Miércoles 25 de enero de 2023

8 minutos

Cartas al director (cintillo)

 

Qué lástima y qué revés más grande para las carreras irregulares actuales cercanas a la jubilación que después de tanto consenso y de tanto dialogo social, al final la segunda pata de la reforma de las pensiones se tenga que aprobar mediante un decreto ley que probablemente no tenga en cuenta las recomendaciones y planteamientos que realmente estaban ofreciendo una solución a la dramática realidad con la que actualmente llegan muchas personas al momento de su jubilación.

La propuesta definitiva que ha planteado el ministro de Inclusión y Seguridad Social a los agentes sociales, justo cuando apenas queda tiempo para su negociación, deja fuera de sus efectos a todas las personas que ahora tienen cerca de 60 años, contradiciendo de esta manera su voluntad de dar solución a las actuales realidades profesionales. Según los datos que el Sr. Escrivá había expuesto anteriormente, aproximadamente un 30% de los trabajadores no presentan sus mejores años de cotización en el tramo final de su carrera laboral por lo que, según sus palabras, el sistema actual "no funciona" para ellos (entiendo que el tramo final de una vida laboral empieza aproximadamente a partir de los 55 años de edad. Si estoy equivocado recomiendo no seguir leyendo esta carta para no llevar a confusiones).

La propuesta planteada por el Gobierno, que tiene bastantes posibilidades de ser aprobada mediante decreto ley, no hace otra cosa que alejar definitivamente una solución para la dramática realidad actual que pretende resolver, ya que consiste en una ampliación del periodo de cómputo de la pensión de 25 a 30 años, que se realizaría entre 2027 y 2038 a razón de 5 meses por año y con la posibilidad de descartar los dos peores.

Si intentamos ver algo positivo en esta propuesta, tal vez podría considerarse como un buen punto de partida para que todas las partes hagan las aportaciones necesarias para que realmente funcione para quienes fue diseñada, el problema es que apenas queda tiempo para que se pongan de acuerdo y no tiene pinta de que nadie quiera dar su brazo a torcer.

La solución para las actuales realidades profesionales se podría conseguir sumando todos los requisitos y objetivos marcados por nuestros agentes sociales, partidos políticos y Gobierno sin que ninguno dejara de cumplirlos. Aunque en realidad habría bastado con respetar la propuesta común alcanzada en la recomendación nº 5 del Pacto de Toledo, que es el referente creado expresamente para no estar toda la vida discutiendo mientras sigue el goteo de personas que se jubilan sin poder incluir sus mejores años cotizados en el cálculo de su pensión después de haber sufrido lo que no está escrito.

Como experimento personal me gustaría transformar las posturas más importantes que se han mantenido hasta la fecha en lo que podría haber sido la propuesta de un hipotético agente social que realmente estuviera defendiendo en la mesa de dialogo social a las personas más desfavorecidas por el actual sistema de cálculo y que fuera lo suficientemente realista como para darse cuenta de que está en inferioridad de condiciones. Para ello, lo primero que se ha de hacer es conocer cada una de ellas, ya que los ciudadanos de a pie estamos acostumbrados a oír o leer que las negociaciones van bien, o van mal, pero sin saber en realidad de lo que están hablando.

Para empezar, la propuesta que el Sr. Escrivá mantuvo hasta hace bien poco para dar solución a las personas con carreras irregulares que están ahora en el tramo final de su vida laboral consistía en la posibilidad de ampliar el periodo de cálculo y combinar esta medida con la cobertura de lagunas de cotización o con la elección de los mejores años de cotización a la hora de calcular la pensión (actualmente es la misma pero clarificando que se hará efectiva cuando ya se hayan jubilado las realidades actuales que la necesitan).

Lo que nunca quedó claro era si esta medida estaba dirigida solo a las personas que la necesitan ahora con urgencia o para todas. En cualquier caso la solución que planteaba era para el 30% de personas que ahora están en el último tramo de su vida laboral, al que siempre se refirió, y que evidentemente no pueden esperar sin jubilarse hasta finales de la década que viene.

La propuesta que incluía Podemos en el documento de compromisos con el que concurrió a las elecciones generales de noviembre de 2019 propugnaba que “las personas que lleguen a la edad de jubilación podrán elegir libremente los años de cómputo para el cálculo de sus pensiones entre todos los de su vida laboral”. Este documento también reconoce que los mayores que en los últimos años de su vida laboral sólo encuentren trabajos mal remunerados verían incrementada su pensión si el cálculo se hiciera en base a un período más largo: "Tanto la limitación de que sean los últimos años como la de que sean consecutivos estaban pensadas para un modelo laboral anterior y, ahora mismo, perjudican especialmente a las personas cercanas a la edad de jubilación con dificultades para tener buenos empleos” (entiendo que lo que propone Podemos se puede extrapolar a lo que propone Unidas Podemos. Lo que no sé si es adecuado decir que lo que propone el Gobierno es lo mismo que lo que propone a la vez el PSOE y Unidas Podemos, que son los partidos que forman el Gobierno, yo ahí me pierdo y bastante tengo con lo mío).

