A más contactos desconocidos en redes sociales, mayor soledad
Las relaciones digitales con desconocidos podrían afectar al bienestar emocional
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón concluye que relacionarse en redes sociales con personas desconocidas puede estar vinculado a un mayor sentimiento de soledad.
La investigación, publicada en la revista científica Public Health Reports, analizó a más de 1.500 adultos estadounidenses de entre 30 y 70 años. Los resultados muestran que interactuar online con personas conocidas no reduce la soledad, pero tampoco la incrementa. Sin embargo, mantener vínculos virtuales con desconocidos sí se asocia con mayores niveles de aislamiento emocional.
El autor principal del estudio, Brian Primack, señala que las personas que se sienten solas deberían priorizar las relaciones presenciales frente a las conexiones digitales, incluso cuando estas parezcan cercanas.

Los investigadores recuerdan que la soledad representa un importante problema de salud pública. Antes incluso de la pandemia de la Covid-19, cerca de la mitad de los adultos en Estados Unidos ya aseguraban sentirse solos de forma frecuente. Además, diversos estudios han relacionado este problema con un mayor riesgo de depresión, enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, demencia y muerte prematura.
El trabajo también destaca que aproximadamente un 35% de los contactos en redes sociales de los participantes eran personas a las que nunca habían conocido en persona. Según los expertos, esto puede favorecer comparaciones sociales irreales e idealización de las relaciones ajenas, especialmente cuando no existe una experiencia directa que contraste esa percepción.
La coautora del estudio, Jessica Gorman, explica que las redes sociales pueden generar una visión distorsionada de las amistades y aumentar la sensación de desconexión emocional.
Los autores consideran que este estudio ayuda a comprender mejor el impacto de las redes sociales en adultos de mediana y avanzada edad, un grupo menos estudiado hasta ahora y especialmente vulnerable a los efectos negativos de la soledad.
