Sociedad

Los familiares de residencias, hartos de las restricciones: "Mi madre cree que la he abandonado"

Pablo Recio

Foto: Pablo Recio

Sábado 19 de junio de 2021

ACTUALIZADO : Miércoles 30 de junio de 2021 a las 16:54 H

8 minutos

Muchas siguen organizando vis a vis de menos de una hora y no dejan subir a los cuartos

Los familiares de residencias, hartos de las restricciones: "Mi madre cree que la he abandonado"
Pablo Recio

Foto: Pablo Recio

Sábado 19 de junio de 2021

8 minutos

Aunque los contagios y los brotes de Covid son ya testimoniales en residencias, las restricciones no terminan de irse de estos centros que fueron el principal foco de casos durante la pandemia, llegando a superar las 30.000 muertes por el virus.​ 

Y es que gran parte de las administraciones públicas y ciertas direcciones de geriátricos todavía no apuestan, siguiendo, es de suponer, un principio de precaución, por el desconfinamiento total de los mayores o por permitirles volver a cierta vida normal, ahora que más del 90% están vacunados con dos dosis desde hace más de tres meses.  

Por ejemplo, la Comunidad de Madrid permite que las familias puedan subir a las habitaciones, cierto contacto físico, pero sin quitarse la mascarilla y tres visitas a la semana. Galicia, por su parte, ha relajado todas las medidas y no aplica restricciones sino da una serie de recomendaciones sanitarias. Y hay autonomías, como la Comunidad Valenciana o Navarra, que todavía no permiten la libre circulación por los centros y siguen exigiendo distancia en los vis a vis. 

Y luego, en un segundo nivel, que haya más o menos libertad, depende de cómo ponga en práctica cada centro los protocolos. Es decir, aunque cada autonomía dicte normas macro, existe cierto margen de interpretación por parte de las residencias a la hora de aplicar las directrices, sobre todo, si quieren ser algo más restrictivas.

Manifestación familiares residencias de mayores Pladigmare

Las familias se han cansado de restricciones

Sin embargo, muchos familiares denuncian a 65Ymás que no aguantan más tantas restricciones, sobre todo, ahora que se ha probado la eficacia de las dosis contra el Covid que se han inyectado a los mayores residentes. 

De esta manera, si hubo un tiempo en el que las limitaciones a las visitas tenían cierta aceptación por miedo al virus, actualmente, sin casi contagios y tras un año y medio de semiaislamiento que ha hecho mella en el estado psicológico y físico de los residentes, las principales asociaciones de familiares piden que los centros se desconfinen ya en toda España​ y que esta decisión no dependa de la buena voluntad de cada director o gestor. 

Así lo entiende Luz, cuyo padre vive en una residencia pública de Madrid en la que no ponían facilidades, hasta esta semana, para visitar a los seres queridos en sus cuartos y en la que, actualmente, se tiene que pedir cita para entrar en los cuartos y no se puede ir libremente. "Es una manera arbitraria que no tiene en cuenta las circunstancias de cada familiar", sostiene. 

“No podemos seguir con este régimen de visitas. No puede ser que los ciudadanos podamos vivir como queramos, a la madrileña, e ir a tomar unas cervezas, pero los mayores sigan estando presos”, comenta.

Manifestación familiares residencias de mayores Pladigmare

Sorpresas al entrar a los cuartos

Sagrario tiene más suerte, puesto que en la residencia donde vive su padre llevan más tiempo permitiendo entrar a las habitaciones. “Desde hace una semana, se puede subir”, apunta.

No obstante, cuenta, la vuelta a cierta normalidad ha venido acompañada de sorpresas desagradables. “Hemos visto mucho deterioro dentro, porque la ropa estaba muy destrozada. No había toda la higiene que deseábamos”, señala. 

Y es lo que teme Jesús –su madre centenaria reside en un centro del norte de la capital–, que cuando dejen deambular por las residencias con libertad, se encuentren con cosas que no se esperaban.

“Dicen que la Comunidad de Madrid permite subir a las habitaciones, pero hay que solicitarlo y queda restringido a residentes que están postrados en cama en el caso de mi residencia por ahora. Yo lo he intentado y no ha habido manera. He intentado revisar el armario y hacer limpieza, pero no ha sido posible. Como en una residencia ha habido un brote de 22 casos, dicen que hay que llevar cuidado, pero en el fondo, creo que es un modo de que los familiares no tengamos mucho acceso a la vida cotidiana y o a ver cómo es el funcionamiento, puertas para dentro”, sostiene. 

