Guillermo Lachica, el socorrista más longevo: vigila las playas de Torrox a los 71 años
Revela su secreto para mantenerse en forma a su edad
Guillermo Lachica Pando se ha convertido a sus 71 años en todo un referente, rompiendo estereotipos y demostrando que la edad no es ningún límite, y es que este socorrista de playa sigue en activo en las playas de Torrox, en Málaga, con la misma energía y dedicación que el primer día.
Es más, su rutina empieza mucho antes de llegar a la playa, y es que cuando se presenta a su turno ya ha llevado a cabo un buen entrenamiento que incluye cerca de diez kilómetros en bicicleta para llegar a la costa, puesto que vive en Algarrobo Costa, y un calentamiento en el mar donde nada entre 1.000 y 1.500 metros.
Guillermo forma parte del equipo de Grupo Provita, quienes han compartido su historia, destacando que podría llegar a ser el socorrista en activo más longevo de España, al menos hasta donde se conoce, aunque él asegura a Diario SUR que "seguro que hay algún chino o japonés que me supera". En este sentido, afirman que su trabajo, recorriendo la costa, supervisando el mar y los bañistas, y, en caso de necesidad, activando el protocolo de emergencia y coordinando la respuesta, es esencial.
También remarcan que, aunque la preparación física es clave en este trabajo, la experiencia lo es incluso más, y ambas cosas son algo de lo que Guillermo puede presumir de tener. "Su excelente estado físico le permite afrontar la exigencia diaria del trabajo, mientras que su trayectoria aporta una visión que resulta fundamental dentro del equipo de socorrismo", afirman en el blog de Grupo Provita.
Su secreto para mantenerse en forma a los 71 años
Fue en Buenos Aires donde descubrió que el deporte era su pasión, de hecho, a lo largo de los años practicó diferentes deportes, incluso participó en competiciones de triatlón en Argentina y en España, siendo la natación sobre la que ha girado su vida. Con todo, también ha participado en los triatlones olímpicos de la Isla de Huemul, en Bariloche, incluso se subió al podio como subcampeón en su categoría en Mar del Plata. Y ha recorrido la Patagonia, llegando a la cima del Aconcagua, la montaña más alta de América.
Este argentino, que en realidad es ingeniero agrónomo, aunque durante sus estudios ya se vio atraído por el mar y realizó un curso intensivo de socorrismo, llegó a España en 1989, primeramente a Galicia y luego se trasladó a Valladolid, donde en ambos lugares trabajó como ingeniero agrónomo. Años después, en 2015, se estableció en la Costa del Sol, en Málaga, donde podía estar cerca de sus abuelos, y también del mar, su pasión. De hecho, dedicó un tiempo a disfrutar de él a su llegada, consiguiendo ser capitán de yate.
Oficialmente empezó a trabajar como socorrista a los 22 años, y fue hace tres años cuando homologó en España sus titulaciones de Argentina. "Hoy ya me quieren jubilar, pero el mar atrapa y atrapa y no lo podés soltar", explica. "A mi edad no me quiero jubilar aunque podría, soy una persona muy activa, necesito moverme y éste es el trabajo ideal", ha explicado, asegurando que "no me canso, es un placer. Estar al aire libre es mi oficina".
Después de todo, el secreto de Guillermo para mantenerse en forma con casi 72 años se basa en algo que puede parecer muy sencillo, pero que por un motivo u otro, no todos conseguimos: alimentación saludable, actividad física diaria y un buen descanso. Todo ello aderezado con una buena dosis de ilusión, la misma que no ha perdido en todos estos años.
