Guipúzcoa impulsa un modelo pionero de intervención precoz para prevenir la fragilidad en mayores
Se desplegarán 12 programas de intervención con la previsión de beneficiar a cerca de 5.000 personas
Guipúzcoa impulsa un modelo pionero de intervención precoz con el que buscan prevenir la fragilidad entre las personas mayores y favorecer su autonomía personal. Para ello, la Diputación y la Fundación Adinberri han presentado el Modelo Integrado de Intervención Precoz en Longevidad (PIE), una iniciativa pionera que, en definitiva, coloca la prevención de la fragilidad en el centro de las políticas públicas de cuidados y propone una nueva forma de acompañar a este colectivo para que mantengan su autonomía.
La diputada general, Eider Mendoza, ha destacado durante el acto de presentación, que recogen en una nota, “el valor y el potencial” de esta iniciativa que tiene como objetivo principal "innovar para prevenir".
"No se trata de incorporar tecnología y ya está, sino de testear y evaluar sus efectos, con una mirada predictiva. Queremos actuar antes de que aparezca la dependencia, identificando precozmente situaciones de fragilidad e interviniendo sobre ellas mediante programas personalizados que permitan retrasar o incluso revertir el deterioro funcional. Queremos poner la innovación al servicio de las personas para que puedan seguir viviendo donde desean estar: en su hogar, manteniendo sus relaciones, sus hábitos y su proyecto de vida", ha explicado.
Un modelo predictivo y preventivo
En concreto, este Modelo Integrado de Intervención Precoz en Longevidad, que cuenta con una inversión de cerca de un millón de euros financiado mediante los fondos europeos Next Generation EU, supone un cambio de un modelo reactivo, en el que se actúa cuando la dependencia se ha producido, a uno predictivo, preventivo, personalizado y comunitario, en el que se busca anticiparse al deterioro funcional y actuar sobre los factores que condicionan la autonomía personal.
De esta forma, a través del despliegue de 12 programas de intervención, que se desarrollarán durante un total de 24 meses, se espera beneficiar a cerca de 5.000 personas. Durante este tiempo, se evaluará científicamente el impacto de este modelo sobre la capacidad funcional, la prevención de la dependencia y el bienestar de los participantes.

La principal novedad de esta iniciativa, que se desarrolla en el marco de los Ecosistemas Locales de Cuidados impulsados por la Diputación Foral de Guipúzcoa y en coherencia con la estrategia de innovación en longevidad de Adinberri, es la integración de soluciones tecnológicas en un único modelo de intervención, entre las que destacan sistemas de rehabilitación mediante sensores, software de entrenamiento cognitivo, plataformas de realidad virtual, robótica social, relojes inteligentes con geolocalización, dispensadores inteligentes de medicación, cerraduras electrónicas para el hogar, plataformas de comunicación a través de la televisión, aplicaciones para fomentar el ejercicio físico y la alimentación saludable, o exoesqueletos para los cuidadores.
Destaca también que el proyecto contempla la distribución de los dispositivos tecnológicos, no de forma aislada, sino como parte de un mismo modelo de intervención precoz, es decir, que se utilizarán de forma coordinada dentro de los itinerarios de atención personalizados. Además, el equipamiento se compartirá entre distintos municipios, recursos y programas para llegar al mayor número de personas.
A través de seis dimensiones del bienestar, este modelo abordará de forma simultánea los principales factores que influyen en la autonomía personal. Estas son: el ámbito físico, el nutricional, el cognitivo, la conexión social y emocional, la funcional y de seguridad, y el cuidado. Además, se incluyen tablets digitales para facilitar el acceso a todas las soluciones tecnológicas que se utilizarán en cada apartado, contribuyendo así a reducir también la brecha digital en este colectivo.
En concreto, estos recursos llegarán a los hogares, centros de día, viviendas tuteladas, servicios de atención diurna, farmacias comunitarias, el servicio BetiON y otros recursos sociosanitarios del territorio, siempre a través de convenios de colaboración con ayuntamientos y entidades participantes.
El programa en su conjunto será evaluado, tanto el grado de implantación de las soluciones como los resultados funcionales y el impacto a medio y largo plazo.
