Un entrenamiento suficientemente intenso, clave para mantener el funcionamiento físico en mayores
Si la actividad tenía en cuenta el nivel de aptitud física de los participantes, según un estudio
Una actividad física lo suficientemente intensa puede ser clave para mantener el funcionamiento físico en personas mayores, si esta está adaptada. Así lo revela un nuevo estudio, que ha analizado cómo la cantidad de actividad física de intensidad moderada a vigorosa, así como la duración de los episodios de actividad, se relacionaba con cambios en el funcionamiento físico en personas de entre 75 y 85 años durante cuatro años.
La investigación, realizada en la Facultad de Ciencias del Deporte y la Salud de la Universidad de Jyväskylä y publicada en The Journals of Gerontology, utilizó datos del estudio de cohorte AGNES (Envejecimiento Activo y Bienestar en la Vejez).
Según informa la universidad en un comunicado, los investigadores han observado que una mayor cantidad de actividad física de intensidad moderada a vigorosa estaba relacionado con una menor disminución de capacidad para caminar y de la aptitud aeróbica cuando la actividad física tenía en cuenta para su realización el nivel de aptitud física de los participantes, y es que, en caso contrario, no se observaron estos resultados.

“El nivel de condición física de una persona influye en la intensidad de la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud. Para las personas con un nivel de condición física más bajo, la actividad física de menor intensidad puede ser suficiente para mantener la función física y obtener beneficios para la salud, en comparación con las personas con un nivel de condición física más alto”, explica en este sentido el investigador postdoctoral Matti Hyvärinen, que añade que "esto ya se había observado en intervenciones de ejercicio a corto plazo, pero este estudio también aporta evidencia epidemiológica sobre el tema”.
La duración tampoco mostró ninguna asociación, lo que sí parecía ser más relevante fue la intensidad adaptada de los ejercicios. De hecho, el investigador señala que "incluso periodos cortos pero suficientemente exigentes de actividad física en la vida cotidiana pueden ayudar a mantener la función física a medida que las personas envejecen”.
