Alimentación

Consejos para conservar la lechuga fresca más tiempo

Lola Santos

Foto: Bigstock

Domingo 19 de julio de 2020

2 minutos

Una limpieza meticulosa debe ser el primer consejo a poner en práctica

Consejos para conservar la lechuga fresca más tiempo

Hay distintas verduras que se consumen cocinadas, lo que destruye la gran mayoría de contaminantes que pueden tener. El problema está con los vegetales que se consumen crudos, como el tomate, la lechuga o la zanahoria. Estas dos últimas, además, crecen en el suelo, lo que puede facilitar tanto su deterioro como una infección alimentaria.

Como la lechuga la consumimos cruda, por lo que lleva mayor carga de contaminantes al no ser sometida a ningún tipo de cocción. Tampoco es raro encontrarnos restos de tierra o algún pequeño insecto, que a veces puede quedar en la encimera de la cocina cuando la estamos manipulando. Así pues, la limpieza meticulosa debe ser el primer consejo que debemos poner en práctica.

Para que, una vez en nuestra casa, la lechuga se conserve en óptimas condiciones y de forma segura, debemos meterla en la nevera, puesto que estamos hablando de un producto fresco.

bigstock closeup of a young caucasian m 376459510

Evitar que se marchite la lechuga

Compramos una lechuga y al cabo de nos días, le falta frescura. El mayor deterioro que se produce en la lechuga lo podemos ver a simple vista: sus hojas se van marchitando. Pasamos por la frutería una o dos veces a la semana, por lo que si queremos que nos duren las verduras un poco más de tiempo en buenas condiciones y alargar su vida útil, debemos poner en práctica estos trucos. Porque hay maneras de que las hojas de la lechuga se mantengan frescas por más tiempo.

En primer lugar, debemos de lavar las hojas de la lechuga bajo el chorro del agua, una a una, para eliminar los restos de tierra, suciedad o pequeños insectos que tenga. Si lo preferimos, se puede desinfectar con unas gotas de lejía de uso alimentario y después enjuagar bien la lechuga.

Una vez lavadas, hay que eliminar el agua secándolas bien. Lo más práctico es usar un recipiente centrifugador. Si no, podemos sacudir las hojas para quitarles el exceso de agua y después secarlas bien con papel de cocina, hasta retirar la humedad.

Tras secarlo correctamente, debemos meter la lechuga a la nevera, donde se mantendrá en buenas condiciones unos cuatro o cinco días. Es aconsejable que lo introduzcas en los cajones habilitados para verdura que suelen tener los refrigeradores. Es la zona de la nevera menos fría y que se adapta mejor para una conservación duradera.

bigstock  224022256

Si se pueden conservar las hojas enteras, durarán más tiempo en buenas condiciones. Si por algún motivo tienes que guardar la lechuga cortada o picada, mejor si puedes hacerlo con un cuchillo de cerámica o de plástico, porque previene y retarda más la oxidación de la lechuga.

Lechuga de bolsa

Si hablamos de la lechuga que se compra en bolsa, suele aguantar bastante más tiempo bien conservada… hasta que se abre la bolsa. Después, se estropea mucho más rápido que la lechuga tradicional. Sin abrir la bolsa o la bandeja en la que se presenta suele conservarse bien durante una semana en la nevera a unos 4ºC. Realmente es mucho más cómodo, pero este tipo de lechuga ya “preparada” es más cara.

0

No hay comentarios ¿Te animas?