El truco de una cocinera para que las cebollas duren hasta ocho meses en perfecto estado
Una media limpia te permite protegerlas de la humedad
En muchos hogares es algo habitual abrir el cajón de la cocina y descubrir que alguna cebolla ha empezado a brotar, está blanda o presenta signos de deterioro. El problema es que, cuando varias piezas permanecen juntas, una que comienza a estropearse puede terminar afectando a la totalidad del alimento.
Para evitarlo, la cocinera y creadora de contenido Laura López (@laura.lopez.mon) ha compartido en Instagram un simple truco de conservación que asegura que permite mantener las cebollas frescas y firmes durante mucho más tiempo.
Este truco lo puede hacer cualquier persona, pues solo requiere una media vieja o rota que esté limpia, por lo que también permite dar un nuevo uso a una prenda que ya no se utiliza.
Por qué las cebollas terminan echando brotes
Que una cebolla germine no significa que se haya estropeado en su totalidad. Al tratarse de un bulbo, brotar forma parte de su ciclo natural. Con el paso del tiempo desde que se cosecha, empezará a desarrollar tallos y, si continúa el proceso, puede incluso llegar a florecer.
Lo que sí se puede hacer es retrasar la aparición de los brotes. Para ello, las condiciones en las que se almacena la cebolla resultan muy importantes.
Uno de los factores más importantes es la temperatura a la que se almacena. Cuando supera los 15 ºC aumenta la probabilidad de que la cebolla germine antes, mientras que las temperaturas inferiores a 5 ºC pueden retrasar este proceso.
Por otro lado, la humedad también influye, ya que un ambiente húmedo facilita que el bulbo absorba agua y favorece la germinación. Además, la luz directa es otro factor que puede estimular el crecimiento de los tallos. Es importante tener en cuenta que no todas las cebollas tienen la misma predisposición a brotar. Algunas variedades lo hacen antes y las piezas que han sufrido golpes o presentan cicatrices también pueden comenzar a germinar más rápido que las otras.
¿Se puede comer una cebolla que ha echado brotes?
Encontrar un brote en la cebolla no significa necesariamente que haya que tirarla. A diferencia de las patatas, los brotes de la cebolla no se consideran un riesgo grave para la salud.
Sin embargo, una cebolla que ha comenzado a germinar significa que ya ha perdido parte de su frescura. Tanto el bulbo como los tallos pueden adquirir un sabor más amargo, mientras que su textura puede volverse más blanda.
Si el brote acaba de aparecer y la cebolla continúa firme, se puede aprovechar. En cambio, la situación cambia si ves moho o manchas sospechosas. Estos signos indican un deterioro que puede estar relacionado con microorganismos y, en esos casos, lo recomendable es desecharla.
De qué se trata el truco de la media
El método que propone Laura López es muy sencillo. Hay que introducir una cebolla en una media limpia y llevarla hasta el fondo de la prenda. Después, se debe realizar un nudo fuerte justo por encima del bulbo, de manera que quede separado del siguiente.
A continuación, se introduce otra cebolla y se vuelve a hacer un nudo. El proceso se repite con todas las piezas hasta llenar la media, para que cada cebolla quede separada de las demás. Una vez preparada, solo hay que colgarla en la despensa o en otro lugar fresco, seco y protegido de la luz.
Cuando sea necesario utilizar una cebolla, basta con cortar la media justo por debajo del nudo correspondiente. Las demás piezas permanecerán sujetas y separadas dentro de la media. Según asegura, con este método, las cebollas permanecen en perfecto estado hasta ocho meses.
Es importante tener en cuenta que este truco no puede evitar que una cebolla que ya está deteriorada termine estropeándose. Por eso, es importante utilizar únicamente piezas sanas y en buenas condiciones antes de almacenarlas.

