Los logopedas denuncian "maltrato" institucional por la falta de profesionales en residencias

El Colegio de Logopedas de Canarias recuerda que su función es fundamental para los mayores

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El Colegio de Logopedas de Canarias ha alzado la voz para denunciar lo que consideran un "maltrato" y una clara "vulneración" de los derechos de salud y bienestar de las personas mayores. 

La institución médica alerta de que la ausencia de estos profesionales, tanto en la sanidad pública como en los centros sociosanitarios, impide atender a tiempo los problemas de comunicación de los mayores y les arrebata su capacidad de decisión sobre aspectos tan básicos como su propia alimentación.

Coincidiendo con la próxima celebración del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, el organismo ha advertido de que esta falta de atención especializada puede empeorar drásticamente las enfermedades previas de los ancianos y empujarlos al aislamiento social.

Uno de los ejemplos más evidentes de este problema asistencial se refleja en la nutrición. Desde el Colegio critican la práctica habitual en residencias y centros de día de imponer dietas a base de purés de forma prematura en cuanto el paciente ingresa. A menudo, esta medida restrictiva se toma simplemente por el temor a un atragantamiento o porque el usuario ha comenzado a necesitar más tiempo para masticar y tragar sus alimentos. Frente a esta inercia, los especialistas defienden que es fundamental intervenir para preservar las habilidades de deglución de los mayores durante el mayor tiempo posible.

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En este sentido, la labor del logopeda resulta vital para tratar la disfagia orofaríngea –dificultad para tragar–, una afección tan común que ya está catalogada como un síndrome geriátrico. Un abordaje profesional clínico permite adaptar las texturas, los volúmenes y el ritmo de las comidas, lo que ayuda a combatir cuadros severos de desnutrición, fatiga y deshidratación. Los logopedas advierten de que, si la disfagia no se trata, el problema se vuelve crónico, disparando el nivel de dependencia y hundiendo la calidad de vida de la persona. Por el contrario, una intervención adecuada bloquea el paso accidental de líquidos o sólidos a las vías respiratorias, reduciendo significativamente el riesgo de sufrir neumonías por aspiración y disminuyendo la mortalidad asociada a esta causa.

Más allá de la alimentación, la figura de este especialista es indispensable para tratar el deterioro lingüístico provocado por demencias o problemas de afasia. Sin este soporte terapéutico, señalan desde el Colegio, la persona mayor se ve irremediablemente abocada a la incomunicación y al aislamiento.

Por último, el organismo ha puesto el foco en el gran desconocimiento social que rodea a su profesión. Señalan que muchas familias no son conscientes de las deficiencias asistenciales que sufren sus familiares institucionalizados y, cuando detectan un problema, suelen reclamar al Servicio Canario de Salud (SCS) o al sistema de Dependencia la intervención de fisioterapeutas o psicólogos para abordar patologías que corresponden estrictamente al campo de la logopedia. A esta desinformación se suma una carencia estructural de base: el número de logopedas integrados actualmente en la sanidad pública canaria es del todo "insuficiente" para cubrir las necesidades de la población y, muy especialmente, las de la tercera edad.