Estudio pionero revela los factores que más influyen en la calidad de vida de mayores dependientes

"No depende solo" de una mayor oferta de recursos y servicios

CEOMA presenta los resultados de 'CamDem' para mejorar la calidad de vida de personas con demencia. Foto: Bigstock Miia

La participación comunitaria, la atención centrada en la persona y la continuidad de apoyos son algunos de los factores que más impactan en la calidad de vida de las personas mayores dependientes que son atendidas en residencias, también de las que están en sus propios hogares. Esta es una de las principales conclusiones del estudio ASCOT (Adult Social Care Outcomes Toolkit), una investigación pionera llevada a cabo por la Diputación Foral de Guipúzcoa.

Este estudio, presentado por la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, y la diputada de Cuidados y Políticas Sociales, Maite Peña, ofrece una visión, con evidencia científica, de cómo influyen los cuidados en la calidad de vida de las personas mayores que se encuentren en situación de dependencia y sean atendidas en sus residencias u hogares. 

 

estudio gipuzkoa

La diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, y la diputada de Cuidados y Políticas Sociales, Maite Peña. Foto: Diputación Foral de Guipúzcoa.

 

El estudio refleja que una mayor calidad de vida "no depende solo" de una mayor oferta de recursos y servicios, ha explicado Mendoza, sino que los cuidados "personalizados, continuos y respetuosos con las preferencias de las personas mayores, y si favorecen los vínculos comunitarios” influyen más para unos resultados favorables. 

Es en esta línea en la que están enfocando sus esfuerzos en Guipúzcoa, ha afirmado, según recogen en una nota: “Una transición decidida hacia un modelo de cuidados más personalizado, estrechamente ligado a la comunidad e innovador”.

Igual de importante es evaluar y medir la calidad de vida de las personas atendidas por los servicios y recursos sociales, ha señalado. "Resulta imprescindible y muy relevante”, ha añadido, la creación de Agentzia, una Agencia “independiente” para la Calidad y la Evaluación de las Políticas Sociales de Guipúzcoa. Y es que este estudio será la base sobre la que la Diputación seguirá consolidando una cultura de evaluación de las políticas sociales, con la puesta en marcha de Agentzia, la Agencia para la Calidad y la Evaluación de las Políticas Sociales de Gipuzkoa, el próximo 2 de septiembre

Factores más importantes para la calidad de vida

Este estudio ha permitido obtener un indicador objetivo sobre la calidad de vida relacionada con los cuidados a las personas mayores dependientes que son atendidas por los servicios de Guipúzcoa. Para ello, han participado un total de 3.025 personas mayores de 65 años en situación de dependencia (1.983 atendidas en su domicilio y 1.042 en centros residenciales), en colaboración con ayuntamientos, centros residenciales y profesionales de los servicios sociales.

Los resultados revelan que el 57,4% de las personas que son atendidas en sus hogares afirman tener una buena calidad de vida, en mayor medida las personas que viven en residencias (74,5%), aunque, señala el estudio, estos datos no son comparables pues la metodología de recogida de información ha sido diferente. Pero han servido para identificar los factores que determinan esa calidad de vida y cómo pueden mejorar las políticas públicas. 

Así, en las residencias la atención centrada en la persona es uno de los factores más importantes para la calidad de vida (mejora de 0,17 puntos en el índice ASCOT), también la participación comunitaria (mejora de 0,96) y tener oportunidades de salir del centro, mantener contacto con la comunidad y desarrollar proyectos de vida. Mientras que el tamaño del centro, el modelo de gestión y su ubicación no tienen una relación significativa con los resultados. 

Por su parte, en la atención domiciliaria la red de apoyos continuada, coordinada y adaptada a las necesidades, así como una mayor frecuencia de la atención, mejoran la calidad de vida. En este sentido, recursos como la Prestación Económica de Asistencia Personal (PEAP) o la asistencia a centros de día favorecen esa continuidad de cuidados. 

La conclusión es clara: la calidad de vida mejora si se garantizan unos cuidados personalizados, continuados, respetuosos y que mantienen los vínculos personales, no depende únicamente de aumentar la oferta de recursos. 

Radiografía de las personas mayores con dependencia en Guipúzcoa

El estudio también ofrece una radiografía sobre cómo viven las personas mayores con dependencia que son atendidas por los servicios sociales de Guipúzcoa.

De las 34.070 personas que reciben una prestación o un servicio, 3.025 han participado en el estudio. De estas personas, la edad media es de 82,6 años (81,9 años entre quienes viven en sus domicilios y 83,9 años entre los que viven en residencias). Los resultados también revelan que estas personas tienen elevados niveles de dependencia para las actividades del día a día y que las limitaciones funcionales forman parte de la realidad de muchas de estas personas. 

Y es que el 20,8% no puede caminar de forma autónoma, el 24,8% no puede realizar su aseo personal, el 37,1% no puede vestirse sin ayuda, el 27,3% no puede utilizar el teléfono y cerca del 70% tiene dificultades para preparar alimentos o realizar tareas domésticas. 

En cuanto al estado de salud y el bienestar emocional, el 43,5% afirma que su estado de salud es regular: el 39,9% de quienes viven en sus hogares se siente leve o moderadamente ansioso o deprimido y un 7,5% presenta niveles muy o extremadamente elevados de ansiedad o depresión; porcentajes que se sitúan en el 34,1% y el 4,1%, respectivamente, para quienes viven en residencias). 

Por su parte, el 51,1% de los que viven en domicilios recibe apoyo de un familiar conviviente, un 30% tiene ayuda de familiares no convivientes, un 13,5% cuenta con el apoyo de una persona cuidadora interna, el 42,3% combina distintas fuentes de apoyo y el 60,8% reciben ayuda de forma continuada durante todo o casi todo el día.

Por otro lado, para los que viven en residencias, seis de cada diez consideran que su Plan de Atención Individualizado (PAI) recoge la mayoría o algunas de las cuestiones que consideran importantes para su vida y el 59,9% considera que los profesionales tienen muy en cuenta sus deseos y preferencias en la atención que reciben.