Fernando Ónega, una voz que ayudó a dignificar a las personas mayores
Anatolio DíezViernes 6 de marzo de 2026
3 minutos
Viernes 6 de marzo de 2026
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La muerte de Fernando Ónega no es solo la despedida de un periodista brillante de la Transición y de la historia reciente de nuestro país. Es también la pérdida de una voz que, en los últimos años, puso su prestigio y su experiencia al servicio de una causa que compartimos desde nuestro sindicato: la dignidad y el reconocimiento social de las personas mayores.
Desde la presidencia del diario 65YMÁS, Ónega impulsó un proyecto informativo que rompió con el relato paternalista sobre el envejecimiento. Repetía con frecuencia que los mayores no son “una carga”, sino “un sector social cargado de talento, experiencia y capacidad de influencia”. Esa afirmación, sencilla pero contundente, coincide plenamente con lo que desde la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT defendemos cada día en la calle y en las instituciones, por eso coincidencia plena como en muchas ocasiones le manifestamos.
Un altavoz necesario frente al edadismo
Ónega entendió que el edadismo no es solo una cuestión cultural, sino política. Invisibilizar a más de nueve millones de personas mayores de 65 años es debilitar la democracia. Bajo su impulso, 65YMÁS dio espacio constante a debates sobre pensiones, dependencia, residencias, sanidad pública o soledad no deseada.
Desde la UJP siempre hemos sostenido que las pensiones públicas no son un gasto, sino salario diferido; que la atención a la dependencia es un derecho, no una limosna; y que el envejecimiento debe abordarse con políticas públicas integrales. En esa batalla por el relato, el trabajo de Ónega nos ayudó a situar estos temas en el centro del debate público.
Coincidencias con el sindicalismo de clase
Desde la UJP UGT, hemos señalado en numerosas ocasiones que “una sociedad que no protege a sus mayores está fallando en sus valores más básicos”. Esa idea entronca con la visión que Ónega proyectó en sus artículos y editoriales: el envejecimiento no puede gestionarse desde la resignación, sino desde los derechos.
Desde la propia Unión General de Trabajadores, siempre hemos defendido el blindaje constitucional de las pensiones, la revalorización conforme al IPC y el fortalecimiento de los servicios públicos. El trabajo periodístico de Ónega contribuyó a reforzar la conciencia social sobre estas reivindicaciones.
Más que información: reconocimiento
Ónega ayudó a cambiar el enfoque mediático: hablar de mayores no solo en términos de dependencia o vulnerabilidad, sino de ciudadanía activa, participación, consumo, cultura y compromiso social. Supo entender que detrás de cada cifra hay trayectorias laborales, luchas colectivas y contribuciones decisivas al progreso de España.
Para la UJP, su legado no se mide únicamente en titulares o audiencias, sino en haber contribuido a dignificar la imagen pública de quienes sostuvieron el Estado del bienestar con su trabajo.
Continuar la tarea
La mejor manera de honrar su memoria no es solo recordarlo, sino continuar la tarea: combatir el edadismo, exigir políticas públicas ambiciosas y garantizar que ninguna persona mayor quede atrás.
Hoy despedimos a Fernando Ónega con respeto y reconocimiento. Y reafirmamos nuestro compromiso: seguir luchando por una vejez digna, activa y con derechos.




