Alexandra Concepción Pérez-Mancebo
Salud
Un médico advierte del peligro de guardar latas de conserva abiertas en la nevera
El especialista recomienda pasar el contenido sobrante a recipientes de vidrio
Las latas de conserva son uno de los productos más habituales en cualquier cocina por su comodidad y larga duración. Atún, mejillones, sardinas, maíz, aceitunas o pimientos son solo algunos de los alimentos que se consumen con frecuencia en este formato. Sin embargo, muchas veces no se utiliza todo el contenido de una lata en una sola receta y es común guardar el resto directamente en el frigorífico dentro del mismo envase.
Según explica en redes sociales el médico y jefe de Servicio de Urgencias y Hematología, Manuel Viso, este gesto tan habitual no es recomendable. El especialista advierte de que dejar una lata abierta en la nevera puede suponer un riesgo para la calidad del alimento.
Tal y como detalla, cuando la lata se abre, el recubrimiento interior queda expuesto al oxígeno. Esto puede provocar reacciones químicas entre el metal del envase y el alimento, lo que podría alterar su sabor o incluso hacer que pequeñas cantidades de metal, como aluminio, pasen al contenido.
Ante esta situación, el médico recomienda una solución sencilla: trasladar el alimento sobrante a un recipiente de vidrio o a un táper bien cerrado antes de guardarlo en la nevera. De este modo se conserva mejor y se evita el contacto prolongado con el metal de la lata.
Además, recuerda que las latas tienen una fecha de consumo preferente y que, si antes de abrirlas presentan signos de oxidación o golpes, lo más prudente es desecharlas.
En caso de querer congelar el contenido de una conserva, Viso también desaconseja hacerlo dentro de la propia lata. El líquido puede expandirse con el frío y dañar el envase. Por ello, la recomendación vuelve a ser la misma: pasar el alimento a un recipiente hermético o a una bolsa apta para congelación antes de guardarlo.