El documento mencionado de Podemos es el que respeta y refleja con más claridad la recomendación nº 5 del Pacto de Toledo que fue consensuada por todos los partidos políticos del arco parlamentario. El problema es que este documento se ha mantenido tan en el anonimato que solo lo conocen los que hayan tenido la oportunidad de leerlo. En sus declaraciones, los representantes de Podemos, o de Unidas Podemos, únicamente se han limitado a decir que estaban en contra de la ampliación del periodo de cómputo sin que hayamos tenido la oportunidad de oírlos, o leerlos, como exponían los planteamientos tan certeros que atesoran en sus compromisos electorales (me habrían ahorrado mucho trabajo si hubieran puesto un poquito más de ganas en este asunto y tal vez la solución estaría más cerca).

Concretamente yo descubrí este documento de casualidad leyendo un artículo sobre la reforma de las pensiones porque no acostumbro a leer los programas electorales. Me recuerdan un poco a mí cuando cada fin de año me prometía dejar de fumar y luego nunca veía el momento de hacerlo (desde que perdí mi segundo mejor trabajo he hecho un cambio radical: ya no fumo, me ducho con agua fría y mi mujer me obliga a tirar los calzoncillos rotos).  

Por su parte los sindicatos han dejado bien claro que no aceptaran ninguna medida que suponga un recorte para las futuras pensiones. En este caso, no tengo claro si estarían de acuerdo en unas pensiones más justas para las personas que ahora no pueden incluir sus mejores años cotizados en el cómputo al igual que lo hacen las carreras profesionales ascendentes beneficiadas por el actual sistema de cálculo. Me hago cargo de que los sindicatos tienen el deber de defender a la clase obrera organizada y por desgracia las personas más desfavorecidas que perdieron su último trabajo estable a partir de los 50 años no acostumbran a pagar la cuota de un sindicato, ya sea porque no les llega para pagar la luz o porque se dieron de baja después de que no les sirviera de nada.

En cuanto a las posturas de la patronal y del PP no puedo decir gran cosa, ya que han sido pocas las declaraciones que han hecho sobre la posible adecuación del periodo de cómputo. Por lo que he podido leer el PP no está de acuerdo con la propuesta del gobierno porque no cumple con lo establecido en el Pacto de Toledo, pero su historial haciendo reformas en solitario me hace desconfiar de la bondad de sus palabras y todo me hace pensar que nos darán la sorpresa cuando sea necesario.

Y ahora viene mi experimento. Esta es la propuesta del hipotético agente social que quiere defender a las carreras irregulares actuales haciendo malabares para que se cumplan todas las posturas, sin que nadie se sienta excluido, y conseguir que por encima de todo se solucione el problema:

  • Se propone una ampliación del periodo de cómputo de la pensión, de 25 a 30 años, que se realizaría entre 2027 y 2038 a razón de 5 meses por año y con la posibilidad de descartar los dos años con peores cotizaciones (este texto cumple con la última propuesta realizada por el Sr. Escrivá y parte de los requisitos de los sindicatos, ya que da un margen de 15 años hasta hacerse efectiva).
  • Las personas que lleguen a la edad de jubilación podrán elegir libremente los años de cómputo para el cálculo de sus pensiones entre todos los de su vida laboral, siendo directamente de 30 años el periodo de cómputo en el caso de que decidan elegir (este texto cumple con el compromiso de Podemos y la recomendación nº5 del pacto de Toledo, ya que la medida se aplicaría a todas las personas que la necesiten a partir del momento de su aprobación).
  • La ampliación del periodo de cálculo, además de con la posibilidad de elección de los mejores años de cotización de entre toda la vida laboral a la hora de calcular la pensión, se combinaría con una mejora en la cobertura de las lagunas de cotización (este texto cumple con parte de los requisitos de los sindicatos, con los planteamientos iníciales del Sr. Escrivá y con la recomendación nº 5 del Pacto de Toledo).

Lo que está claro es que la propuesta actual del Gobierno (o del Ministerio) por si sola, y sin ningún anexo añadido, no recoge los planteamientos que había mantenido hasta hace poco el propio ministro, no incluye las posturas más importantes y lo peor de todo es que excluye a quienes iba dirigida.

Un saludo a todos los pensionistas actuales y futuros, y gracias a 65YMÁS por ayudar a que todos estemos mejor informados en un asunto tan delicado como es la reforma de las pensiones.


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