Sociedad

Andie MacDowell se compara con George Clooney y reivindica las canas femeninas

María Bonillo

Foto: Instagram: @andiemacdowell

Jueves 14 de octubre de 2021

19 minutos

"El mito de belleza que me gustaría derribar es que hay que ser joven para ser bella"

Andie MacDowell se compara con George Clooney y reivindica las canas femeninas
María Bonillo

Foto: Instagram: @andiemacdowell

Jueves 14 de octubre de 2021

19 minutos

Andie MacDowell (@andiemacdowell), la actriz estadounidense de 63 años, imagen de L'Oreal desde hace años y una de las mayores referentes de belleza a nivel internacional, puede presumir de ser una de las embajadoras más veteranas de una firma de cosmética. 

Su última aparición en la alfombra roja del festival de Cannes dio que hablar por su larga melena canosa, con la que "abrazaba" quien es de verdad ahora y reivindicaba el poder de las canas. No hace falta "complacer a los demás", lo que importa es verse bien a uno mismo. Ese es el mensaje que MacDowel quiso transmitir. 

Su decisión de echar a un lado la vaga idea de la eterna juventud la ha llevado a estar en portada de Vogue de Polonia, Grecia y USA, haciéndose eco de su fantástica melena gris. La idea de este cambio comenzó durante la cuarentena, como forma de oponerse a un tabú anticuado y unirse al "movimiento de las canas".

 

 

"Cada vez que mis hijas me veían, me decían que me veía muy potente con la melena gris. Cuando hacía coletas, todo lo que podías ver era la sal y la pimienta, que es lo que tengo, ya sabes, oscuro y plateado", comentaba a la revista Vogue este verano. "Me gusta compararme con George Clooney, porque ¿por qué no? Llevo diciendo un tiempo que ya era hora de que yo, personalmente, hiciera esa transición porque me parece muy apropiada para mi personalidad y para quien soy".

Destacaba también que se obsesionó con el peluquero de Jane Fonda, una de las pocas mujeres referentes en el pelo con canas del mundo de la fama. "No podía encontrar referentes de melenas así de famosas en internet. Mi inspiración eran mujeres no famosas". De quien sí encontró ejemplos fue de hombres que habían decidido iniciar esa transición capilar porque "contaban que no se sentían del todo cómodos con su edad y el aspecto a tinte que les otorgaba el pelo, con una juventud artificial", explicó. 

Era algo que necesitaba hacer en ese momento, afirmaba, "una demostración de poder", porque "en dos años voy a cumplir 65 años. Si no lo hago ahora, no tendré la oportunidad de ser sal y pimienta. ¡Siempre quise ser sal y pimienta!", confesó.

 

Dudas de su aventura capilar

El proceso no fue inmediato, ya que las dudas surgieron debido a las pocas mujeres referentes que podía encontrar y la negativa de su manager. De hecho, estuvo mirando pelucas para poder cumplir con sus compromisos laborales. “Pero en un momento dado me di cuenta de que mi instinto no me engañaba. Nunca me he sentido más poderosa. Me siento más honesta. Siento como que no estoy fingiendo y que me estoy queriendo exactamente como soy. Estoy realmente cómoda".

“Me siento valiosa tal y como soy. No quiero que la gente piense que necesito verme más joven para tener valor o ser bella o deseable. ¡No hacemos eso con los hombres! Los amamos a medida que envejecen. Me encantaría que el público esperase lo mismo de las mujeres, y estamos llegando a ello, a pequeños pasitos”. 

 

 

No ha sido su única actuación en contra de las etiquetas antiedad y antienvejecimiento. El año pasado ya confesaba a Vanity Fair lo mucho que recurría a las cremas hidratantes por la sequedad de su piel. “Soy una mujer madura. Lo mío es tener la piel saludable. Habitualmente, no uso mucho maquillaje, prefiero que mi piel esté bien a tener que esconderla. Y bebo muchísima agua. Prefiero pensar que me veo más saludable a que me veo más joven. Claro que cambiamos con los años, es parte de lo que ocurre. Pasamos por diferentes etapas, pero lo importante es sentirnos con vitalidad y conectados en cada una de ellas”.

Dejando claro que lo más importante para ella es un estilo de vida saludable en lugar de afanarse en verse más joven, comentaba que es "muy fan de los zumos de verdura, y los hago cada día. Cultivaba mi propia wheatgrass hace treinta años. Solo tomo alimentos de verdad, y evito los envasados por el hombre. Como lo que crece de la tierra. También carne y pollo, pero nunca con hormonas añadidas. Y pescado salvaje, saludable. Amo todas las legumbres, y hago un dal exquisito. Me encanta el queso, pero lo tomo moderadamente. Sí que consumo muchas nueces. Estudio los alimentos y entiendo cómo funcionan en el cuerpo”. Le encanta el yoga y el senderismo y celebra que cada mujer huela “de una manera que le de placer. Yo prefiero los aceites de aromaterapia, ahora estoy obsesionada con uno que se llama Peace”.

“El mito de belleza que me gustaría derribar es que hay que ser joven para ser bella. La edad no es un detrimento, y no tenemos que andar en busca de la belleza, deberíamos abrazar cada momento de nuestra vida”, concluía. 

Sobre el autor:

María Bonillo

María Bonillo

María Bonillo es licenciada en Comunicación Audiovisual y Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe principalmente sobre temas de sociedad. También tiene experiencia en comunicación corporativa de empresas como OmnicomPRGroup y Pentación Espectáculos.

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