Úrsula Segoviano
Salud
El sistema inmune de las mujeres cambia con la edad "mucho más" que el de los hombres
En mujeres aumentan más las células inmunitarias inflamatorias
Un estudio del Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC) ha revelado que el sistema inmune de las mujeres cambia con la edad "mucho más" que el de los hombres, y ha identificado las células y los genes responsables del proceso.
Los resultados, publicados en la revista Nature Aging, muestran que las mujeres presentan cambios más pronunciados en el sistema inmunitario con la edad, con un aumento de las células inmunitarias inflamatorias.
El hallazgo podría ayudar a explicar que las enfermedades autoinmunes las desarrollen principalmente las mujeres, especialmente en edades avanzadas, así como el empeoramiento de ciertas patologías inflamatorias tras la menopausia, según informa EuropaPress.
Diferencias clave por sexo
Por otro lado, los cambios asociados al envejecimiento del sistema inmune en hombres son "globalmente menos extensos", pero se ha observado un aumento de determinadas células sanguíneas que presentan alteraciones a la leucemia, lo que podría explicar por qué algunos cánceres de la sangre son más frecuentes en hombres de edad avanzada.
Identificar estos patrones ha sido posible con el análisis de muestras sanguíneas de cerca de 1.000 personas de diferentes edades que cubren toda la vida adulta, combinada con una tecnología capaz de analizar cada célula individualmente llamada single-cell RNA sequencing.
En total, el equipo ha analizado la actividad de 20.000 genes en más de un millón de células sanguíneas, lo que ha permitido identificar cómo cambia el sistema inmune con el paso de los años, y detectar "diferencias claras" entre sexos.
Medicina de precisión por sexos
Para gestionar, procesar y analizar un volumen de datos de esta magnitud, el equipo científico ha requerido el uso de algunos métodos computacionales avanzados que no se habían aplicado nunca a conjuntos de datos "tan complejos".
El estudio establece las bases para incorporar el sexo biológico como variable "clave" en la medicina de precisión del envejecimiento.
La identificación de células y biomarcadores de envejecimiento específicos de sexo abre la puerta al desarrollo de estrategias preventivas, diagnósticas y terapéuticas "mejor adaptadas a mujeres y hombres".

