Sociedad

Di Stéfano, el mítico jugador del Real Madrid, entre los más grandes de la historia del fútbol

Antonio Castillejo

Lunes 18 de febrero de 2019

7 minutos

Di Stéfano forma parte del sagrado Olimpo de los dioses del fútbol junto a Pelé, Cruyff y Maradona

Alfredo Di Stéfano

Los que tuvimos la gran suerte de verle jugar sabemos que, además de un genio irrepetible, fue el primer futbolista total de la historia. Atacaba, defendía, lideraba los equipos en los que jugó. Aún hoy en día continúa teniendo un récord inalcanzable, ganó cinco copas de Europa seguidas marcando en todas ellas, sin contar con que también es el único futbolista de la historia que recibió, en 1989, un Súper Balón de Oro.

Con 19 años debutó en la máxima categoría con River Plate y con 21 se proclamó campeón y máximo goleador de la liga argentina. Una huelga general en el fútbol argentino le hizo emigrar a Colombia, donde triunfó con la camiseta de Millonarios. El fútbol de 'La Saeta Rubia' enamoró a todos. Real Madrid y Barcelona entraron en dura pugna por fichar al mejor jugador del momento. Finalmente, los blancos se hicieron con la joya más preciada.

Alfredo Stéfano di Stéfano Laulé, nació el 4 de julio de 1926 en la porteña Buenos Aires. Era nieto de inmigrantes italianos originarios de la napolitana isla de Capri. Su primer equipo fue el Unión Progresista, donde jugó junto a su hermano Tulio desde los 14 a los 17 años hasta que, en 1943, recibió una oferta para jugar en las categorías inferiores de River Plate para debutar en 1945 con el primer equipo y ser cedido al año siguiente al Atlético Huracán. Regresó un año después antes de debutar con la selección Argentina en 1947 para ganar el Campeonato Sudamericano. Todo parecía ir como la seda para el futbolista que a esas altura ya era un referente del fútbol mundial, pero los futbolistas argentinos decidieron ir a la huelga contra el Ministerio de Trabajo de Juan Domingo Perón que les había impuesto un tope salarial de 1500 pesos, lo que propició el éxodo masivo de jugadores a otros países.

Di Stéfano recibió una magnífica oferta desde Colombia, que aún no estaba afiliada a la FIFA, para jugar en el club Millonarios de Bogotá, no sin antes protagonizar una curiosa anécdota jugando como portero durante media hora en el clásico contra Boca Juniors sustituyendo a Carrizo y manteniendo a cero su portería logrando así que River Plate terminara ganando el partido por un gol a cero.

Con el millonarios desarrolló un fútbol formidable y ganó el título de liga durante cuatro años seguidos. Fue en 1952 el futbolista jugó por primera vez en España cuando el Real Madrid invitó a River Plate a disputar un torneo internacional para celebrar sus primeros 50 años de historia y al rechazar la propuesta el club argentino los dirigentes del club blanco decidieron llamar a Millonarios que terminaría venciendo el torneo por dos goles a cuatro con la “Saeta Rubia” como figura destacada. “Nos regateó como a banderines en un campo de entrenamiento. Di Stéfano estuvo extraordinario. Aparecía en defensa, en el centro del campo, en ataque. Dejó sentados a tres de los nuestros. Cuando tenía la pelota, no podías quitársela, solo rezar para que la pasara”, confesaba tras el encuentro Miguel Muñoz, que terminaría por ser su compañero en el Real Madrid.

Di Stéfano celebra un gol con el Real Madrid
 

El fichaje más controvertido de la historia

Fué en ese partido donde el entonces presidente del Real Madrid, Santiago Bernabéu, se enamoró del juego del argentino y puso en marcha el que, a la postre, sería el traspaso más controvertido de la historia del fútbol. Años después, Santiago Bernabeu dijo sobre la actuación de Di Stéfano en aquel partido: "Cuando lo vi correr, amagando y dejando sentados a tres míos, con una velocidad de vértigo, con un estilo único, me dije: esto es otra cosa. Me obsesioné".

Varios centenares de jugadores como Di Stéfano,  tanto americanos como europeos decidieron aquellos años ir a jugar a la liga que por entonces era la que mejor pagaba a los futbolistas, la liga colombiana, que al no estar adscrita a la FIFA no tenía que pagar traspasos. Pero el organismo que rige los destinos del fútbol mundial terminó por tomar cartas en el asunto y acordó con Colombia que los jugadores que se encontraban en esa situación podrían seguir jugando en Colombia hasta diciembre de 1954 y después volverían a sus clubes de origen que en el caso del astro argentino era River Plate. A cambio, el organismo internacional permitió a los equipos colombianos jugar torneos amistosos internacionales.

Cuando la gran estrella del Barcelona, el húngaro Ladislao Kubala, tuvo que ser dado de baja por haber contraído tuberculosis, los dirigentes del club pusieron sus ojos en el argentino y negociaron con River Plate comprar el 50% de los derechos del jugador que le correspondían a River, quedando el otro 50% en poder de Millonarios. Finalmente el club catalán pagó 4 millones de pesetas de la época al club argentino para que el jugador se incorporara al Barcelona siempre que éste club pagase la mitad de lo acordado antes del 10 de agosto de 1953. Cuando el Real Madrid llegó a Buenos Aires el trato ya estaba cerrado, aunque no abonado, y fueron a negociar con Millonarios consiguiendo el traspaso del jugador por el año que le quedaba de contrato en Colombia. Ante esta situación, y como el Barcelona no había aún pagado el primer plazo del traspaso decidieron vender a Di Stefano al Real Madrid. Ante esto, el Barcelona realizó el pago debido a River antes del 10 de agosto y el jugador se incorporó, de hecho, a la disciplina del equipo catalán.

