Charito, la que fue concejal más longeva de España, cumple 102 años: "Tengo para rato"
La exconcejala de la localidad madrileña de Patones comparte su secreto de la longevidad
María del Rosario Testa Ruiz, más conocida como Charito, celebra este miércoles 23 de abril sus 102 años. Su figura empezó a ser famosa cuando con 95 años se presentó como candidata a alcaldesa del municipio madrilleño de Patones representando a Abuelas por Patones. No ganó, pero salió elegida como concejal, puesto en el que permaneció hasta los 99, siendo la más longeva de España.
Coincidiendo con su 102 cumpleaños, ha vuelto a los micrófonos de la radio, un medio al que le tiene especial cariño porque ambos nacieron en el mismo año, 1924. En concreto, ha sido la periodista Mara Torres, quien ha festejado su aniversario en el programa El Faro de la Cadena SER, donde ha compartido su envidiable estado de salud, su rutina y la peculiar fórmula de su vitalidad. "Yo cuando cumplí los 100, pedí dos años más, y aquí sigo, tengo cuerda para rato", ha explicado ante los micrófonos de la Ser. "Aún pienso, me sigo acordando de las cosas y no me duele nada, salvo la rodilla", ha contado.
Durante la entrevista en El Faro, al ser preguntada por los más jóvenes del programa sobre su secreto para llegar tan bien a los 102 años, Charito respondió con sinceridad. "No hago nada, cielo, pero no en absoluto", confesó con humor. La centenaria asegura que su filosofía de vida es muy sencilla: "No me sacrifico por nadie, como como una fiera, como de todo, no me pasa nada". Además, bromea atribuyendo su incombustible salud a factores divinos, afirmando que debe tener "algún Santo por ahí" que la ayuda un poco. Su único ritual al irse a la cama es decir "un día más" esperando volver a amanecer.
Una salud de hierro y un propósito vital
La genética parece jugar a su favor, ya que sus padres vivieron hasta los 100 y 101 años, una marca que ella siempre deseó superar. Ahora, viendo lo bien que se encuentra, Charito asegura ser "un poco egoísta" y le ha pedido a la vida "otros dos años más". Físicamente no utiliza gafas ni audífonos. "No me duele nada", explica, admitiendo únicamente que le falla "un poco la rodilla" y que la vista del ojo derecho y el oído le van "un poquito regular".
Aun así, mantiene su vida social plenamente activa. Sigue saliendo a tomar café con sus amigas todos los días a las 20h de la tarde, para lo cual cruza un aparcamiento deportivo donde los jugadores detienen sus partidos al verla pasar con admiración y dicen: "Ahí va Charito".
Más de 300 entrevistas a sus espaldas
A sus espaldas lleva ya unas 300 entrevistas y confiesa disfrutar enormemente de la atención, las cámaras y de que la peinen y le pongan taxis en la puerta para ir "como una reina". Sin embargo, esta intensa agenda de figura pública también le ha dejado momentos cómicos. Durante la charla en la SER, confesó una anécdota reciente: se quedó dormida durante unos cinco minutos en el escenario del casino mientras participaba en un acto público ante una multitud. "Yo quería que el cielo me aplastara. Te lo juro de verdad", relataba entre risas sobre el momento de despertarse ante el público.
A pesar de este pequeño traspiés, Charito sigue rebosando una energía incombustible, demostrando que alcanzar los 102 años con humor y ganas de vivir es posible, incluso si el único secreto es, simplemente, disfrutar de la vida sin hacer ningún sacrificio.

