Miriam Gómez Sanz
Sociedad
Ikea reinventa las icónicas vajillas Duralex
Una edición limitada de platos y vasos de vidrio resistentes
Muchos hogares aún conservan en sus alacenas los platos y vasos de colores traslúcidos que llenaron las cocinas en los años 60 y 70. Y es que si se solía decir que la vajilla Duralex era irrompible y duraba toda la vida, es por algo. Ahora, IKEA ha querido recuperar este estilo con OMMJÄNGE, una nueva colección de vasos, fuentes, cuencos y una jarra de vidrio.
El atractivo de esta colección no está en lo novedoso, sino en lo reconocible. Vidrio grueso, formas redondeadas y colores cálidos que recuerdan a las cocinas de pueblo, a las comidas largas y a las mesas sin miedo a romper nada.
Las piezas combinan el ámbar translúcido y el blanco y están realizadas mediante soplado artesanal, lo que hace que ninguna sea exactamente igual a otra. Esa ligera imperfección es, precisamente, parte de su encanto.
No se trata de una vajilla para ocasiones especiales, sino para ponerla cada día sin preocupación, algo muy valorado por quienes priorizan la funcionalidad sin renunciar a una mesa agradable.
El cuenco, por ejemplo, está diseñado para sopas, ensaladas o fruta, y la fuente incorpora hendiduras laterales que facilitan servir líquidos. La jarra, además de para agua o vino, puede utilizarse como elemento decorativo en la cocina.
Calidad reconocible y precios contenidos
Sin competir con materiales de lujo ni con piezas puramente decorativas, OMMJÄNGE apuesta por precios accesibles, ya que ninguna pieza supera los 20 euros. Así, sigue la filosofía de comprar menos, pero que dure.
Al tratarse de una edición limitada, IKEA ha confirmado que las unidades disponibles son reducidas, algo habitual en sus colecciones inspiradas en tradiciones y oficios.


