CONFEMAC denuncia la falta de un marco normativo estatal que proteja a los mayores del maltrato
Lanza la campaña 'Reconocer, actuar, denunciar'
La Confederación Estatal de Mayores Activos (CONFEMAC) ha lanzado, con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se conmemora el próximo lunes 15 de junio, una campaña de sensibilización para denunciar la falta de un marco normativo estatal específico que proteja a las personas mayores frente a situaciones de abuso y maltrato.
La campaña, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, lleva por lema "Reconocer, actuar, denunciar: Las leyes están para proteger a las personas… casi siempre".
En este sentido, la directora de CONFEMAC, Mª José Sánchez Morilla, destaca que "a diferencia de otros colectivos, como las mujeres víctimas de violencia de género o la infancia, nuestro país sigue sin contar con una legislación específica que reconozca, prevenga y aborde de forma integral las situaciones de maltrato hacia las personas mayores".
Y es que "esta ausencia de un marco normativo claro deja vacíos en la prevención, la detección, la atención y la protección de sus derechos", advierte, según informa la Confederación en una nota.
Es por ello que hacen un llamamiento a la ciudadanía, profesionales e instituciones, reclamando implicación activa en la prevención de estas situaciones a través de tres acciones fundamentales:
- Reconocer que el maltrato se puede esconder en conductas aparentemente normalizadas.
- Actuar ante situaciones de vulneración de derechos, escuchando, acompañando, informando y ofreciendo apoyo.
- Denunciar cualquier caso, o sospecha, de abuso o maltrato para que pueda abordarse.
Acciones de la campaña
Con el objetivo de conseguir un mayor alcance de la campaña, así como reforzar el compromiso social e institucional frente a esta problemática, la Confederación ha puesto en marcha diferentes acciones para que entidades, ayuntamiento y medios contribuyan en este sentido.
De esta forma, cuentan con materiales visuales, como carteles, díptico formativo, un vídeo de la campaña, un capítulo del vídeo podcast Sumar años no resta derechos con el Defensor del Pueblo Andaluz, e imágenes para redes sociales.
También la iluminación en verde claro (#C6E6C3) de espacios emblemáticos de centenares de municipios, el 15 de junio a las 22:00 horas, para demostrar el compromiso social. Así como la organización y asistencia a la II Marcha por el Buen Trato a las Personas Mayores, que tendrá lugar en el Parque Maria Luisa de Sevilla el 15 de junio a las 19:00 horas.
Por último, la consolidación del 15 de junio como fecha clave para denunciar, reflexionar y actuar ante el abuso y la discriminación por edad.
Las cifras que evidencian una realidad silenciada
CONFEMAC cuenta con el Teléfono Contra el Abuso y Maltrato a las Personas Mayores (900 65 65 66), un recurso pionero que permite conocer situaciones reales y detectar tendencias a través de PICAM, un programa informático que analiza los casos que los profesionales detectan a través de llamadas telefónicas y a la APP Stop Maltrato.
Según los datos recogidos, del total de los 4.173 casos atendidos, el 30,2% corresponde al maltrato psicológico, el más frecuente y el más difícil de detectar, señalan, ya que no deja huella física y suele estar normalizado socialmente.
Le siguen el maltrato económico (15,5 %), el abandono (12,6 %), el maltrato físico (11,3%), la negligencia (10,7%) y coartar las libertades y derechos de las personas mayores (10%). Otras formas de maltrato son el institucional (2,1%) y el social (1%).
Con todo, cabe destacar que todos ellos tienen un profundo impacto en la salud física, emocional y social de las personas mayores, señalan, y a menudo se suelen producir varias formas de maltrato al mismo tiempo y en entornos donde debería prevalecer el cuidado y el respeto.
De hecho, según los datos, el 73,8% de los casos tienen lugar en el ámbito familiar, seguido de las residencias (15,8%) y otros entornos como hospitales o unidades de estancia diurna. Además, la mayoría de las llamadas las realizan las hijas e hijos (32,9%%), pero también las propias víctimas, profesionales y vecinos. Y en cuanto al perfil de agresor, suele tratarse de personas cuidadoras, familiares directos o convivientes.
"El maltrato en la vejez no es un hecho aislado, sino un fenómeno relacional y estructural que exige intervención coordinada desde todos los niveles", señalan desde la Confederación a este respecto.