Así las cosas  la FIFA advirtió al Barcelona que no podría jugar ningún partido hasta finales de 1954 que era cuando vencía su contrato con Millonarios. Fue entonces cuando el presidente barcelonés, Enric Martí Carreto, se desplazó a Bogota y el presidente del equipo colombiano le exigió el pago de 1,2 millones de pesetas por el traspaso, a lo que se negó Martí, una negativa que aprovechó el club blanco para ser él quién realizara ese pago fichando definitivamente al jugador.

Para solucionar el embrollo la FIFA tomó una decisión salomónica, Di Stefano jugaría con el Real Madrid la temporada 1953-54, con el Barcelona 1954-55, con el Real Madrid 1955-56 y con el Barcelona 1956-57. El club catalán se mostró en total desacuerdo y sumando a esto el restablecimiento de Kubala y unas primeras actuaciones no demasiado acertadas del argentino con la camiseta blanca, renunció al jugador a cambio de que los madrileños les pagaran el primer plazo que ya  habían abonado en su día a River Plate.

El secuestro de Di Stefano, portada en todo el mundo

Época dorada y rapto en Caracas

Así dio comienzo la mejor época del jugador, y por ende del Real Madrid con el que ganó 8 de las siguientes 11 ligas. Finalmente, Di Stefano jugo en el Real Madrid 396 partidos, en los que marcó, 308 goles, desde 1953 a 1964. Su palmarés con los blancos como jugador es realmente espectacular: 5 Copas de Europa, 1 Copa Intercontinental, 2 Copas Latinas, 8 Ligas y 1 Copa de España. Sin contar, por supuesto, los éxitos que obtuvo en su carrera como actor cinematográfico en la que protagonizó películas como ‘Saeta Rubia´, ‘Once pares de botas’, La batalla del domingo' y 'Alfredo Di Stéfano, el fútbol y yo’.

Pero durante aquella época no todo fueron alegrías, también hubo un gran susto. El 26 de agosto de 1963, Di Stéfano fue secuestrado en Caracas por integrantes del grupo guerrillero Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Venezuela (FALN). El secuestro duró 72 horas durante las que los secuestradores nunca pidieron un rescate. Sólo querían aprovechar la fama planetaria del futbolista para lanzar su mensaje revolucionario a todo el mundo. Tres días después dejaban libre y en perfecto estado al jugador a escasa distancia de la embajada de España en Caracas.

Tras su fabulosa etapa en el Real Madrid, Di Stéfano pasó a jugar dos temporadas en el Español de Barcelona antes de retirarse en 1967, a los 41 años de edad. Al colgar las botas, Di Stefano decidió seguir ligado a su mayor pasión, ahora como entrenador primero en el Elche y después, sucesivamente, en Boca Juniors, Valencia, Real Madrid, Rayo Vallecano, Castellón y River Plate. Su palmarés como técnico incluye una Copa argetina y una Liga argentina con Boca Juniors; una Liga con River Plate -lo que le convierte en el único entrenador que a conseguido ganar este campeonato con los dos mejores equipos de la historia del fútbol argentino-; una Liga española y una Recopa de Europa con el Valencia y una Supercopa de Europa con el Real Madrid.

La selección de Cataluña

Jugar con dos selecciones nacionales y otras dos locales

Como internacional Alfredo Di Stéfano jugó 6 partidos con la camiseta argentina y, tras su nacionalización, 31 con la española y con 23 goles fue el máximo goleador de nuestra selección hasta que fue superado en 1990 por Emilio Butragueño. Aunque, curiosamente, también jugó esporádicamente con la Selección Madrileña e incluso en una ocasión formó parte de la Selección Catalana, para jugar un partido amistoso contra el Bolonia en 1955, que le invitó a formar parte de una alineación formada por jugadores del Barcelona y el Español aunque el escudo que lució en el pecho, sobre una camiseta blanca, fue el de la ciudad.

Sin embargo, uno de los más grandes jugadores de la historia nunca pudo demostrar su valía en un Campeonato Mundial. Con la elástica argentina renunció a jugar el Mundial de 1950 por diferencias con la Federación del país organizador, Brasil. No asistió al mundial de 1954 celebrado en Suiza porque ya había iniciado los trámites para su nacionalización como español pero el papeleo no finalizó a tiempo. Al Mundial de Suecia, en el que debutó Pelé, en 1958, tampoco fue porque nuestra selección no logró clasificarse. España sí se clasificó para jugar el Mundial de Chile 1964, pero Di Stéfano tampoco pudo ir en ésta ocasión porque se lesionó jugando un partido amistoso antes del campeonato. Finalmente jugó el mundial de Inglaterra en 1966, pero a sus 40 años ya estaba al final de su carrera y le fue imposible triunfar.

¡ Gracias vieja !

Alfredo di Stéfano, decidió continuar viviendo en España y el año 2000 fue nombrado Presidente de Honor del Real Madrid, cargo que odtentó hasta su muerte, a causa de una parada cardorespiratoria, el 5 de julio de 2014, al día siguiente de haber cumplido 78 años. En su casa tenía desde que se retiró un monumento al balón, en el que puede leerse: “Gracias vieja”, que también fue el título de su biografía, pero según él mismo explicó era frase con doble sentido: "el 'gracias vieja' es por la pelota y por mi mamá. Por mi vieja, que me hizo nacer, y por la pelota, que me hizo crecer".  


 

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