El sistema de cuidados, ¿nos cuida?
Desde el Movimiento Pensionista de Euskal Herria (MPEH), este año 2026 hemos centrado la reivindicación en impulsar un sistema de cuidados que garantice a todas las personas mayores que las necesitan unas prestaciones y servicios públicos y comunitarios, dignos y suficientes, y nos preguntamos: el sistema de cuidados, ¿nos cuida?
Constatamos que los servicios de atención a la dependencia requieren un nuevo impulso que los saque de la rutina y autocomplacencia institucional y proponemos un plan de choque concreto para responder positivamente a la pregunta.
La privatización masiva de los servicios, una inversión pública insuficiente en su mayor parte destinada a la concertación privada, la pérdida de arraigo comunitario y un reconocimiento condicionado del derecho a cuidados están incidiendo de manera negativa en la prestación de los servicios, y sus consecuencias están a la vista: servicios insuficientes; ratios mínimas de personal que no garantizan la calidad asistencial; listas de espera excesivas; condiciones laborales precarias; cuidados no remunerados a cargo de las mujeres; elevado coste de los servicios por su escasez, insuficiencia y copago; falta de coordinación institucional y participación de las personas cuidadas, familiares y sectores implicados.
Con nuestra propuesta, que acabamos de hacer pública, queremos contribuir a abrir un escenario de encuentro y movilización social con las asociaciones de familiares, movimiento feminista, sindicatos y organizaciones sociales porque estamos en una situación de emergencia que requiere medidas de emergencia.
Por ello, planteamos un plan de choque para garantizar los servicios y prestaciones necesarias. Demandamos un compromiso interinstitucional para cambiar el rumbo de colisión de los servicios de cuidados. Esta propuesta la hemos entregado en las diputaciones forales de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra el 5 de octubre, donde concluimos las manifestaciones que hemos organizado en las cuatro capitales.
En el plan de choque demandamos:
- Mejorar el sistema de valoración de la dependencia eliminando las listas de espera. Tres meses máximos entre la solicitud y el ingreso en el servicio.
- Garantizar plazas residenciales, centros de día y servicio de ayuda domiciliaria en función de la demanda real.
- Establecer ratios de personal que garanticen una atención de calidad, colectiva y personal. Reforzar los servicios de inspección.
- Incrementar la financiación de los servicios de cuidados para garantizar su universalidad. Compromiso mínimo: alcanzar en 2029 el 2,5% del PIB. En cuidados de larga duración, revisión del copago.
- Ni una sola privatización más y reversión de servicios privatizados. Priorizar servicios descentralizados, de cercanía, públicos y comunitarios.
- Convergencia del sistema de cuidados con Osakidetza y Osasunbidea.
- Garantizar condiciones de trabajo dignas a las personas trabajadoras de cuidados en los servicios y en el hogar.
- El cuidado en casa debe ser profesionalizado, integral y de gestión pública, comunitaria. Reforzar y ampliar el SAD, fortalecer los Servicios Sociales de Base para garantizar que cada persona cuidada en casa tenga asignada una trabajadora social de referencia.
- Establecer un protocolo para prevenir y acabar con el maltrato de las personas usuarias en los servicios de cuidados.
- Coordinación institucional y participación de las personas cuidadas, familiares y sectores implicados en el desarrollo, seguimiento y evaluación de los servicios.
Es necesario, es posible y demandamos a los gobiernos, las diputaciones forales y ayuntamientos tomar las decisiones imprescindibles para que todas las personas que lo necesiten reciban las prestaciones y servicios que requieren cuando lo necesitan.

