Conoce el 'truco japonés' para conservar las verduras en la nevera sin que se pudran
No es necesario utilizar plásticos ni papel de aluminio
Muchas veces compramos frutas y verduras en grandes cantidades y no sabemos qué hacer con lo que nos sobra. Algunos creen que simplemente conservandolos en la nevera van a alargar su frescura. Sin embargo, lo cierto es que, después de unos días, estos productos suelen perder firmeza o incluso se pueden llegar a estropear. De manera sorprendente, en Japón han encontrado una solución muy útil y eficaz para resolver este problema a través de un método tradicional que no requiere el uso de plásticos o de papel de aluminio.
La técnica es muy sencilla, pues consiste en simplemente envolver los vegetales con un paño de algodón limpio o con papel de cocina ligeramente húmedo y, después, colocarlos dentro de un recipiente o bolsa hermética antes de colocarlos dentro del frigorífico. Con este truco, las verduras y las frutas se mantienen a un nivel adecuado de humedad, evitando tanto que se sequen o que acumulen demasiada agua, algo que podría provocar la aparición de moho.

Un truco japonés para que las hortalizas no pierdan frescura
Gracias a este simple truco, los alimentos permanecen crujientes y frescos durante más tiempo y conservan su sabor y textura originales. Por otro lado, se destaca por ser una opción respetuosa con el medio ambiente, pues no se necesita usar papel film transparente ni papel aluminio, reduciendo así la cantidad de residuos. Esta alternativa sostenible combina tradición y practicidad, ideal para los que se preocupan por el cuidado del planeta y quieren mantener en buen estado sus alimentos.
Es importante tener en cuenta que no todos los productos se deben guardar en frío. Los especialistas recomiendan mantener fuera de la nevera algunos alimentos como las patatas, las cebollas, las calabazas, los cítricos, las manzanas, las peras, los albaricoques y los mangos. Por otro lado, las verduras como el brócoli, el repollo, la berenjena, los espárragos o las judías verdes, así como frutas delicadas como las fresas, frambuesas, arándanos o uvas, se conservan mejor en la nevera.



