Víctor Manuel: "No hay nada más democrático que la música"

El cantante ha recibido el doctorado 'Honoris Causa' de la Universidad de Oviedo

Víctor Manuel, doctor 'Honoris Causa' de la Universidad de Oviedo Miia

El compositor, cantante y productor asturiano Víctor Manuel ha recibido este jueves el doctorado 'Honoris Causa' por la Universidad de Oviedo. Durante su discurso ha afirmado que "no hay nada más democrático que la música".

Durante su intervención ha reflexionado sobre cómo las canciones que se recuerdan "suelen ir asociadas a un tiempo y un espacio que, por alguna razón, nos remueve: una edad, la familia, una relación de amistad o amorosa, un baile", recoge Europa Press.

Ha destacado que su vida está en sus canciones. "No toda, claro, pero sin forzar nada, desde que comencé a escribir siendo plenamente consciente de lo que hacía", explicando que ha seguido el camino de los trovadores antiguos que "iban por los caminos transmitiendo historias que ellos habían vivido o alguien les había contado".

Víctor Manuel ha relatado que ha escrito más de quinientas canciones y apenas un diez por ciento de ellas han existido y se han podido instalar en el "disco duro" de alguna gente. "Algunos pensarán que son muchas y a mí me produce una desazón inmensa que algunas de ellas, en las que yo creía, han pasado sin pena ni gloria por ustedes, sin dejar ninguna huella", ha dicho, antes de comentar que no hay nada más democrático que la música.

"Escuchamos miles de obras musicales a lo largo de nuestra vida y, por alguna razón que desconocemos, unas se quedan ahí y el resto no existe, o nos importan menos, o menos que nada", ha apuntado.

Víctor Manuel ha recordado que su primera canción de éxito, 'El cobarde', surgió en 1967 durante un viaje en tren tras leer un reportaje de Oriana Fallaci sobre la guerra de Vietnam, donde un soldado le preguntaba obsesivamente "¿por quién lucho yo?", un texto que le permitió "viajar para cantarlas a lugares de los que años atrás, no hubiera sabido ubicar su situación en los mapas".

 

(Pulsa en las flechas para ver todas las fotos)

 

El compositor ha evocado la canción dedicada a su abuelo, escrita "por amor y como experiencia íntima", de la que ha asegurado que "cuando se editó la canción, en el otoño de 1969, de golpe, mucha gente se percató de que ellos también tenían abuelo", aunque su abuelo "se murió sin decirme si la había escuchado en la radio".

Ha relatado cómo experimentó problemas de censura durante el régimen franquista, señalando que no comprendía "por qué tenía problemas con la autorización para grabar algunas canciones" como 'El cobarde', que "hablaba de un soldado que no quiere matar ¿A quién podía incomodar eso?", o 'Planta 14', que fue "prohibida tajantemente, sin discusión".

El artista ha explicado que "la fuerza de los hechos" le hizo comprender las razones por las que algunas canciones se iban a quedar durante años "en el limbo de las prohibiciones", aunque ha rechazado victimizarse por ello, asegurando que "el estoicismo a veces es útil porque te da una suerte de tranquilidad inconforme que te ayuda a conllevar la fatalidad".

Víctor Manuel ha subrayado que "uno de mis mejores descubrimientos fue darme cuenta, muy joven, que no podía gustar, complacer a todo el mundo al mismo tiempo", lo que le llevó a "encajarse pronto en tus puntos cardinales" y a "negarte a ciertas cosas", aunque esto significara que "cancelas puertas, no te ofrecen, no te invitan, no te nombran".

Ha recordado que, tras sus primeras canciones reconocidas, su éxito fue inversamente proporcional a su toma de conciencia sobre el mundo que habitaba", y ha destacado que "en aquellos años no existía nada mejor que viajar, por Europa, por Latinoamérica, para saber exactamente qué es lo que estaba pasando en tu país", lo que le permitió "comprender lo que hasta entonces no habías entendido".

El cantautor ha resaltado que 'Solo pienso en ti', incluida en su álbum de 1979 'Soy un corazón tendido al sol', ha sido "la canción que más alegrías, más satisfacciones me ha dado" porque "por primera vez sentí que una canción podía ser útil, en este caso para ayudar a visibilizar, situaciones que años después con el esfuerzo de familiares y asociaciones, de alguna manera han ayudado a integrar y normalizar vidas".

Ha concluido su discurso reflexionando sobre el proceso creativo, afirmando que "la página en blanco solo contiene un enorme signo de interrogación" y que "vales lo que vale tu última canción", mientras ha subrayado que "este oficio me ha ensanchado la vida, me ha hecho mejor persona".