Los anticuerpos monoclonales pueden actuar contra las bacterias cuando los antibióticos fallan
Según un estudio, podrían ser eficaces para combatir las resistencias antimicrobianas
De acuerdo a un estudio publicado en la revista Trends in Immunology de Cell Press, los anticuerpos monoclonales humanos (AcM) podrían ser usados para combatir la resistencia a los antimicrobianos (RAM), aprovechando que el uso de nuevos antibióticos con este motivo ha fallado y generado nuevas bacterias resistentes.
Dichos anticuerpos monoclonales son proteínas inmunitarias que se crean en laboratorio y son capaces de atacar proteínas presentes en células humanas o bacterianas dañinas para el organismo. Su potencial ha hecho que este tipo de terapias haya adquirido importancia en tratamientos contra el cáncer u otras afecciones como las enfermedades autoinmunes.
"Existen sólidas pruebas preclínicas de que los anticuerpos monoclonales pueden ser una solución cuando los antibióticos fallan", apunta Rino Rappuoli, el autor principal del estudio, como ha informado Infosalus. Además, el autor ha señalado que, entre las "estrategias múltiples y diferenciadas", las vacunas y los anticuerpos monoclonales son las mejor posicionadas.
Anticuerpos para combatir infecciones resistentes
Frente al uso de antibióticos, los tratamientos a través de anticuerpos monoclonales presentan una alternativa diseñada para combatir únicamente las bacterias que provocan la afección, protegiendo el microbioma, mientras que los antibióticos no distinguen de bacterias perjudiciales y beneficiosas.
Por otro lado, los anticuerpos son capaces de marcar las bacterias evitando que liberen toxinas, siendo más fácil para el organismo reconocerlas y evitar que invadan las células. De igual manera, pueden facilitar la acción de antibióticos y dificultar la superviviencia de bacterias a través de formar biopelículas protectoras.
Aunque más efectivos que los anitbióticos, los remedios antibacterianos desarrollados con anticuerpos monoclonales no están aún desarrollados al completo, aunque los autores del estudio confian en que esta revisión anime a futuros investigadores a ahondar en el potencial de esta manera de combatir bacterias.

Futuras posibilidades y obstáculos
La futura aplicación de este tipo de técnicas pasa por estudiar la posibilidad de nuevas estrategias y trabajos de fabricación y mejora de anticuerpos, aplicando, por ejemplo, la administración de ARNm o la inteligencia artificial.
Como ha comentado el autor del estudio a Infosalus, los métodos estudiados tienen como objetivo la reducción del tiempo de desarrollo y coste, para lograr que este tipo de técnicas antibacterianas puedan ser accesibles en todo el mundo y no solo en países ricos o para aquellos que se lo puedan permitir.
Sin embargo, existen todavía dificultades para desarrollar fármacos que apliquen estos anticuerpos para combatir la RAM. Destaca la necesidad de mejorar las herramientas de investigación, como suero humano o modelos in vivo e in vitro apropiados.
"El obstáculo más importante para transformar los anticuerpos monoclonales en fármacos eficaces contra la resistencia a los antimicrobianos es la ausencia de un mercado atractivo para los antimicrobianos en general. El otro es el alto coste del desarrollo de los anticuerpos monoclonales", señala Rappuoli.