Manifestación familiares residencias de mayores Pladigmare

"Me roban los últimos años de mi abuela"

Pero no sólo es por una cuestión de falta de control de lo que ocurre dentro de los centros. Los familiares también quieren que las residencias se abran definitivamente por su salud mental y la de sus seres queridos. 

Es el caso de Iria, cuya abuela vive en una residencia gallega cerca de Vigo. Un centro, en el que, por protocolo, a partir de este viernes, no debería haber restricciones ya, pero donde se han aplicado, con anterioridad, limitaciones que impedían –aunque todos estuviesen vacunados– el contacto físico entre residentes y familiares. 

“Es un desastre. Desde abril sólo nos permiten hacer tres visitas a la semana. Tienes que tener una cita. Y estoy enfadada, porque me están robando los últimos años de la vida de mi abuela. No puede ser que no pueda verla y que tenga que ir en un horario determinado. Además, no se pueden dar besos, pero sí abrazos. Al final, la reacción de mi abuela cuando llego es de enfado conmigo. No lo entiende”, se lamentaba Iria un día antes de que se anunciase el desconfinamiento de las residencias gallegas.

Una decisión, que no todos terminan de creerse. Como Laura, cuyo hermano vive en una residencia gallega de la Xunta, y que desconfía que la dirección vaya a reabrir del todo el centro aunque la Xunta lo permita. “Cuando lo vea, hablaremos”, afirma. “De momento, tenemos la sensación de que mi hermano está en la cárcel, con turnos, diciendo a qué hora vas, poniéndote en una lista, etc.", denuncia.

Manifestación familiares residencias de mayores Pladigmare

Las secuelas de un año y medio confinados

Algo similar les ocurre a las familiares M. y P. –no quisieron dar su nombre– en dos residencias de Cataluña, donde todavía existen restricciones a las visitas. “Yo lo que veo es que cada residencia aplica las normas que le parecen mejor porque el plan sectorial lo permite. Tengo entendido que en otras residencias hay más flexibilidad. Muchas veces, nos han denegado visitar porque estaba lleno y hubo una temporada que veíamos a mi madre detrás de la reja. Ella se piensa que la hemos abandonado. Es muy deprimente. Con las familias, empatía, hay poca. Nos consideran como enemigos”, denuncia M. 

“Actualmente, la situación es que tenemos dos visitas a la semana de media hora, con horarios que se intentan adecuar a las necesidades de las familias, y una visita se puede cambiar por una salida. Lo que pasa es que estamos a dos metros de distancia. Así que no han flexibilizado nada y mi madre no entiende porque no me puedo acercar a ella allí, pero en las salidas, sí", apunta. 

Por último, algunas familiares también exigen que se desconfine a los mayores por su propia salud física y bienestar. “En Gran Canaria hubo bastantes menos casos de Covid en residencias, pero en mi centro en concreto tenemos sólo 50 minutos a la semana. Y de esos, me quitan cinco para rellenar un papel", cuenta una familiar que no quiso dar a conocer su nombre.

Y es "urgente" que se relajen las medidas ya, añade, puesto que, en el caso de su madre, el deterioro por el aislamiento está siendo muy alto. “Tenía todos sus dientes y ahora nada más que le quedan dos. Además, nunca tuvo ulceras en los dos años antes de la pandemia. Y ahora llego y le salieron", denuncia. 

Sobre el autor:

Pablo Recio

Pablo Recio

Pablo Recio es periodista especializado en salud y dependencia, es graduado en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid y comenzó su carrera profesional en el diario El Mundo cubriendo información cultural y económica. 

En 65Ymás, ha contado el drama vivido en las residencias durante la pandemia y ha sacado diferentes exclusivas de impacto como 81 menús de residencias de mayores, a examen: "Baja calidad nutricional y abuso de procesados"que fue citado en una comisión de investigación en la Asamblea de Madrid. 

Además, fue cofundador de la radio online Irradiando y cuenta con un máster en Gobernanza y Derechos Humanos por la Universidad Autónoma de Madrid y otro en Periodismo por el CEU San Pablo/Unidad Editorial. 

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